I. Bronquitis; crup.—La bronquitis propia de brionia tiene una tos por accesos, especialmente por la mañana, por la tarde, á media noche; es seca con esputos escasos, viscosos y aun sanguinolentos. Hay dolores lancinantes, una opresion que puede ser muy fuerte, y mucho eretismo y fiebre; la opresion, en fin, es intensa y vesicular.

La scila, el tártaro estibiado y otros medicamentos son mas á propósito en el estado menos agudo, ó cuando cesa la tension, y cuando empieza la espectoracion con sus matices y colores diversos. Todo lo que hasta aquí hemos dicho parece confirmar las propiedades de la brionia en el crup y la angina membranosa. Estas afecciones de la sangre que aguardan aun la solucion de las dudas que pueden suscitar bajo este aspecto, se han llevado á feliz término con el acónito, el mercurio, la esponja quemada, el bromo y el sulfuro de cal, escepto para los médicos sistemáticos que solo acuden aun hoy á los medios rutinarios y á las prácticas irracionales de los derivativos y de la traqueotomía.

J. Pericarditis.—Los fenómenos agudísimos de la brionia relativos al corazon, corresponden á la pericarditis, que casi siempre es en estos casos producida por la emocion de la cólera, por el reumatismo ó la artritis. Los movimientos del corazon son mas regulares y menos tumultuosos que en el acónito y la belladona. No hay, no, el orgasmo sanguíneo de este último medicamento; pero en cambio existen dolores atroces, tension precordial, síncopes, al menos inminentes, y un conmemorativo artrítico.

K. Hepatitis.—En la hepatitis, la brionia está indicada cuando hay ictericia, estreñimiento, accidentes asmáticos, fiebre violenta erética y agravacion nocturna. Se dirige, pues, mas bien á la afeccion de la cara superior del hígado, ó de su superficie peritoneal, mientras que la pulsatila lo hace en la hepatitis profunda, en la inflamacion de la porcion vascular y gástrica de esta víscera, con angustias, conatos al vómito, salivacion abundante, deposiciones copiosas, etc..... La belladona parece mas indicada en la flogosis parenquimatosa del hígado, con mayor sensibilidad, fiebre con delirio....; el mercurio es muchas veces un auxiliar indispensable de estos tres medicamentos, aun cuando la hepatitis reconozca por causa un acceso de cólera, lo que, en todos casos, reclama brionia, y á veces acónito y manzanilla despues de aquella.

La brionia es poco útil en la hepatitis crónica, á no ser que haya recrudescencias, ó que deba asociársela al azufre y al mercurio. Es por regla general en las flogosis agudas en las que está indicada la brionia, en el momento en que los tejidos van á sufrir una alteracion piogénica, como en la otitis reumática, la metritis, la ovaritis, la inflamacion roja y nudosa de los pechos en las nodrizas, en la oftalmía reumática y artrítica; pero en este caso, el zumaque y el cólchico..... son ayudantes muy útiles. El fósforo le sucede con preferencia en la inflamacion de las mamas.

L. Flegmasías esternas.—Todas las inflamaciones esternas de la brionia tienen tumefaccion, calor vivo, tension y rubicundez lustrosa y circunscrita. El dolor es grande y dislacerante con mucha tirantez y agravacion al menor movimiento. En general estas inflamaciones son fijas, y este es el carácter de la erisipela que se observa alrededor de las articulaciones, y en la que conviene la brionia. Tambien se adapta muy bien á los forúnculos y gánglios muy inflamados, en los sabañones con hinchazon muy caliente y dolorosa, y en las úlceras antiguas cuyos bordes están ardorosos, tumefactos, tirantes y rodeados de un círculo rubicundo y lustroso. La belladona y el mercurio son los medicamentos mas análogos de la brionia en estas circunstancias; lo son despues, el fósforo, que está indicado en el momento en que se observa un principio de alteracion en los sólidos y líquidos del tumor inflamatorio; el arsénico, que tiene su momento de oportunidad, cuando el esceso de la flogosis y la ingurgitacion de los vasos producen la tension y el éstasis que preceden á la gangrena y que caracterizan el calor quemante.

Siempre que las tumefacciones artríticas revistan los caractéres de las inflamaciones reumáticas articulares, como la inmovilidad, la rubicundez lustrosa menos circunscrita á las articulaciones, tension, pesadez, rigidez del miembro y sensibilidad al tacto, la brionia es un medicamento heróico; lo es en general en las inflamaciones de los tejidos blancos, con fiebre, eretismo y estreñimiento.

§ IV.—Estado crónico.—Efectos fisiológicos y terapéuticos.

Las modificaciones producidas en la economía por el uso de la brionia se dirigen mas al sistema nervioso y sanguíneo que á la constitucion química del cuerpo; modifica la sangre, pero no entran en su esfera de accion las lesiones orgánicas y las enfermedades del sistema linfático ó nutritivo, sin inflamacion erética. Sin embargo, el color amarillento de la piel, los sudores viscosos, los cabellos grasientos, las erupciones urticarias y miliares, el prurito y los dartros furfuráceos, justifican que tiene la brionia alguna accion sobre el sistema cutáneo y en la vida nutritiva.

A. Hidropesías.—La brionia se usa poco en el tratamiento de los derrames serosos, de los edemas, y por consiguiente en la hidropericarditis y el hidrotorax crónicos ó solamente subagudos. Es necesario, para que sea útil, que los fenómenos inflamatorios exacerben estas afecciones, del mismo modo que las adenitis, las úlceras, etc....., en la esfera de su accion aguda.