El estudio razonado de los síntomas fisiológicos de este medicamento y de los hechos prácticos obtenidos con él, nos prueba que el carácter final de su accion es la debilitacion de la contractilidad de la fibra, y que este efecto está acompañado de congestion, de fluxiones, de orgasmo, cuya espresion puede efectuarse en el cerebro, el pulmon y otras vísceras, la nariz, el pié y todas las partes del sistema cutáneo. Estas congestiones y estos éstasis sanguíneos venosos están en relacion bastante exacta con los efectos de las meditaciones profundas y de un asíduo trabajo mental, del abuso de la mesa y de las bebidas alcohólicas, en una palabra, de la plétora venosa abdominal. Otras veces, la atonía de la fibra se espresa por afecciones nerviosas, por desórdenes funcionales, por espasmos pasivos, por la debilidad de los tejidos y la pérdida de su contractilidad. La influencia del oro queda ya demarcada en su simplicidad electiva, y representa una multitud de estados morbosos que reconocen por causa todo lo que tiende á desarrollar directamente una astenia general, como son: el pesar y odio prolongados, una alimentacion insuficiente, la escrófula con su exuberancia de jugos blancos insuficientes á la escitacion de los órganos, la infeccion sifilítica constitucional ó hereditaria, el abuso del yodo, del mercurio y de las sustancias minerales en general, aun en los casos en que estas causas no hayan todavía producido efectos sensibles sobre el conjunto de la economía.

La patogenesia del oro tiene tres órdenes de síntomas perfectamente establecidos: 1.º los síntomas nerviosos efémeros, unidos á los de escitacion sanguínea; 2.º síntomas nerviosos fijos, asociados al estado diatésico, al orgasmo pasivo del sistema sanguíneo y á la pérdida de la contractilidad de la fibra; 3.º los infartos, las lesiones de tejidos, especialmente de los tejidos blancos, tales como los huesos, la piel y las glándulas. Estos tres órdenes de síntomas tienen una mútua dependencia entre sí, y se suceden necesariamente en el órden indicado, á causa de la accion prolongada del medicamento que nos ocupa.

En el primer órden de síntomas, la fiebre tiene mas tonicidad, y el sistema nervioso está mas sensible; la escitacion sanguínea está al parecer bajo su dependencia, y de cuya escitacion resultan: la impaciencia y la cólera, el insomnio, las sensaciones vivas, los dolores dislacerantes en la cabeza, el centelleo de los ojos, la contraccion de la pupila, la escesiva finura del olfato, calor y escozor en la boca, sed ardiente, calor y sensibilidad en diversos puntos del abdómen y en otras partes, erecciones dolorosas, exaltacion del apetito venéreo, sensibilidad grande de todo el cuerpo, punzadas y dislaceraciones casi en todas partes, estremecimientos, dolores calambroídeos, calosfríos febriles, frio; aumento de calor despues, prurito en el corazon y en casi todo el cuerpo.

En el segundo órden de síntomas, la fiebre ha perdido ya su tonicidad, de lo cual resulta la manifestacion de los fenómenos nerviosos siguientes: ansiedad, melancolía, pusilanimidad, temblor nervioso como por impotencia de dominarse, vértigos, cefalalgia contusiva, latidos en la cabeza, contusion en la misma, sensacion de presion y de tension en todas partes, dilatacion de la pupila, color azulado en los ángulos internos de los ojos, ardor en los mismos, hemiopia, ruido en el oido, olor pútrido en la nariz al sonarse; saliva y mucosidades abundantes y dulzosas, gusto pastoso, pútrido, anorexia, náuseas, dolor presivo, eructos, borborigmos, desarrollo de gases, estreñimiento, orina mas abundante en cantidad que la bebida ingerida, erecciones frecuentes, deseos venéreos, poluciones. Estos síntomas de exaltacion de los órganos genitales solo se esplican por la plétora venosa abdominal, y se completan con la gonorrea prostática, la flacidez del pene, los dolores presivos y la hinchazon del testículo. Tambien se observan en esta segunda série, la pesadez de los miembros, el adormecimiento y el sueño irresistible por el dia; dominan el frio y el calosfrío, el calor es infebril y sin sed, el frio es por lo general superior al calor de la cama, ó bien alternan el frio y el calor, el sudor es parcial y muchas veces matutinal. Se presenta igualmente susceptibilidad al frio, movimientos congestivos en la cabeza, en el pulmon, en el corazon, útero, intestino grueso; opresion y punzadas en el pecho, disnea asmática, palpitaciones de corazon, sensacion de ardor, latidos en las vísceras abdominales; la sangre parece hervir en los vasos; la sensacion de ardor quemante es seguida de muchas punzadas, dolores y congestiones.

