§ II.—Efectos fisiológicos.

Los autores antiguos han insistido repetidamente sobre los efectos irritantes de la escila, ya porque atendian demasiado á la accion química y mecánica, ya porque pretendian obtener los resultados con dósis exageradas y aun tóxicas. La práctica general, sin embargo, estaba acorde en reconocer propiedades en oposicion con sus ideas: así pues se la empleaba en las bronquitis, en la tisis mucosa y en las inflamaciones mismas agudas del pulmon y de las pleuras, en las afecciones asmáticas y nefríticas, en el escorbuto y las hidropesías, y en las enfermedades de la cabeza con derrame seroso en las meninges. Se usaba la escila no solo como antiflogística, sino como diurética, sudorífica, atenuante ó disolvente y espectorante.

Difícil nos seria apreciar su accion sin los trabajos de Hahnemann y algunos médicos, que independientemente de los efectos de la escila recogidos en los autores antiguos, la han esperimentado en sí mismos y en otras personas sanas. Los hechos clínicos perfectamente observados, aunque poco numerosos, son de grande importancia práctica porque confirman las deducciones.

El primer efecto de la escila en el organismo es mas nervioso que sanguíneo, y corresponde al período inicial de una fiebre ó flegmasía catarrales. Esta primera impresion de la escila sobre el dinamismo vital, tiene un carácter de astenia y de venosidad; se dirige con preferencia á las membranas serosas y mucosas y á los órganos de secrecion, como lo hace un agente congestivo sobre estos órganos y los pulmones, tejidos provistos de una gran cantidad de vasos capilares con los que está en relacion directa este medicamento. Los alemanes utilizan esta accion nerviosa y sanguínea de la escila empleándola despues de acónito, ó del medicamento pirético mejor indicado, en calidad de antiflogístico, en las afecciones catarrales.

Sus principales síntomas son: sensacion de frio interior y calor esterior, pesadez y cansancio de los miembros, inquietud muscular, prurito ó picazon en la piel, sueño agitado, dolor de contusion en los ojos, vértigos con náuseas, sensibilidad dolorosa en el vértice de la cabeza, dislaceraciones en los ojos, en los oidos y los miembros, sensacion de ardor y de quemazon en los ojos y en la faringe, escitacion violenta de las membranas mucosas que exhalan sangre, especialmente en los órganos génito-urinarios, ó que segregan una serosidad acre y caliente como en los ojos, en la nariz.

§ III.—Efectos terapéuticos.

La escila está mas principalmente indicada en las flegmasías catarrales con secreciones aumentadas y mucosidades glutinosas. Los síntomas que la indican en estas circunstancias son: palidez, calofríos, calor ardiente por bocanadas, frio glacial de las estremidades con calor del cuerpo, tos violenta precedida de estertor mucoso, tos seca, fatigosa, con espectoracion de mucosidades viscosas, ó esputos mucosos abundantes, opresion que disminuye despues de la espectoracion; esputos rojizos, cefalalgia, latidos en el pecho y en la cabeza, sudores en la frente, en las axilas, en el pecho; orinas encendidas y mas escasas; estornudos frecuentes, coriza fluente, mucosidades nasales abundantes, á veces ácres, corrosivas, pero trasparentes. Disposicion al frio, irritabilidad triste, abatimiento físico, prurito y erupciones cutáneas algunas veces, en el borde de las alas de la nariz y en los labios, ardor en la uretra ó en la vulva.

Los niños dispuestos á irritaciones catarrales, son afectados con frecuencia de lombrices, ascárides; las deposiciones son menos digeridas, diarréicas y fétidas.

Su eficacia no se limita á la mucosa bronquial, sino que se estiende á la de los ojos, de la nariz y á las membranas serosas del pecho y del abdómen. En estas últimas, la afeccion es subaguda y se verifican derrames puramente serosos en sus cavidades, por cuya razon la escila se adapta á las hidropesías activas. En su esfera de accion, la serosidad es el producto de la hiperemia de las serosas y no de la estancacion de sangre en el tejido privado de tonicidad. Todo lo que se ha escrito sobre las propiedades diuréticas y sudoríficas de este medicamento, respecto al tratamiento de las hidropesías pasivas, se refiere á hechos de curacion que pertenecen al período flegmásico del derrame seroso, segun lo demuestran los efectos fisiológicos de este medicamento. La comparacion establecida con la digital seria válida si descansase sobre la analogía de accion correspondiente al período subagudo y en la secrecion exuberante de las membranas serosas; pero no es así. Mas esto no impide emplear frecuentemente la digital con la escila, alternadas, no á título de evacuante ó espoliativa, es decir, antiflogística derivativa, sino porque obran electivamente, la primera sobre la hiperemia con hipersecrecion serosa, y la segunda sobre la tonicidad de la fibra debilitada generalmente ó con tendencia á debilitarse.

No omitirémos indicar la utilidad de la escila en ciertas dispepsias con languidez y frio incómodo habitual, cuando hay repugnancia para los alimentos ó hambre escesiva que con nada se satisface, diarrea y á veces estreñimiento, engrosamiento blando de las mucosas digestivas, sensibilidad, tension, irritacion frecuente con sed viva; pero especialmente cuando hay aumento de viscosidades filamentosas, vomituriciones mucosas, mucosidades que ascienden hasta la faringe, gusto insípido y deseo de bebidas ácidas.