Comprendemos con el nombre de magnesia las sales de esta sustancia, tales como el subcarbonato é hidroclorato, el sulfato mismo, y tambien la magnesia calcinada.
Prescindirémos de la accion privativa de la magnesia que las materias médicas le atribuyen, con esclusion de los efectos especiales y dinámicos de este medicamento, para concretarla al simple papel de absorbente y laxante. Nadie dudará que es mas racional y científico dedicarse á destruir la disposicion del estómago á la acedía, y de cambiar el modo de ser anormal de los jugos gástricos modificando la vitalidad de los órganos secretorios, que neutralizar su acidez por un procedimiento químico, como se pudiera hacer en una retorta, ó espulsar estas materias por un procedimiento mecánico. Si la naturaleza obra algunas veces produciendo efectos purgantes, con mas frecuencia enseña ó tener en cuenta la accion dinámica de los agentes terapéuticos y la vitalidad de los órganos.
Haga el lector un simple paralelo entre este estudio y las siguientes conclusiones terapéuticas de los autores sobre la magnesia, y del hidroclorato de magnesia en particular: 1.º incomoda poco el estómago; 2.º favorece la digestion; 3.º estimula el hígado y los intestinos, y provoca evacuaciones copiosas; 4.º es un purgante suave y seguro, y al mismo tiempo un resolutivo y un fundente. Cuando á un gran número de sustancias medicamentosas se las limita de esta manera á propiedades imaginarias y á efectos inmediatos generales y mecánicos, seria bien injusto vituperar á un autor que, abrazando un conjunto de observaciones, trate de determinar los efectos especiales de los medicamentos y no quiera agregar á su capítulo un artículo que lleve por epígrafe: vías de eliminacion como garantía contra la intoxicacion.
§ II.—Efectos fisiológicos.
Las diversas sales de magnesia producen efectos iguales en el fondo, y solo varian en la forma de algunos. Los mas constantes para cada una de estas sales son: aumento de la sensibilidad en general, dolores de tirantez y dislaceracion, sacudidas, espasmos, calambres, debilidades paralíticas, caidas rápidas y epileptiformes sin pérdida de conocimiento, agravacion de los síntomas por la tarde, prurito, erupcion de pequeños granos ó vesículas, sabañones en los dedos de las manos, grietas en las mismas, forúnculos, calofríos por la tarde, acidez del sudor, sudores despues de media noche, sueño no reparador con pesadilla, sueños angustiosos, agitacion y calor interior, inquietud, irritabilidad, vértigos y dolores constrictivos con malestar como de desfallecimiento por la tarde, dolores de cabeza congestivos y pulsativos con calores, compresiones, vértigos hasta hacer caer, irritacion y dolor de la conjuntiva, secrecion sebácea en los párpados, dolores quemantes y alteracion de la vista, lancinacion y congestion en el oido con disecea, dolor de escoriacion y erupcion de vesículas ó costras en la nariz, epistaxis nocturna con pulsaciones en la cabeza, coriza fluente, romadizo, disminucion del olfato, aspecto pálido y sucio, tension y dolores en la cara; estos son dislacerantes, nocturnos é insoportables durante la comida, erupcion herpética en la cara é irritacion de los labios, rubicundez é hinchazon de las mejillas, dolores de dientes dislacerantes, sobre todo por la noche ó durante la comida, punzadas en los dientes despues de comer, vacilacion de estos, erupcion vesicular en la boca, tumefaccion de las encías con epistaxis ó erupcion de pequeñas tuberosidades con ardor quemante, lancinaciones en la garganta, con ardor ó sensacion de escoriacion, tos seca, á veces con calambres, dolores quemantes y de escoriacion, opresion de pecho, espectoracion amarillenta y espesa, dolores en el dorso y en todas las articulaciones con agravacion por el movimiento, dolores nocturnos por accesos seguidos de rigidez y adormecimiento, gusto y eructos ácidos ó amargos, sed sobre todo por la noche, dolores constrictivos en el estómago con cara térrea, náuseas, sensacion de desabrimiento ó debilidad en el estómago, dolor de escoriacion y sensibilidad en el mismo, tension é hinchacion en el epigastrio, lancinaciones y calambres en el vientre, al tacto parece haber durezas en este estreñimiento, tenesmo, diarrea verdosa y de olor agrio, punzadas en el ano, sensacion quemante al orinar, tenesmo vesical, emision frecuente de orina por la noche, disuria por el dia, irritacion de la uretra, pérdidas seminales, leucorrea quemante y abundante, falta de apetito venéreo, sangre menstrual negra y coagulada ó como la pez, irregularidad del flujo menstrual, pues unas veces es escesivo y otras suprimido, sensacion de presion espulsiva durante la menstruacion, cólicos, calambres que detienen el flujo menstrual, lumbago, pesadez de cabeza, calofríos, palidez de la cara, abatimiento.
Los síntomas neurálgicos dependen del estado venoso, ya en la caquexia y en el temperamento de este nombre, ya en las convalecencias de las enfermedades largas que han empobrecido la economía en el estado de embarazo, en ciertas caquexias de los niños mal nutridos, ó cuya nutricion se efectúa mal.
§ III.—Efectos terapéuticos.
Cuando la circulacion disminuye en los vasos del abdómen por infartos hepáticos ó uterinos, ó en la época menstrual, cuando el flujo catamenial se establece con dificultad ó produce estancaciones venosas, ó durante la gestacion, son las circunstancias mas favorables para que la magnesia desarrolle mejor sus eficaces efectos. Así se comprende por que han afirmado los autores haber curado hepatitis crónicas, infartos mesentéricos y uterinos con las sales de magnesia; sus efectos fisiológicos las justifican; atribuyen á la magnesia grande eficacia en las estancaciones venosas, causas ó complicaciones de estos infartos.
Las propiedades de esta sustancia están aun probadas por numerosos hechos: 1.º en los padecimientos de las mujeres embarazadas, como la odontalgia, dolores de cabeza pulsativos, y los vómitos que la plétora abdominal produce ó sostiene; 2.º en los calambres histéricos de las mujeres que tienen pérdidas y tendencia al estreñimiento: en estas se observan los siguientes síntomas indicadores de la magnesia: náuseas por la mañana, aspecto terroso, debilidad y frio que aumentan durante los accidentes histéricos, bola histérica con opresion, dolores cólicos y pinchazos en el vientre, buen apetito: en todas estas circunstancias, la magnesia rivaliza ventajosamente con la sepia. Los niños que tienen lombrices esperimentan esta debilidad y este frio, tienen dolores, cólicos, mala cara y aspecto enfermizo y cacoquímico.
La magnesia es un modificador tan eficaz casi como la sal marina en las fiebres nerviosas crónicas, ó en la convalecencia larga que sobreviene, y cuando los medicamentos quizá mejor indicados son ineficaces; la magnesia escita entonces la vitalidad para reparar los desórdenes nacidos del empobrecimiento de la sangre venosa. Estos casos están caracterizados por dolores como de contusion ó por esceso de sensibilidad, por la profunda debilidad muscular, por la ansiedad moral y el mal humor, por los vértigos y desfallecimientos, por el abultamiento de las venas y aspecto térreo.