B. Asma, histerismo.—Los accesos nocturnos del asma, ciertos espasmos histéricos y otros padecimientos uterinos siempre presentan un elemento erético y de irritacion, que forman en casos dados una indicacion de la brionia.
C. Dispepsia, estreñimiento, diarrea.—La brionia es un escelente remedio en las dispepsias del estío ó las producidas por esceso de calor, así como tambien en el estreñimiento ó la diarrea con escrecion difícil, en el de los niños con acedías del estómago y calor frontal, y en las disenterías con materias ácidas. Es análoga á la nuez vómica por su electividad sobre el tubo intestinal, por lo cual se usa con tanta frecuencia como esta, y es infundado el imputarla que no cura ciertas gastralgias y gastropatías si no se repiten instantáneamente sus dósis.
D. Neuralgias, reumatismo.—La preeminencia de la brionia en el tratamiento de las afecciones infebriles reside en sus relaciones con los elementos artrítico y reumático. El dolor esencial y puramente nervioso rara vez le corresponde, siendo preferibles el acónito, la belladona, la spigelia, etc. Los dolores de la brionia son congestivos, irritativos y ocupan con preferencia las aponeurosis, los tejidos blancos, las membranas sinoviales y serosas, las envolturas del corazón y las túnicas musculares del estómago é intestino; son lancinantes, dislacerantes, violentos unas veces, y otras con ardor quemante exacerbado por el movimiento y el tacto, y aumentado por la noche.
Es muy difícil á veces distinguir los dolores de la brionia de los de la nuez vómica, del zumaque, etc.; es necesario para esto recurrir á la diferencia de su ritmo, segun las observaciones que hemos hecho antes. Agregarémos, sin embargo, que el dolor de la nuez vómica tiene algo de mas periódico en su intermitencia, y que el dolor de la brionia, que reside en los miembros, se fija á veces por algun tiempo en las cavidades, sobre las envolturas del corazon, en los intestinos, etc..... Además, las partes no afectadas están rígidas, y su movimiento agrava el dolor, que puede casi siempre referirse á la gota, al reumatismo y á las causas reumáticas. Por lo espuesto y por los signos distintivos de este género es como se llega á determinar las neuralgias tratadas con éxito por la brionia, tales como odontalgia, clavo histérico, cefalalgia, ciática, lumbago, gastrodinia, metralgia, pleurodinia, neuralgias del corazon....
E. Flegmasías crónicas.—No insistirémos en la utilidad de la brionia, sola ó alternada con el mercurio ú otros medicamentos, en el tratamiento de la hepatitis subaguda y crónica, y en ciertos infartos glandulares ó del tejido celular; pero debemos completar lo dicho indicando sus escelentes efectos en la hinchazon de los miembros, la leucoflegmasía en particular, en la phlegmasia alba dolens, en el enfisema subagudo y crónico del pulmon, y en los focos de hepatizacion diseminados y simulando la tísis; en estos casos, haya ó no fiebre, la brionia alternada con el mercurio, este por la mañana y aquella por la tarde, á la tercera, segunda y aun primera atenuacion, y á la dósis de 2 ó 3 gotas ó de 10 á 15 centígramos, producen maravillosos efectos.
Dósis.—Las afecciones febriles exigen las dósis mayores; una ó varias gotas de la tintura ó de la primera y segunda atenuacion. Pero estas dósis son muy fuertes en los casos en que hay fiebre y flegmasía con eretismo. Entonces, como en la mayor parte de las neuralgias propias de la brionia, es necesario, segun la constitucion mas ó menos irritable del enfermo, dar atenuaciones elevadas, de la tercera á la trigésima. Algunas afecciones locales reumáticas ó flegmásicas exigen aplicaciones de compresas empapadas en una mezcla de 4 á 6 gotas de la tintura por vaso de agua pura, ó una aplicacion de la pulpa de la raiz de brionia mezclada con el salvado ó harina de linaza. Pero la solucion que designamos es un poco superior á las cataplasmas, aun las compuestas con la pulpa.
CALCAREA CARBONICA (Subcarbonato de cal).
§ I.—Historia.
Esta sustancia la suministra la concha de la ostra, y se prepara por una estremada division con el intermedio de un vehículo inerte, del mismo modo que las demás sustancias secas ó salinas. El carbonato de cal obtenido de la concha de la ostra no está, es verdad, rigurosamente puro; pero como es el que se ha esperimentado, merece, por consiguiente, la preferencia.
Los que solo ven en el carbonato de cal una sustancia inerte se admirarán del lugar que ocupa en esta materia médica. Sin embargo, es forzoso aceptar el imperioso lenguaje de los hechos, y este estudio, por imperfecto que sea, pondrá en disposicion de juzgar de la actividad de las sales de cal, y de su eficacia en casos determinados. Estas sustancias, además, se han empleado en todos tiempos, tales como el polvo del coral, de los huesos, de la nácar de perla, de las cáscaras de huevos, de las conchas de ostra, de diversas concreciones, de los ojos de cangrejo y el agua de cal, atribuyéndolas antiguamente eficacia en un gran número de enfermedades, cuales son: fiebres intermitentes con hinchazon mas bien edematosa del hígado y bazo, leucoflegmasías, escorbuto, dartros, sarna, úlceras atónicas, escrófulas, infartos lácteos, leucorreas y enfermedades del útero, edemas, cánceres, infartos articulares, artritis, coqueluche, hidrofobia, cálculos vesicales, acedías del estómago, marasmo, fiebre verminosa y gonorrea antigua. La aplicacion que Mr. Bretonneau acaba de hacer del agua de cal en las diarreas antiguas con ulceraciones, solo es la renovacion de un procedimiento de Hipócrates, ó tomado de Hahnemann.