Es, en fin, el ataque al pecho el que revela mas distintamente la afeccion de los nervios ganglionares; todas las secreciones están modificadas por una mala é incompleta elaboracion; las orinas son turbias y se alteran fácilmente; el sudor es fétido ó tiene un fuerte olor ácido, el de las mucosidades y el de los eructos tienen el mismo carácter, y hasta las secreciones purulentas y serosas de las lesiones cutáneas le tienen desagradable, fétido algunas veces: esta fetidez se observa generalmente, y con especialidad en el moco nasal, el olor de la nariz es malo, el de la boca es agrio y pútrido. La piel es enfermiza, toda lesion tiende á ulcerarse; hay tumores enquistados, escoriaciones, grietas, vesículas corrosivas, vegetaciones en las úlceras, espesor de las uñas, humedad glutinosa de los cabellos, alopecia; y en las lesiones herpéticas, se alteran los jugos reparadores y se escretan ó forman costras delgadas.
El carácter de estas lesiones es linfático, pero no deja de asociarse á veces el venoso ó de desarrollarse aisladamente; es preciso indicar aun: diversas erupciones de granos de un rojo oscuro, orzuelos en los párpados, rubicundeces erisipelatosas, rubicundez de la conjuntiva, hinchazon roja del pabellon de las orejas y de la nariz, epistaxis, ó exhalacion de una sangre negra mezclada con el moco nasal, tumefaccion y rubicundez de las encías y de la faringe, tumores hemorroidales, flujo sanguíneo hemorroidal, hinchazon de las venas, sangre menstrual negra y espesa.
Las superficies internas son el sitio de una flojedad y flujos asténicos abundantes, como, diarrea, leucorrea, espectoracion mucosa, salivacion y coriza fluente; despues de un eretismo inicial de las superficies exhalantes, se observa siempre alguna sequedad. Los movimientos congestivos son mas y mas asténicos, resultando la relajacion de la fibra, la infiltracion de los tejidos, los edemas mucosos y linfáticos, las flogoses subagudas de la piel y de los gánglios. La obstruccion ó inercia abdominal, por los éstasis y obstáculos de la circulacion de la vena porta, sostiene cuando domina la escena, una irritabilidad intestinal que conduce al estreñimiento: este es crónico y contrasta con el carácter de flojedad que existe en las otras superficies. Hé aquí el estado del sistema venoso abdominal que corresponde, en las mujeres, á una multitud de padecimientos simpáticos, de carácter venoso, que reproduce cada congestion en las épocas menstruales. Las menstruaciones son habitualmente retardadas por el eretismo que la plétora venosa sostiene en el útero.
Pocos son los medicamentos mas directamente indicados en las constituciones blandas, linfáticas, en las personas escrofulosas, en los temperamentos venosos, en las constituciones de indivíduos en los que la sangre venosa esperimenta dificultades en su circulacion y alteraciones por el régimen ó género de vida. Los efectos del grafito, no solo armonizan con lo que constituye materialmente los temperamentos linfático y venoso, sino tambien con sus disposiciones morales; tales como la apatía, la timidez de los primeros por una parte, y por otra, la melancolía, la irascibilidad, el desaliento y la desesperacion.
§ III.—Efectos terapeúticos.
Es tanto mas posible trazar un cuadro exacto de la vasta esfera de accion de este medicamento, cuanto que á las esperimentaciones fisiológicas de Hahnemann y de un gran número de autores, se han agregado las observaciones hechas en los obreros que trabajan la plombagina ó mina de plomo, en diversas fabricaciones y manufacturas. En estos operarios se manifiestan mas los estados linfático y venoso, las afecciones nerviosas diatésicas ó caquécticas y las lesiones cutáneas y nutritivas. Vamos á revistar algunas de estas enfermedades, pero antes harémos dos observaciones.
La primera es, que no insistirémos en detallar las indicaciones cuando los síntomas ya referidos pueden suplir al detalle, evitando de esta manera incidir en repeticiones; y la segunda, que siendo hasta ahora tan limitado el uso de este medicamento, poseemos pocos hechos clínicos capaces de confirmar la eficacia en cierto número de enfermedades que la esperiencia enseñará sin duda á combatirlas.
Podríamos citar nuestras propias observaciones, pero nos hemos impuesto en esta obra el valernos muy poco de ellas, y cuando lo hacemos, es mas bien por comprobar los datos dudosos. Tenemos el pensamiento, sea dicho de paso, de publicar mas tarde las observaciones que recojamos bajo el punto de vista de estos estudios. Al efecto podríamos citar casos de curacion de caquexia por la alúmina, la sal marina, el tanino, el azufre, el carbono, el amoniaco, el hierro..... y otras sustancias salinas y minerales trabajadas ó laboreadas en ciertas poblaciones, por varias familias y obreros. Se han despreciado mucho las observaciones de este género con detrimento de la materia médica y de la terapéutica; y sin embargo, es el modo de apreciar en la mayor parte de las sustancias sus efectos crónicos y diatésicos, como ya se ha hecho con la corteza de naranjas amargas, la potasa, el fósforo, el cobre.....
El grafito se ha manifestado muy eficaz en las afecciones siguientes, que enumerarémos en el órden que corresponde por el número de sus resultados: dartros; erisipelas crónicas; úlceras inveteradas, escrofulosas, varicosas, psóricas; oftalmías igualmente psóricas y escrofulosas; hemorróides fluentes; amenorreas y dismenorreas; gastralgia; epilepsia y parálisis parcial; hidropesía; asma.
A. Afecciones venosas y escrofulosas.—El estado venoso y escrofuloso, y las irritaciones que de él dependen, apenas son susceptibles de clasificacion; son afecciones frecuentemente complicadas y diversamente combinadas con otros elementos morbosos.