§ I.—Historia.

La tuya occidental ó del Canadá es un árbol de la familia de las coníferas, Juss.—De la monoecia monadelfia, Linn.—Aun ignorariamos probablemente que Boerhaave y algunos médicos ingleses y americanos se han ocupado de la thuya del Canadá, si Hahnemann no se hubiera propuesto recoger todos los hechos conocidos sobre el uso de esta sustancia, particularmente en la hidropesía y en los dolores indeterminados de los miembros. A Hahnemann únicamente debe la terapéutica esta preciosa adquisicion: sus trabajos sobre la thuya forman parte de la historia de la sícosis ó de los condilomas, afeccion especial que este hombre incansable ha sometido el primero á la observacion regular y á un tratamiento específico en el que este medicamento entra como uno de sus primeros agentes.

Pero antes de todo dirémos algo sobre la sícosis. La definicion que se ha dado de esta palabra[26] se aplica á la mentagra; pero en la palabra fic[27] se halla la definicion que da Celso de la sícosis, que dice consiste en escrescencias carnosas, situadas comunmente en los límites de las mucosas y de la piel, y que degeneran á veces en úlceras.

Se presenta la sícosis con tanta frecuencia á consecuencia de la sífilis, que ha dado lugar á confundir estos dos vírus. Hahnemann quiere que se les distinga, pero no ha dado los caractéres diferenciales. En una memoria del doctor Petroz sobre la sícosis, se halla lo siguiente: «Toda especie de tumor que se forma debajo del epidérmis, en el espesor del dérmis, en el tejido papilar y la sustancia gris de Malpigio, debe considerarse como un producto de la sícosis, cuando no reconoce por causa la viruela ó el vírus sifilítico: cuando este existe, la formacion de la escrescencia es debida á la complicacion de la sífilis con la sícosis.

Las producciones sicósicas son elevaciones del epidérmis ó del epitelio por las papilas hipertrofiadas y situadas sobre un punto endurecido por una inflamacion crónica y que sobreviene ordinariamente á consecuencia de un golpe, de una compresion, de un arañazo.

Las formas varian segun la testura de la parte en que se sitúan, y tambien probablemente, segun que la escrescencia es puramente sicósica, ó mezclada con el vírus sifilítico, el herpetismo..... En la piel presenta mas bien el aspecto de verrugas; en las mucosas, partes sexuales, márgen del ano, en el borde del ojo y de los labios, tiene una forma mas carnosa, mas blanda, confundiéndose por lo mismo con el grano canceroso. Las verrugas ficiformes ó pedunculadas, los condilomas, las vegetaciones llamadas crestas de gallo y coliflores, son manifestaciones de la sícosis.

Se divide, pues, esta afeccion en aguda, crónica y sifilítica: esta última variedad no tiene signo característico, á menos que no se acepte por tal su aparicion con los fenómenos primitivos de la sífilis: los resultados del tratamiento prueban su naturaleza.

La sícosis aguda consiste especialmente en un grano duro por lo general, cónico y rubicundo que degenera á veces en úlcera corrosiva de fondo grisáceo, bordes duros y elevados; se sienten punzadas durante el trabajo de la degeneracion; el grano se pone muy dolorido y se forma la úlcera: en estos casos es frecuente la fiebre. Algunas veces la escrescencia verrugosa, ficiforme, lisa é indolente, se hiende ó abre con ó sin dolor, y se divide en varios lóbulos.

La sícosis crónica constituye las vegetaciones que hemos enumerado, y se presenta con preferencia hácia los cuarenta años.

Se puede admitir con Bœninghausen, como signo de la sícosis hereditaria y de la indicacion de la thuya, dos síntomas que despues enumerarémos entre sus efectos fisiológicos, y son el abultamiento de la pulpa en la punta de los dedos, así de las manos como de los piés.