Las afecciones escrofulosas que reclaman el uso de este medicamento son los mas graves, como se ve por los síntomas siguientes: fiebre lenta, abolicion de la nutricion, flujos colicuativos, infartos é induraciones de los gánglios y vasos linfáticos y del tejido celular, abscesos frios, trayectos fistulosos, cáries, raquitismo, tabes mesentérica. La silicea es igualmente útil en otras varias afecciones escrofulosas infebriles, tales como bubones, hidrocele, úlceras de bordes callosos; en el coriza crónico con mucosidades abundantes y romadizo únicamente mientras duran las exacerbaciones febriles.
En las caquexias de las personas linfáticas ó aniquiladas por largas enfermedades, cuando están caracterizadas por el eretismo, fiebre lenta agravada despues de comer, estreñimiento, espectoracion abundante ó vómitos por la mañana, cefalalgia obtusa, dolores erráticos generalmente muy vivos, piel terrosa, amarillenta, seca y muy blanca, cubierta á veces de manchas pitiriásicas, el sílice es el medicamento mas propio para restablecer la armonía en las funciones, reconstituir la tonicidad de los tejidos, la plasticidad de la sangre, dirigir las fuerzas nutritivas y activar la vitalidad del sistema óseo y de la piel. Es un medio esencial en la diátesis purulenta, sobre todo despues de largas enfermedades y cuando hay eretismo interno y flojedad con descomposicion piogénica en la piel, en el tejido celular subcutáneo, abscesos en la superficie.
C. Afecciones nerviosas y neurálgicas.—Entre las afecciones de este género que el sílice puede curar, indicarémos: 1.º el insomnio nocturno con sueño interrumpido por ensueños lascivos y espantosos, bocanadas de calor, enardecimiento de la sangre, somnolencia por el dia, grande abatimiento; el referido insomnio es rebelde y generalmente sin afeccion alguna orgánica.
2.º La hemicránea esencial con vértigos y náuseas ó vómitos, principalmente por la mañana; los dolores son dislacerantes por accesos, y parecen salir de los ojos á cada movimiento de estension; las lancinaciones, los latidos y el vértigo forman parte, y la elevacion de los ojos y la accion de bajarse aumentan el vértigo; á todo esto se agrega generalmente sudor en la frente.
3.º Ciertas neuralgias de la cara, de la cabeza, de los ojos, de los dientes y de los oidos. Son tirantes por sacudidas y punzadas dislacerantes, agravadas por el tacto; en el intérvalo de los paroxismos hay hormigueo, prurito, debilidad; la vista, el oido y el olfato están exaltados al principio de la neuralgia ó mientras existe, pierden al fin su agudeza y se embotan; se presentan calofríos y frio de las estremidades, y en momentos dados, sudores parciales de los piés, de las axilas; la nariz está seca, con costras y escoriaciones al interior; los ojos lagrimean, hay irritacion en la mucosa de la boca, pero la piel está generalmente muy blanca y pálida.
4.º La gastralgia se presenta unas veces con pirosis, otras con hipo ó náuseas y vómitos viscosos; hay calor, pesadez, sensibilidad y sensacion de constriccion; estreñimiento tenaz, ventosidades, eructos, somnolencia, abatimiento, frio de las estremidades, pérdida del apetito, digestiones lentas y laboriosas, bulimia frecuente, é imposibilidad, sin embargo, de satisfacer el apetito.
5.º La bulimia, especie de hambre canina que obliga á comer con esceso y frecuentemente, es propia del sílice, ya sea esencial, ó sintomática, cuando los enfermos son secos, nerviosos, irritables, de saliva abundante, deposiciones fáciles ó diarréicas, y sudores, sobre todo nocturnos.
6.º La disecea y la ambliopia amaurótica en personas muy impresionables, cuando la vista y el oido están debilitados por el abuso de los estimulantes propios.
7.º La impresionabilidad escesiva de las personas cuya nutricion es insuficiente, no por la calidad de los alimentos, sino por falta de asimilacion; que están estreñidas, dispuestas á neuralgias repentinas, al erotismo, á la melancolía.
8.º La coqueluche en el último período.