§ I.—Historia.
Se ha usado algunas veces el subcarbonato de sosa ó natrum carbonicum, pero la sal marina lo ha sido con mas frecuencia, y es tambien la mejor conocida en sus efectos fisiológicos. Estas dos sales son muy análogas y en muchos casos se puede emplear una ú otra, pero con la condicion de que el subcarbonato tiene una accion mas decidida sobre la plasticidad y sobre la piel. Las observaciones de los antiguos sobre la sal marina tienen poco valor, porque este medicamento estaba muchas veces mezclado con otros, y porque no dieron grande importancia á su uso; algunos administraban dósis pequeñas, mas bien por escepticismo en los demás medicamentos, que por investigar algunas propiedades en esta sustancia.
La sal marina ha llamado la atencion de los modernos por mas de un concepto, ya en el uso económico y en su influencia en el ganado, ya en las aguas de mar y de algunos manantiales minerales. Pero bajo el punto de vista que mas se la ha considerado, es el de sus efectos inmediatos y químicos en varias circunstancias. Resulta, sin embargo, de estos trabajos la notable consecuencia, de que la sal marina disminuye la cantidad de suero en la sangre, y que aumenta la del glóbulo sanguíneo cuando se usa al interior en determinadas dósis. Estos efectos son muy diferentes de los que resultan de su accion química, que puesta en contacto con la sangre, la liquida al modo como lo hacen las sustancias alcalinas.
§ II.—Efectos fisiológicos.
El uso de la sal marina en la alimentacion diaria escita la secrecion de la saliva, y es una de las primeras condiciones de una buena quilificacion. Lo que despues produce, segun las esperimentaciones sobre el hombre sano y los efectos observados en las poblaciones que hacen uso de aguas saladas y en los ganados á los que se les da en sus pastos, prueban su notable influencia en la hematosis, en particular sobre el glóbulo sanguíneo y la fibrina, sobre la plasticidad en su acto íntimo de asimilacion y desasimilacion, de apropiacion y eliminacion.
La sal marina participa algo de la impresionabilidad del arsénico, sin tener la gravedad ni la agudeza de este medicamento en las esferas nerviosa y sanguínea. Sus dolores en los huesos, sus ardores dolorosos que recorren el interior de los miembros durante las escitaciones febriles, se hallan tambien en la patogenesia del carbon vegetal, con los dolores contusivos. Pero en los efectos de la sal marina hay mas frio y disposicion al mismo, sin que se presente con los fenómenos de estancacion venosa y de asfixia capilar, ni los dolores quemantes, ni la pirosis del carbon vegetal; aparte de otras diferencias, existen las del moral, que en la sal marina ofrecen el aspecto de una apatía profunda con disposicion melancólica que suscita en el paciente las ideas mas tristes con las que se atormenta á sí mismo.
Si los efectos escitantes y hematósicos de esta sustancia producen en la sangre aumento de cruor y una diminucion relativa de suero, la accion prolongada, crónica y diatésica de la misma sustancia desarrolla efectos completamente opuestos. En la influencia activa de la sal marina sobre la hematosis, se observan síntomas graves en el sistema nervioso y fenómenos febriles muy propios de la fiebre héctica. Estos fenómenos análogos á los que existen en una fiebre reparadora ó reconstitutiva, parecen esfuerzos de la economía para reparar las pérdidas mediante un incremento de la actividad de la circulacion para renovar las moléculas orgánicas, á fin de restablecer la armonía entre los sólidos y los líquidos, entre la asimilacion y la desasimilacion.
Los sistemas nervioso y linfático se alteran ligeramente con este medicamento. Su accion electiva se dirige á los aparatos cutáneo y mucoso, y tambien á los vasos quilíferos, lo cual esplica su eficacia en muchas afecciones de la piel y de los intestinos con alteracion profunda de la quilificacion. La plenitud ó máximum de los efectos de la sal marina está representada por su diátesis, es decir, por su accion en la vida vegetativa, ofreciendo al efecto los síntomas de anemia, palidez, debilidad estremada, parálisis, estreñimiento tenaz, infartos glandulares, alteracion de la piel y de las mucosas, irritaciones subagudas, hipersecreciones. Los síntomas de plenitud venosa abdominal son el resultado de este estado y la causa de los infartos del hígado y del bazo. Todas estas alteraciones se desarrollan lentamente á causa del empobrecimiento de la sangre y de la decoloracion de los glóbulos sanguíneos. Los músculos mismos se decoloran, y como la fibra no es estimulada convenientemente, sobrevienen, como es consiguiente, parálisis parciales y ese estreñimiento rebelde debido á la atonía de la membrana muscular de los intestinos.
Esta es la razon de por qué la sal marina reviste con preferencia las formas morbosas lentas. Esto no obstante, si esta sustancia no puede ser colocada entre los medicamentos piréticos, es preciso armonizar sus relaciones con las fiebres vinculadas á una afeccion diatésica. En este sentido es análoga: 1.º á la accion crónica de la quina en la astenia nerviosa y vegetativa, como complemento de sus efectos, y en los movimientos febriles que afectan una intermitencia mas ó menos marcada; resultando que en estos dos medicamentos se altera la nutricion en sus focos y en la trama celular; 2.º tambien es análoga al licopodio, con especialidad por la diátesis herpética.
Entre los síntomas que pueden determinar la accion de la sal marina, se cuentan los siguientes: rigidez y chasquido de las articulaciones; acortamiento de los tendones; acceso de incomodidad ó malestar, particularmente por mañana y tarde con náuseas, palidez cadavérica de la cara, adormecimiento de los miembros; agravacion ó manifestacion de los síntomas estando echado, y por la noche, aliviándose al levantarse; efervescencia de la sangre por todas partes; movimientos congestivos en algunas vísceras con frio en las estremidades; abatimiento completo de las fuerzas musculares y morales por la marcha ú otros ejercicios; grande cansancio por la mañana al levantarse y repugnancia al movimiento; sensacion de quebrantamiento en los miembros; sobre todo por la mañana y estando sentado; inquietud muscular en las estremidades, con horripilacion, gran disposicion á resfriarse, enflaquecimiento escesivo.