Las oftalmías catarral, escrofulosa, exantemática, con tumefaccion palpebral, secrecion de mucosidades, granos, costras, rubicundez alrededor del ojo, pústulas ó especie de escrescencias de la conjuntiva ocular, dolores quemantes, de ulceracion, rubicundez de la conjuntiva, hallan en el sulfuro de cal su mejor remedio. No es menos eficaz en la blefaritis y en la inflamacion crónica del borde libre de los párpados, ó tumefaccion de las glándulas de Meibomio, cuando hay lagrimeo, hinchazon de los párpados, secreciones moco-purulentas, legañas, ardor, movimiento doloroso de los ojos. Es de una eficacia estraordinaria en la oftalmía de los recien nacidos, con hinchazon, flujo abundante de pus, con particularidad si ha habido abuso, ó simplemente uso del mercurio. En fin, su accion resolutiva y cicatrizante es notable en las pequeñas úlceras crónicas é indolentes de la córnea y en el pannus que se manifiesta á consecuencia de aquellas y que amenazan impedir la vision.
El coriza pertenece al sulfuro de cal en sus períodos subagudo y crónico, así como tambien, el romadizo, arañamiento en la garganta, la hinchazon de la nariz, abundancia de mucosidades nasales, y aun de saliva, fiebrecilla por la tarde, sensacion de frio interno, dolor presivo en la region etmoidal y en la de los pómulos, dolor contusivo en la nariz y sus inmediaciones, y algunas veces dolores escocientes en las narices. La otitis y la otorrea del sulfuro de cal son de la misma naturaleza, pero conviene tener presente que este medicamento es eficaz, especialmente en las personas que en el estado de salud segregan fácilmente y el cerúmen es abundante.
B. Laringitis. Angina membranosa. Crup. Coqueluche.—La laringitis, la angina simple y la membranosa reclaman el sulfuro de cal como un remedio poderoso; la mayor parte de sus síntomas se reproducen con este medicamento; tales son: sequedad en la garganta, disfagia muy pronunciada, tumefaccion de las amígdalas, punzadas en la garganta con peligro de sofocacion, cosquilleo en la laringe que escita la tos aun con espectoracion sanguinolenta, tos seca con dolor escociente en el pecho, ronquera, dolor permanente en la laringe que se agrava por la presion, por la palabra, por la tos y por la respiracion, marasmo, fiebre héctica. El mercurio y aun el bromo no son quizás menos importantes que el sulfuro de cal en el tratamiento de la angina membranosa.
El crup y la coqueluche están tambien representados en los siguientes síntomas: tos profunda, bronca, provocada por la dificultad de respirar, sofocante y con vómitos, tos semejante á la de la coqueluche, accesos de tos seca con dolor en la cabeza como si fuera á estallar, y encendimiento oscuro de la cara, tos aullante, accesos de tos seca, ronca, profunda, con angustia y sofocacion, terminando generalmente por llantos; respiracion angustiosa, sibilante, ronquera, accesos de sofocacion que obligan á mover la cabeza á uno y otro lado; respiracion corta.
Este medicamento es tambien el mas conveniente despues de acónito, siempre que la tos revista alguno de estos caractéres, con ronquera en el intérvalo de los accesos, sin aguardar á que la afeccion se agrave. Estos dos medicamentos pueden, en semejantes casos, prevenir el crup. Cuando no alivian los síntomas, con una dósis de yodo ó de bromo, se puede obtener el resultado. El sulfuro de cal solo está indicado en la coqueluche, en la declinacion de la enfermedad, y cuando los esputos son abundantes y mucosos con ronquera.
C. Piogenia. Tisis mucosa, mesentérica. Pleuresía crónica.—No es la tisis laríngea la única en que es eficaz este medicamento; es tambien muy útil en el catarro crónico y en la tisis pulmonal mucosa, cuando la tos, sea ó no violenta, está acompañada de espectoracion abundante de mucosidades y de pus, de esputos sanguinolentos, de ronquera, de opresion, debilidad de los órganos de la voz y del pecho, hasta el punto de impedir hablar ó leer en alta voz; insomnio, sed, fiebre lenta, sudores nocturnos y matinales; color amarillento de la piel con sequedad y prurito. Estos son los casos en que el yoduro de hierro y el estaño pueden compartir ventajosamente el tratamiento con el sulfuro de cal.
