El eritema y la erisipela del grafito proceden ordinariamente de recidivas en personas debilitadas ó de una constitucion venosa, en las mujeres en la época de las reglas, ó de su supresion natural. Todas estas personas están afectadas de incomodidades abdominales, de embarazos gástricos, de várices en las estremidades inferiores, de ardores, de dolores, de quemazones en los hipocondrios. La erisipela presenta un color mas ó menos oscuro ó pálido, y hay mas hinchazon en la piel que en los casos ordinarios; la cabeza está pesada, hay latidos; el enfermo teme al frio; la superficie de la piel afectada está hendida, escamosa, y ofrece con frecuencia alguna exudacion; la inflamacion es local, infebril, y la erisipela es de las que se denominan flegmonosas, pero de marcha subaguda y con mucho prurito. La erisipela del grafito está relacionada frecuentemente con las épocas menstruales, y aparece ó desaparece con ellas. Las fluxiones en las mejillas y otras varias subagudas y linfáticas que se hacen erisipelatosas, son tambien propias del grafito. Lo son asimismo la erisipela edematosa de los piés, y ciertos eritemas artríticos; afecciones, que como las anteriores, tienen un carácter venoso pronunciado y escrofuloso algunas veces.
La oftalmía mas propia del grafito es de la misma naturaleza, y se distingue por el calor, prurito, escozor, rubicundez é hinchazon dolorosa de los párpados; escozor quemante en los ángulos de los ojos, acumulacion de pus; inflamacion y supuracion de los ojos; aglutinacion por la mañana, legaña seca en las pestañas, fotofobia. En los niños escrofulosos, en los que los ojos están cerrados por la tumefaccion con aversion á la luz y erupcion costrosa en la cara, el grafito es un medicamento heróico.
Está indicado en la otitis escrofulosa con hinchazon del pabellon de la oreja, prurito, sequedad ó flujo abundante de pus ó de cerúmen alterado ó muy líquido, sin dolores vivos. Producirá buenos resultados en ciertas afecciones crónicas del oido con zumbido y congestion, con caractéres herpéticos ó escrofulosos. En todos los casos de otitis, como en un gran número de otras afecciones, el grafito es el mas análogo de la pulsatila y su mejor auxiliar.
El grafito está indicado en una especie de angina herpética crónica ó subaguda, profunda, con infarto superficial; sequedad algunas veces, y en otras muchas abundancia de moco que siempre existe despues de algun tiempo de irritacion; sensacion de un cuerpo estraño, punzadas profundas en la garganta. Es el medicamento mas análogo de la barita en estos casos, y hasta se eleva muy cerca de la astenia gangrenosa del carbon vegetal.
Respecto á los órganos génito-urinarios, el grafito se adapta mejor que cualquier otro medicamento á la dismenorrea retardada, en las mujeres cuyo sistema venoso abdominal está habitualmente entorpecido á pesar de los fenómenos de irritacion que produce la congestion menstrual. La sangre es negra y muy espesa; hay dolores cólicos y espasmos abdominales, incomodidades en la cabeza con sensacion de compresion, vértigos con latidos en la base del cráneo ó en el vértice, dolores en el pecho, palpitaciones de corazon, dolores en los miembros, frio en las estremidades que á veces están hinchadas ó edematosas, grande debilidad en fin. Casi siempre hay dartros, algun flujo mucoso, ya bronquial, ya nasal, ya leucorréico ó hinchazones erisipelatosas que coinciden muchas veces con la época menstrual. Para el grafito, el molimen menstrual produce irascibilidad, ó melancolía con mal humor; para la pulsatila, grande sensibilidad y llantos. El lumbago no es habitual en estos casos para el grafito, y la sensacion de presion como si fuera á salir un mar de sangre por la vagina, no le pertenece ó es muy raro.
La leucorrea que es del recurso de este medicamento presenta un líquido menos alterado que el de las demás secreciones; es un moco ordinariamente blanco, abundante, y cuya pérdida debilita mucho; rara vez existe sin vesículas ó sin escoriaciones en los grandes labios: este flujo reemplaza frecuentemente á la menstruacion. Esta amenorrea está siempre acompañada de alteraciones congestivas, de sofocaciones ardorosas, de espasmos internos, de neuralgias; y tiene de notable un cosquilleo constante entre los dedos. Ultimamente, el dartro se presenta entre estos, pertenece al grafito mejor que al selenio.
El éstasis venoso hemorroidal, la inflamacion subaguda de los hemorróides y su flujo, reclaman el grafito como su mejor remedio. Está particularmente indicado en esta afeccion, en la astenia con tumefaccion de los tumores hemorroidales, generalmente indolente ó con poco dolor, pero mas bien con tenesmo: el aloes la pimienta, la nuez vómica..... exigen mas agudeza.
La hipocondría con ansiedad y aun desesperacion, grande irritabilidad, que los enfermos lloran fácilmente, condoliéndose hasta el punto de creerse desgraciados; que hay gran desarrollo de gases á los que se atribuye los dolores que se presentan en un punto distante y que desaparecen despues de la espulsion de los mismos, se combate ventajosamente con el grafito; así como tambien muchas incomodidades abdominales de toda especie, el calor quemante en el estómago despues de haber comido, ó la agravacion al menos de estos padecimientos despues de comer. Este estado, debido en general á la plétora venosa abdominal, produce casi siempre un estreñimiento rebelde, infiltraciones, é infartos viscerales.
El estreñimiento coexiste á veces en los casos de vastas lesiones herpéticas en la piel, ó con la caquexia escrofulosa, si bien en este último caso es mas frecuente la diarrea. Esta por otra parte es el síntoma mas en armonía con la accion asténica del grafito en la plenitud de su evolucion en el organismo; la materia de la diarrea es de olor agrio, y como espumosa muchas veces en los niños, y generalmente de color oscuro: este carácter es propio de los adultos.
La diátesis escrofulosa se modifica ventajosamente con el grafito. En esta afeccion, toda la abundancia de jugos insuficientemente elaborados, se trasporta á los gánglios linfáticos que se ponen tumefactos sobre todo los del cuello; la piel está seca, pero no arrugada, marchita; pulula alguna erupcion exudante, un favus mucoso, vesículas; y se observa un enflaquecimiento continuo á pesar de la persistencia del apetito. En este estado principalmente, vomitan los enfermos por la mañana aguas con especialidad, y lo mismo despues de las comidas. Estos vómitos son un síntoma bastante comun del grafito en las caquexias, ya venosa, ya linfática. En estos dos casos, la diarrea alterna con el estreñimiento; es ácida y espumosa. Muchas veces en los adultos está el vientre tirante, hay desarrollo de gases, cólicos, sueño angustioso bruscamente interrumpido.