El hierro, por otra parte, segun los síntomas ya conocidos, es escelente para combatir la amenorrea anémica; para escitar el flujo menstrual muy debilitado ó retardado, para curar la hemoptisis y la metrorragia anémicas con palidez, palpitaciones, edemas.

Está indicado en las bronquitis crónicas, en los catarros de la vejiga, las leucorreas con flujo mucoso ó sero-purulento abundante, cuando la anemia precede á los flujos y que no es producida por pérdidas sanguíneas ó humorales. La diarrea del hierro es generalmente indolente, pero presenta con frecuencia escoriaciones en el ano; su leucorrea consiste casi siempre en una serosidad alterada como la del lolium temulentum. El azufre y la quina son tambien los mas análogos al hierro, en una y otra afeccion. Son, como él, muy eficaces en la lientería que el laurel-rosa combate con buenos resultados. El hierro tiene el carácter de eretismo que le indica en el estreñimiento propio de las personas anémicas, del mismo modo que en el de las personas de que hemos hablado al principio de este párrafo.

Las neuralgias propias del hierro son todas anémicas y se distinguen por la debilidad general, por la palidez, por los latidos y movimientos congestivos en la parte afecta; tales son ciertas odontalgias y dolores reumáticos en la cabeza, cuya curacion disputan muchas veces la quina y la sabina; y aun la ciática, y el tic doloroso..., que ofrecen los mismos caractéres.

El hierro se usa muy ventajosamente en el curso del tratamiento de una enfermedad esténica, para amortiguar un esceso de irritabilidad que se opone á la receptividad de la accion del medicamento mas indicado; llena igualmente la misma indicacion en afecciones asténicas y anémicas dominadas por una grande escitabilidad de la fibra. Con este carácter deben presentarse la diátesis palúdica y los estados caquécticos para ser aliviados por el hierro: en estos estados comprendemos las caquexias por abuso de la quina y el opio. En cuanto al del hierro, se le podrá remediar con el sulfuro de cal, la pulsatila, el arsénico.

Dósis.—Las tres primeras trituraciones del hierro se usan con frecuencia para combatir las afecciones anémicas y diatésicas en que está indicado; las atenuaciones mas elevadas se aplican al tratamiento de las lesiones de la sensibilidad y el eretismo. En el primer caso se puede administrar hasta un gramo por dia en tres dósis; en el segundo, basta una gota ó algunos glóbulos empapados de la sesta ó de la décimaoctava atenuacion en agua para veinticuatro horas. El agua de hierro, los bolos de Nancy, especie de tartrato de hierro, las diversas pastillas y grajeas ferruginosas, son preferibles á la forma pilular y se administran en distintas dósis.

Pero la preparacion mas recomendable y que hemos designado al principio, es la del hierro tratado por el hidrógeno, y dividido y atenuado por trituraciones sucesivas con el azúcar de leche.

El percloruro de hierro cuya solucion concentrada puede emplearse á la dósis de una á veinte gotas al dia, es hoy el mas usado, y muchas veces el mas á propósito. Nada tenemos que decir de su uso al esterior como hemostático, pues es uno de los mas eficaces; basta por ejemplo empapar en esta solucion pura un pedazo de algodon y aplicarle sobre una picadura de sanguijuela para detener instantáneamente una hemorragia grave en los niños ó en personas anémicas.

GRAPHITES (Grafito).

§ I.—Historia.

Este carbon mineral, llamado tambien plombagina y percarburo de hierro (una parte de hierro y nueve de carbono), es un medicamento nuevo, introducido en la materia médica en 1812, y usado con éxito, al interior y al esterior, en los dartros, por el doctor Weinhold, que le dió á conocer en un erudito trabajo. Su eficacia le hizo bien pronto recomendable á los prácticos estranjeros, y el mismo Hufeland no fué el que menos contribuyó con su práctica. En Francia fué Marc quien abogó por este medicamento, pero no tuvo éxito. Fué necesario que Hahnemann[1] y varios médicos de su escuela, animados del deseo de revisar la materia médica y esclarecer sus numerosos agentes con los datos de la esperimentacion pura, publicasen el resultado de sus ensayos y numerosos hechos clínicos, para que pudiéramos conocerle. Emprendemos su estudio con la esperanza de ser útiles á los médicos, dándoles á conocer un medio poderoso y muy despreciado en una multitud de afecciones rebeldes, y en particular en la escrófula y los dartros.