§ I.—Historia.
Es la semilla del strychnos nuez vómica, de la familia de las apocíneas, Juss.—Pentandria diginia, Linn.—Algunos prácticos no han titubeado en reunir en un mismo capítulo y en una misma esposicion, la haba de San Ignacio, la nuez vómica y la estricnina. Siendo esta un elemento constitutivo esencial de las dos primeras sustancias, ofrece en verdad grande analogía de accion con ellas; pero esta analogía es mayor con la nuez vómica, por lo cual tratamos de esta con separacion, y confundimos la estricnina con aquella, advirtiendo sin embargo que este artículo está consagrado á la nuez vómica, aunque sin prejuzgar las cuestiones relativas á los síntomas que diferencian su accion de la de la estricnina, y menos aun las diferencias que existen en los efectos de las diversas sales de la última, efectos que no están aun suficientemente esperimentados, debidos principalmente al alcalóide puro que es el preferible en la práctica. No sucede lo mismo con la nuez vómica, pues mejor conocida por las numerosas esperiencias hechas en el hombre sano, y por su uso frecuente en las enfermedades[13], ocupa hoy un lugar distinguido en la materia médica.
Empleada primeramente la nux vómica de un modo empírico, ha sido muy poco conocida porque se la ha usado á dósis capaces de producir inmediatamente efectos nerviosos y espasmódicos que anulaban, como es natural, la mayor parte de los especiales, considerándosela tan solo como un poderoso escitante del aparato raquidiano. Otros hicieron de ella despues un hipostenizante espinal, y la mayoría la reservaban para los casos de paraplegía; y por mas de un siglo, se tuvieron en muy poco los síntomas que desarrollaba en los órganos digestivos y circulatorios. Prácticos de diversas escuelas la emplean y recomiendan, sin embargo, en la fiebre intermitente, en el asma, la coqueluche, los cólicos, la disentería, el cólera, la peste, la hipocondría, la histeria, la epilepsia, gota, hidropesía, amaurosis y parálisis, la encefalitis y mielitis crónicas, y hasta en las inflamaciones francas.
Teniendo, como tenemos, una patogenesia estensa de la nuez vómica, compuesta: 1.º de los síntomas recogidos en el hombre sano; 2.º de los consignados por varios autores; y 3.º por numerosos casos de curacion, podemos especificar sus indicaciones, tanto por los síntomas, como por las condiciones de edad, de temperamento, de clima, las mas análogas á sus efectos y las mas favorables á su accion. La nuez vómica pues, en consideracion á estos datos, es ya uno de los medicamentos mas útiles, mas usado en varios y numerosos casos.
§ II.—Efectos fisiológicos.
Los síntomas de la nuez vómica espresan una accion electiva en los sistemas nervioso y gástrico. Se ha exagerado infundadamente su poderosa influencia en los nervios ganglionares, en el ráquis, en el cerebro, en los sentidos, en los órganos digestivos y en el sistema venoso, segun que se prestaba mas atencion á su eficacia en las neuropatías sobre todo convulsivas, en los accesos de espasmos, de dolores, de fiebres mas ó menos periódicas, en las afecciones gástricas, en las congestiones, hemorragias, flegmasías y afecciones inflamatorias de las membranas mucosas y del útero.
Su influencia en el sistema nervioso ganglionar y raquidiano se hace sentir desde los vasos capilares hasta las estremidades nerviosas; desde la digestion hasta la plasticidad, lo cual esplica los síntomas prodrómicos febriles y la afeccion de los capilares arteriales que se halla entre sus efectos; esto esplica tambien sus numerosos síntomas espasmódicos, paralíticos, asmáticos, gástricos, y la importancia que la han dado ciertos prácticos en el tratamiento de las afecciones de la médula, y particularmente su parte lumbar, de las fiebres de curso paroxísmico y de las enfermedades de los órganos de la respiracion y de la digestion.
Su accion en el aparato gástrico es de tal modo especial, que domina todas las formas morbosas en las que puede jugar con ventaja, ó que por lo menos constituye parte de todas sus indicaciones; de todo lo cual se podrá formar una idea, diciendo que es el regulador de la inervacion abdominal. En esto consiste su diferencia de la pulsatila respecto á la influencia en los órganos digestivos y en todo el sistema de la vena-porta. El doctor Rau la atribuia una accion especial en los nervios ganglionares, y á la cual referia los dolores, las estancaciones venosas, los espasmos, las congestiones, las plétoras abdominales, las inflamaciones y las escitaciones nerviosas del cerebro y de la periferia. Esta manera de ver resume con bastante exactitud la patogenesia de la nuez vómica, y su estudio ha conducido á otros autores á considerar la accion de este medicamento sobre el sistema nervioso ganglionar como esencial y como la causa que determina en las cavidades viscerales y otros órganos, congestiones, obstrucciones, irritaciones y flogoses, de donde resultan las neuralgias, los espasmos, las afecciones febriles que se pueden llamar gástricas, venosas, hemorroidales, uterinas, mucosas, y en las que siempre domina el eretismo.
Distantes estamos, sin embargo, de la época en que los espasmos, las parálisis, fenómenos sobresalientes de la nuez vómica, absorbian la atencion é impedian observar los fenómenos mas especiales que la constituyen hoy en uno de los medicamentos mas importantes y la dan su mayor influencia en sus relaciones con el aparato gástrico. Es de observacion que todo grupo de síntomas gástricos en los que se desenvuelve el eretismo, haya ó no fiebre, corresponde mas ó menos directamente á la accion de la nuez vómica; y que toda enfermedad, aguda ó crónica, que reclama este medicamento, ofrece por cualquier lado que se la mire, una afeccion gástrica ó una alteracion de las funciones digestivas, sea cual quiera la forma de la enfermedad nerviosa, sanguínea ó linfática.
Por esta razon se ve que su primera influencia se espresa por alteraciones nerviosas y gástricas, así como tambien en el período agudo de su accion, es decir, cuando el sistema circulatorio toma parte en las sinergias patogenésicas, como en el estado crónico de su accion, cuando el organismo entero se ha modificado por el medicamento hasta en el aparato nutritivo y en la plasticidad.