Hahnemann ha sacado á este medicamento del olvido en que habia caido por el escasísimo conocimiento que de sus propiedades se tenia hace medio siglo. Le pertenece sin disputa por completo, la gloria de haber enriquecido la materia médica con uno de sus mas poderosos agentes. Bien se puede dudar que, sin sus esperimentaciones sobre la brionia, se hubiese pensado jamás en emplearle como se ha hecho otras veces en las fiebres biliosas, gástricas ó intermitentes, en los vómitos, cólicos, flujos de vientre, hidrotorax. Ratier[43] no reconocia en él mas que una propiedad drástica, y concluyó por limitar su uso á la aplicacion de la pulpa de su raiz, en la tumefaccion inflamatoria de las articulaciones, modo y forma de usarle, que, aunque empírico al principio, se hizo racional, como se verá á la conclusion de este estudio. Mr. Trousseau[44] mismo no tuvo el valor de dar á la brionia el rango eminente que debe ocupar en terapéutica, y se detuvo en el punto de Ratier, contentándose con colocarle entre los evacuantes al lado del elaterium y de la coloquíntida. Sin embargo, pocos medicamentos han hecho sus pruebas como la brionia en una multitud de afecciones febriles, flegmásicas, reumáticas. Se puede afirmar, volviendo al objeto, que nada hay nuevo sub-sole, y que el arte moderno no hace mas que volver á hallar los datos del primitivo tan pronto olvidado y aun desconocido hoy por los mismos que deben marchar á la cabeza del progreso. Se halla en Plinio[45] algunas propiedades de la brionia, y Dioscórides[46] la cree eficaz en varias afecciones pulmonales y en la pleuresía: oppressis, tussientibus, latere dolentibus datur.
A los recientes trabajos del doctor Curie, á sus esperiencias fisiológicas y á sus observaciones prácticas, debemos, por una parte, el conocer la propiedad de la brionia de desarrollar falsas membranas y exudaciones plásticas en la laringe, en la boca y otros puntos, alteraciones que ya Teste[47] habia indicado y que Orfila justificó para el intestino recto; á Curie se debe tambien el que la brionia cure el crup y la angina pseudo-membranosa en doce horas, á la dósis de 6 á 8 gotas de la tintura. Estas afecciones se contienen generalmente á las doce horas, y la curacion se verifica en las cuarenta y ocho ó setenta y dos, segun el grado de gravedad.
§ II.—Estado prodrómico.—Efectos fisiológicos y terapéuticos.
Generalidades sobre la accion fisiológica de la brionia.—El conjunto de fenómenos producidos por la brionia en el hombre sano, espresa un incremento de actividad sanguínea y nerviosa, y permite establecer su electividad sobre los órganos membranosos provistos de tejido celular abundante y de gran número de vasos capilares. Hartmann[48] dijo ya en 1836 que la brionia «conviene con preferencia al temperamento sanguíneo nervioso.» La esperiencia clínica ha justificado plenamente lo que la accion fisiológica de este medicamento habia hecho presentir á los primeros esperimentadores. Doleus dijo en el siglo XVII, que «la brionia convenia á las personas robustas.»
Poseemos ciertamente en la brionia un poderoso modificador de los sistemas nervioso y sanguíneo, bajo el punto de vista de las fluxiones y congestiones activas de la piel, las membranas mucosas, las serosas, las sinoviales de todo el organismo. Tampoco se puede decir que su accion electiva se dirija mas á los órganos gástricos que á las meninges encefálicas, y á la pleura, con preferencia al intrincado laberinto de celdillas pulmonales, y á los bronquios mejor que al peritóneo y las articulaciones.
La brionia produce efectos análogos en el moral; está en armonía con la irritabilidad de la fibra; hay aumento de actividad moral é intelectual, hasta la irascibilidad y el delirio, hasta los pesares desesperados, y aun hasta el abatimiento, como término de la irritabilidad exagerada. La disposicion moral irascible de los temperamentos musculosos, nerviosos, sanguíneos, es análoga á la accion de la brionia.
Obra con menos especialidad que el acónito en los fenómenos nerviosos prodrómicos y primitivos, pero es superior en las erupciones agudas y las fiebres exantemáticas, para facilitar la erupcion y calmar el eretismo; y aparte de esto seria necesario darla la superioridad en las flegmasías y las fiebres que empiezan con esta irritabilidad, con esa tension del pulso y ese eretismo que tanto caracterizan su accion.
La brionia se dirige á la flogosis y á la fiebre completamente desarrollada con todas sus sinergias. No tiene la misma accion electiva que la belladona sobre el encéfalo, ni sobre las mucosas, pero es superior en las serosas y en las mismas mucosas con eretismo. Se adapta á las mismas personas que la nuez vómica, con menos electividad sobre los sistemas gástrico y raquidiano, pero con mas en los órganos respiratorios y los tejidos fibrosos. Semejante al zumaque, en cuanto á los órganos afectados, difiere, sin embargo, por la astenia y la agudeza que la caracterizan. Tiene alguna analogía con árnica, en cuanto á la irritabilidad de la fibra, y guarda un término medio entre esta y el zumaque.
Eminentemente activa y flogística, así como nerviosa, la accion de la brionia corresponde á las afecciones enteramente desenvueltas, á las fiebres que han llegado á la plenitud de su manifestacion, á no ser que el estado inicial espasmódico sea el efecto de una causa moral, como la cólera, y que la espansion esté como comprimida por la tension de la fibra, por el espasmo. En este caso es cuando principalmente se observa la cefalalgia frontal y supra-orbitaria apropiada á la brionia en el mas alto grado de su accion. Hay además en este medicamento una alternativa de calosfríos y calor, que sin la cefalalgia, se confundirian sus indicaciones con las de la nuez vómica, tanto mas, cuanto que en estos casos el pulso es menos lleno, menos duro y poco frecuente, mientras que en cualquiera otro estado febril el pulso de la brionia es duro, fuerte y frecuente.
Su accion especial en las membranas serosas la da una influencia muy importante en sus secreciones, resultando de lo mismo su indicacion particular en las inflamaciones llegadas ya hasta el punto en que la alteracion del sostenimiento y del estímulo llega á producir exudaciones plásticas, trasudaciones serosas mas ó menos graves. Esta especialidad de la brionia, bien reconocida en cuanto á las membranas serosas y sinoviales, no es al parecer menos ostensible en las membranas mucosas: los que la creen demostrada aconsejan la brionia en las inflamaciones mucosas con exudaciones y seudo-membranas, sobre todo en el crup, afeccion para la cual la alternan con la ipecacuana. Nuestra esperiencia no nos permite apoyar ó rechazar esta medicacion.