§ III.—Efectos terapéuticos.
El bromo empezó á usarse en el crup por los doctores Noack y Trinks; y siguieron despues varios médicos que publicaron sus observaciones. El doctor Ozanam, en fin, presentó en 1856 una memoria sobre este asunto á la Academia de las ciencias[42], y, por consiguiente, este medicamento llamó sériamente la atencion. No hay medicamentos, inclusos el azufre, la cal y la esponja, que presenten tanta semejanza en sus efectos con los síntomas del crup.
¿Es esto decir que las indicaciones del bromo se limitan al crup? Es indudable, y la esperiencia ha empezado á confirmar, que este medicamento es eficaz en los infartos del hígado y del bazo, en las peritonitis y pericarditis subagudas y crónicas, en las irritaciones ulcerosas ó flegmorrágicas de la nariz, de los ojos, de la vagina y de la uretra, cuando la diminucion de la actividad del sistema sanguíneo coincide con los síntomas que acabamos de referir.
Dósis.—La posologia del bromo es la misma que la del yodo; desde 2 á 3 gotas de la primera atenuacion dadas en veinticuatro horas, hasta la menor fraccion de la sesta y duodécima atenuacion.
Bromuro de potasio.—De todas las sales de bromo, tales como el bromuro de hierro y el bromuro de mercurio, solo nos ocuparémos de la primera, ó sea del de potasio. Esta sal solo es conocida hasta ahora por los apuntes de algunos médicos alemanes y por la memoria del doctor Huette. Aun cuando no se le dan las mismas propiedades del bromo, y se le cree análogo al yoduro potásico, es necesario reconocer que no están aun bastante apreciados sus efectos para formar una idea justa de su accion electiva y de sus caractéres diferenciales. Se ha observado que por la influencia del bromuro de potasio, se desarrollan dolores sordos, presivos, con vértigos; esta cefalalgia difiere de la del yodo, en que se fija en los senos frontales y consiste en punzadas. Hay somnolencia, adormecimiento, cierto estado de embriaguez, de atontamiento con abatimiento moral, y muchas veces, una irritabilidad de los sentidos y del cerebro con aberraciones y delirio inquieto. El aumento de la sensibilidad es momentáneo y precede el estado contrario que antes hemos señalado. La diminucion de la sensibilidad se estiende á los órganos todos de la vida de relacion, á la laringe y órganos genitales. La anestesia es simultánea con la debilidad muscular.
Se ha observado una irritacion subaguda, humoral, de las mucosas de los órganos de los sentidos, con flegmorragia, y precedida con frecuencia de una irritabilidad que disminuye las secreciones. Esta sucesion de efectos es notable con particularidad en los órganos genitales, la laringe y el tubo digestivo. En el fondo, la astenia es la que domina, puesto que las digestiones son lentas, fatigosas, el apetito venéreo está disminuido, y debilitada la circulacion de la sangre.
Los ensayos hechos con el bromuro de potasio en las afecciones sifilíticas aun en las terciarias, no han dado resultados satisfactorios; lo mismo ha sucedido en algunos casos de cáries escrofulosa, de escirro ó de induracion glandular; pero es probable que se obtengan buenos resultados, en casos de debilidad general ó parcial, con empobrecimiento de la sangre y algunos puntos flegmásicos crónicos con secrecion sero-mucosa. La esperiencia dirá lo demás; mas no es dable pueda ser útil en calidad de narcótico, como no se le administre á dósis tóxicas.
Dósis.—Es un error creer que se obtienen mas efectos terapéuticos con dósis fuertes. Algunas gotas de una de las mas bajas atenuaciones ó de la primera para un dia, y repetidas por el tiempo necesario, es lo suficiente generalmente. Habrá casos en los que se deba elevar las dósis hasta varios decígramos disueltos para tomar en el dia, pero con tales dósis desarrolla el medicamento pocos efectos especiales como lo prueba la observacion en la mayoría de ellos.