La tisis mesentérica tambien está comprendida en la esfera de accion de este medicamento, del mismo modo que los infartos escrofulosos de los gánglios linfáticos y su inflamacion. El vientre está abultado, duro, sensible, con dolor como de contusion, hay punzadas en la region esplénica, en el hígado y en el resto del abdómen. Se presentan calambres y dolores contráctiles, dolores de ulceracion, dolores cólicos, deposiciones duras y secas, y diarreas escrementicias ó de materias blanquecinas, de olor agrio en los niños, deposiciones disentéricas, tenesmo; caquexia con fiebre lenta, piel seca y amarillenta, enflaquecimiento estremado, voracidad, orinas turbias ó que se descomponen fácilmente, sudores nocturnos viscosos ó ácidos.
Las afecciones piogénicas supurantes ó con tendencia á la supuracion, son las en que evidentemente el sulfuro de cal es generalmente útil. Lo es igualmente en este trabajo patológico por el cual la linfa plástica se exhala de los vasos y da lugar á las exudaciones pseudo-membranosas en las superficies mucosas y serosas. Despues de sus indicaciones en la angina membranosa y el crup, indicarémos ahora algunas inflamaciones de las cápsulas articulares y las pleuresías, en que este medicamento puede tener lugar despues de la brionia, y otros agentes mas convenientes en los primeros períodos de la flogosis: para que el sulfuro de cal desplegue su actividad curativa en estos casos, es preciso que hayan ya cedido el aparato febril y los movimientos fluxionarios; es necesario que solo exista un punto de irritacion, una flogosis local suficiente para este trabajo de exudacion. Con estas circunstancias, el sulfuro de cal está indicado en estos puntos pleuríticos que persisten despues de la fiebre con derrame purulento ó formacion de un absceso, aun cuando exista una fiebre subaguda, con calofríos, remisiones, exacerbaciones, fiebre análoga á la de supuracion; pero todo signo de hidropesía con fiebre héctica y tension, indica el arsénico con preferencia.
D. Adenitis. Ulceras. Abscesos. Diátesis purulenta.—No insistirémos en la utilidad del sulfuro de cal en el tratamiento de los infartos y de las inflamaciones de los gánglios linfáticos, del cuello sobre todo; otros varios medicamentos tienen propiedades análogas; dirémos, por lo tanto, que en estos casos, el medicamento de que se trata no puede reemplazar al azufre y el carbonato de cal, y que la barita y el mercurio son indispensables en un tratamiento de esta especie, con, ó sin el sulfuro de cal. Este tiene la ventajosa propiedad de aliviar las úlceras escrofulosas, con irritacion y mal aspecto, transformándolas en las de buen carácter, de pus de buenas condiciones y que marchan rápidamente á la cicatrizacion.
Es con el grafito y el petróleo el medicamento mas conveniente en esa disposicion morbosa de la piel con tendencia á supurar y que eterniza ó sostiene ciertas heridas ó lesiones. En cuanto á la produccion de abscesos subcutáneos sucesivos y á la diátesis purulenta, si bien el sulfuro de cal es esencial como en todas las supuraciones, no es el único capaz de realizar la curacion: el arsénico, el sílice, la pulsatila y el mercurio, contribuyen poderosamente al efecto. Importa, pues, determinar primero la naturaleza de la diátesis y la calidad del pus, para lo cual hé aquí algunas indicaciones: el pus reciente, ó por lo menos espeso, y convenientemente elaborado, corresponde con especialidad al hepar, máxime si es sanguinolento, de olor fétido y de color blanco ó amarillento; el pus acre, que irrita las partes próximas, mal elaborado, indica arsénico, causticum, ácido azótico, sílice; la fetidez de un pus no homogéneo es mas propio de asafétida, carbon vegetal, grafito; el pus sanioso corresponde al arsénico, quina, carbon vegetal, fósforo, azufre.....