En este estado diatésico, como en todo estancamiento venoso abdominal que está en relacion con los efectos del grafito, es en el que existe frecuentemente la ténia. Modificando este medicamento las condiciones orgánicas, destruye con mas seguridad este parásito. La ignacia, la nuez vómica y la pulsatila son tambien medicamentos eficaces contra la ténia, porque tienen una accion electiva sobre los órganos y sistema venoso abdominal. El mercurio y el azufre son, despues de los anteriores y del grafito, los mas útiles en casos semejantes. Es por lo mismo necesario dar el azufre como intercurrente en el tratamiento de la ténia por el grafito.

B. Afecciones cutáneas.—Nos limitarémos á enumerar las afecciones cutáneas unidas ó no á estas diátesis, y á las cuales corresponden los síntomas del grafito; las úlceras fistulosas, aun con lesion de un hueso, se curan bajo su influencia; es preciso recurrir tambien al cystus canadensis ó al sílice. El grafito es uno de los medios mas eficaces en las úlceras sarnosas, varicosas y fagedénicas, despues de la accion del azufre, y está en la misma línea que el licopodio, el ácido fosfórico; el carbon vegetal. Se le puede administrar como específico del zona, pues es por lo menos en union del zumaque el medicamento mas á propósito para calmar los dolores de esta erupcion pustulosa, y para abreviar admirablemente la duracion, aun en personas, por otra parte, bien sanas. El arsénico, el causticum y el mercurio son medios eficaces en la misma enfermedad, pero cuyas indicaciones solo en los dos primeros hemos podido trazar.

El grafito goza de una eficacia notable en muchas afecciones herpéticas húmedas, exudantes, en oposicion al carbonato de cal y otros medicamentos que corresponden con preferencia á las erupciones secas. En las de la cabeza, se le puede alternar ventajosamente con el zumaque y el laurel-rosa; este se limita á las erupciones que se presentan detrás de la oreja; el licopodio completa la accion del grafito cuando la erupcion se fija en la parte posterior de la cabeza. La costra serpiginosa de los niños se cura con el grafito, cuando está rodeada de rubicundez con poca infartacion de los gánglios linfáticos inmediatos. El favus mucoso, rebelde, fétido, con supuraciones glandulares de la misma naturaleza, reclama igualmente la accion de este medicamento. El doctor Ruoff[2] quiere que en todos los casos se le emplee á las mas bajas trituraciones, y que se le alterne con el azufre por épocas, ó á cortos intérvalos; y muchas veces con estas dósis triunfa de los dartros inveterados. Es superior en eficacia al mercurio, á la thuya, á la pulsatila y al zinc en el ectima (pústulas), al mercurio y al zumaque en el eczema (vesículas); pero es inferior al carbonato de cal y al fósforo en el impétigo (pústulas), y al causticum y á la belladona en el líquen (pápulas).

Las escoriaciones é inflamaciones de los repliegues del cuello y de la íngle corresponden á licopodio, y en los niños se espolvorean estas partes con esta sustancia; el intertrigo se cura con grafito, y cuando es intenso y la piel se inflama sobre los muslos, es necesaria tambien la estafisagria. Las escoriaciones de las manos y de los piés se curan admirablemente con la mas débil dósis de grafito aun cuando haya rágades profundos, y la mano mas arrugada se pone tersa y flexible. El licopodio tiene tambien indicaciones en estos casos, en los que, ni el sílice, ni el oro, ni el carbonato, ni el sulfuro de cal tienen una accion tan segura. Las grietas de los labios y del ano exigen otros medicamentos tales como la ignacia, la sal marina, el fósforo, el mezereum.

El grafito es el medicamento principal para remediar las escoriaciones ó grietas de las mamas. El árnica calma el dolor, pero es un paliativo que solo debe emplearse uno ó dos dias. El grafito es el mejor indicado en las escoriaciones con dolores quemantes y rodeados de una zona eritematosa. En cualquiera otro caso el licopodio ó el azufre pueden ser preferibles, ó por lo menos agregarles, alternándoles. La disposicion de la piel á supurar por la menor causa, ó con la mas ligera escoriacion, exige el grafito, y en los niños y personas nerviosas y delicadas, la manzanilla. El petróleo y la sepia son útiles algunas veces, si la parte afecta carece de tumefaccion y rubicundez. El grafito, en fin, se administra en las convalecencias, para la alopecia; aplicado tópicamente es muy eficaz para quitar del cuero cabelludo las pequeñas escamas furfuráceas tan abundantes en algunas personas. El carbonato de cal, el sílice y el mezereum son entonces sus mejores auxiliares.

C. Neuralgias.—Réstanos indicar las neuralgias que pertenecen á la accion del grafito. Solo se ha usado en algunos casos de gastralgias calambróides con salivacion, flujo mucoso y desarrollo de gases; la gastralgia atónica, con dolores reumáticos y artríticos, calambres y frio en las estremidades, tambien es del recurso del grafito, pero con la condicion de que no es preciso exista la afeccion herpética, pues basta que el estado caquéctico análogo al de este medicamento sea la causa de estas neuralgias ó que exista con ellas. Lo mismo sucede en los tumores tofáceos de la artritis irregular, en personas cacoquímicas frecuentemente atacadas de eritemas cutáneos ó afectados de padecimientos abdominales.

Dósis.—Las dósis varian segun que se emplee el grafito como alterante ó en calidad de modificador de la vitalidad, y segun que se use en personas dotadas de poca fuerza de reaccion, ó de alguna irritabilidad, desde dos ó tres decígramos de una de las tres trituraciones, hasta una gota ó algunos glóbulos de la sesta, duodécima, ó décimaoctava atenuacion, continuando su uso hasta obtener los efectos deseados. La pomada compuesta de un gramo de la primera trituracion para ocho de un cuerpo graso, sobre todo manteca de cacao, es muy útil en la pitiriasis del cuero cabelludo, en los rágades y algunas afecciones herpéticas.

GUAIACUM (Guayaco).

§ I.—Historia.

Es la resina estraida del guayaco, planta de la familia de las rutáceas, Juss.—De la decandria monoginia, de Linn.—El guayaco debe ocupar un lugar en la materia médica, si se atiende á lo que de él han escrito los médicos antiguos y al frecuente uso que se ha hecho hasta últimos del siglo pasado. En el dia, parece estar limitado á algunos casos de gota. Muchos autores se han ocupado de este medicamento, entre los que se cuentan, Ulric de Hutten, Montagnana, Jacques Béthencourt, Teuthorn, Hahnemann, etc. Los primeros le emplearon en la sífilis y la lepra que en el siglo XVI se confundian con frecuencia. Las curaciones de estas enfermedades obtenidas por este medio en aquella época en que tan terribles y graves eran, no podian menos de animar al estudio de los efectos y propiedades del guayaco. No pudiendo negar Giacomini los casos de curacion obtenidos en la India, de un mal que solo podia ser la lepra ó una viruela degenerada, trata de atenuar la significacion de estos hechos, pretendiendo, que estas afecciones son menos graves en este país, lo cual es inexacto, y manifestando que el guayaco es allí mas activo por ser indígeno y por emplearse en las mejores condiciones, lo cual es muy posible.