La esperimentacion fisiológica es la base de nuestro trabajo, siendo á Hahnemann á quien se debe la gloria de haber introducido este elemento tan esencial como nuevo en la materia médica. Los veinte primeros medicamentos que esperimentó, se llaman hoy policrestos por ser los mas conocidos. Su patogenesia, ó en otros términos, el conjunto de síntomas producidos por la esperimentacion, se halla en la primera obra que publicó sobre esta materia[1].

Mas tarde publicó sucesivamente seis volúmenes de patogenesia que tituló Materia médica pura[2], obra marcada con el sello del genio por la elevada sancion de los hechos y por las comprobaciones que cada dia recibe en obras publicadas por médicos de diversas escuelas, sobre un cierto número de medicamentos, tales como: la belladona, el fósforo, la cicuta, el hierro, el arsénico, la nuez vómica, el yodo, el cobre y el mercurio.

Para llenar nuestro objeto hemos consultado, no solo las obras de Hahnemann y de sus discípulos, sino tambien los tratados de materia médica franceses é italianos, los diccionarios, las colecciones periódicas, y varias otras publicaciones consagradas á esta parte del arte de curar.

Se ha ridiculizado á Hahnemann la minuciosidad de sus detalles, y se han criticado además otros tratados de materia médica y de terapéutica por sus generalidades, resultando, en nuestro concepto, un doble motivo para que este Tratado sea acogido con indiferencia, debiendo quizá habernos abstenido de hablar, pues creemos que existe cierta inclinacion á confeccionar, bajo un método completamente nuevo, una materia médica que el progreso de nuestros conocimientos y las necesidades del arte de curar justifican.

Las preocupaciones que una crítica infundada sostiene contra el método de Hahnemann, apartan de su estudio á un gran número de médicos á pesar de reconocer la vaguedad é inconsecuencias de los otros métodos terapéuticos. Iniciarles pues en este progreso; ayudarles á vencer las primeras dificultades de un estudio árduo; estender, en fin, el horizonte terapéutico sin romper con el pasado y atendiendo cuidadosamente al porvenir, es el objeto que nos hemos propuesto con la presente obra.

INTRODUCCION.

I.—El medicamento y los medicamentos.

Los tres reinos de la naturaleza suministran sustancias que determinan sobre el hombre efectos contra-naturales: en esto consisten los medicamentos. Se distinguen de los alimentos en que estos solo determinan efectos naturales. Pero hay ciertas sustancias que participan de lo uno y de lo otro, es decir, de medicamento y alimento, y entre varias, podemos citar el aceite de hígado de bacalao, algunos frutos, y ciertas raíces.

El medicamento puede ejercer su accion sobre el hombre sano ó enfermo, y de aquí resultan los dos órdenes de efectos, fisiológicos y terapéuticos.

Los primeros son objeto de estudio del médico, tan indispensable como el de los efectos de las causas morbosas ó síntomas de la enfermedad, porque para transformar los efectos fisiológicos en terapéuticos ó curativos, es indispensable haber establecido antes la relacion de la enfermedad con el medicamento. Mas esta relacion, en el estado actual de nuestros conocimientos, ni es, ni puede ser mas que una relacion de analogía y de semejanza: hé aquí, pues, por lo que basamos nuestro Tratado sobre la ley de los semejantes.