Los síntomas del tercer órden constituyen el grado mas avanzado de la accion del oro: la melancolía se eleva hasta el desaliento y el disgusto de la vida; el moral se resiente de la debilitacion de la voluntad, y la tristeza y la morosidad son interrumpidas por raptos de mal humor y de cólera impotente; los trabajos intelectuales fatigan y aniquilan. Hay además: tumefaccion de los párpados, grano indolente en el borde del párpado inferior, hinchazon roja de la nariz, mancha roja-oscura, prurito quemante en la nariz, coriza, romadizo, costras y escoriaciones en la nariz, salida de pequeños granos en la cara, abotagamiento de la misma, ampolla escociente, grano quemante en el labio inferior, aftas en la boca, tumefaccion y hemorragia de la encía, grano purulento, ulceracion en la encía, infarto de los gánglios submaxilares, dolores lancinantes y sensibilidad en el epigastrio, ardor en el estómago; punzada, hinchazon dolorosa en el ano, ardor quemante en la uretra y la vagina, infarto doloroso del testículo; tenesmo uterino, grande opresion, erupciones de pequeñas pústulas en el cuello y el pecho, tumefacciones exantemáticas y nudosidades cutáneas en la cabeza, en los brazos, en las piernas, con prurito muchas veces, granos supurantes en la cara, prurito en distintos puntos, hinchazon de los piés, rubicundez de los dedos, rubicundeces erisipelatosas.

Este último órden de síntomas, en union con el segundo, es el orígen de las indicaciones terapéuticas, pues el primero solo contribuye como conmemorativo en los preludios.

Reconocemos en el oro una accion predominante sobre el sistema nervioso ganglionar, con una electividad sobre la fibra muscular, dispuesta en forma de envoltura ú organizada como membranas. Esto es todo lo que nos autoriza á hablar de la fenomenología del oro, inclusas las curaciones obtenidas con este medicamento. Uno de los grandes caractéres diferenciales del oro, es el no tener en su patogenesia síntoma alguno que indique la irregularidad, la ataxia, la putridez, ningun síntoma que establezca relaciones entre su accion y las fiebres esenciales ó los ataques graves á la vitalidad, y por lo mismo con la parálisis; sin embargo, las esperiencias hechas hasta hoy nos parecen insuficientes respecto á este punto.

§ III.—Efectos terapéuticos.

Bosquejemos ahora las enfermedades que son del dominio del oro. Este medicamento es el que mejor responde á la melancolía con disgusto de la vida y con tendencia al suicidio angustioso. A esta tendencia acompañan movimientos congestivos en el corazon, en el pecho, en el epigastrio, y están unidos siempre á la alteracion de la circulacion venosa en las vísceras, á la atonía que resulta de congestiones repetidas, á los éstasis de sangre venosa en los vasos abdominales.

Se curan tambien con el oro varias afecciones neurálgicas y espasmódicas, la odontalgia, la hemicránea y algunos padecimientos histeriformes y asmáticos producidos por las mismas causas ó unidas á un mismo estado. Aun en las neuralgias mas simples en apariencia, se observa siempre la discrasia, que es indicadora de este medicamento, con una sobreescitacion de los sentidos, y á veces, tan solo de los órganos genitales ó de la sensibilidad general. Los dolores generalmente son quemantes ó por lo menos nocturnos, en lo cual son análogos del oro, el mezereum, el estaño, la spigelia, el arsénico y el mercurio. Entre los síntomas histeriformes propios del oro, es preciso contar el erotismo y la ninfomanía por abuso de los placeres: estas afecciones tienen su orígen en un estado congestivo crónico de los órganos de la reproduccion.