15.º Afecciones cutáneas. Irritaciones crónicas de las mucosas esternas.—La accion de la nuez vómica sobre la piel tiene algo de agudo, segun lo espresa el estado general de espasmo febril ó convulsivo, el eretismo sanguíneo, el gastricismo, la afeccion del hígado y de la nutricion. Por eso se observa la piel fria, azulada con manchas de este mismo color, prurito picante y quemante por la mañana y por la tarde, sensaciones de escoriacion tambien quemante, forúnculos por erupcion sucesiva, acné, color amarillo ó ictérico, sensacion de quemazon en los puntos escoriados los cuales se ponen tumefactos y encendidos, y en las úlceras que dan sangre, erupciones miliares pruritosas, ó marasmo rápido. Hé aquí, pues, otras tantas circunstancias que indican la nuez vómica en las hepatitis crónicas, erupciones gástricas, el acné pustuloso, forúnculos que se reproducen, etc.....

Se la emplea tambien en ciertos casos de secrecion sebácea en los párpados, de irritacion del borde libre de los mismos y de la conjuntiva, en las personas entregadas á las bebidas, en algunas estomatitis, aun con aftas, y en las irritaciones crónicas de la mucosa de la boca con tumefaccion de las encías y frecuentes ulceraciones aftosas, especialmente si están muy sensibles. Se observa en este caso cierta insidiosa disposicion del estómago ó de los intestinos en armonía con este estado de la boca, y dolores quemantes, en fin, que acompañan á todas las irritaciones mucosas de la nuez vómica. Es tambien eficaz en las fisuras del ano con contractura, dolor quemante, irritabilidad general, en los prolapsus del recto, sobre todo de los niños, á consecuencia de los esfuerzos en la espulsion de materiales durísimos ó tenesmo disentérico.

Dósis.—La nuez vómica está indicada en tantas enfermedades, que es necesario variar las dósis de 1 á 10 gotas y aun mas de la tintura, hasta unos glóbulos de la trigésima atenuacion, debiéndose usar las mas pequeñas en los sugetos mas irritables y en los desórdenes funcionales y las afecciones neurálgicas y eréticas.

Indicarémos además, que aparte de las consideraciones de edad, de sexo, de temperamento, de género de vida, de clima, que ya hemos manifestado estar en armonía con los efectos de la nuez vómica, hay otras que conviene tener presentes en su administracion: la nuez vómica obra mejor por la mañana, y al efecto, cuando es posible, se la administra al anochecer; sus efectos son entonces mas suaves, particularmente en las dismenorreas eréticas, en las menstruaciones escesivas, en las afecciones neurálgicas, el estreñimiento..... Administrada por la mañana en casos de este género en personas muy irritables, su accion molesta y provoca con frecuencia la agravacion de una multitud de síntomas que se manifiestan por la mañana. Se evita tambien el darla despues de comer en personas que padecen calambres de estómago, gastralgias, afecciones gástricas, neurálgicas ó venosas, y ciertos estados congestivos, porque justamente entonces se desarrollan mas los padecimientos ó se presentan. En el asma se administra por el dia, y en todo tiempo en las enfermedades agudas rápidas, aun en los accesos de dolor. Creemos útil, en fin, hacer, una vez para siempre, la indicacion aplicable tambien á otros medicamentos, pero con especialidad á la brionia, á la manzanilla, al azufre...., que á pesar de la debilidad de la dósis, es preciso contar con las agravaciones que pueden sobrevenir, si se desprecian estas precauciones en las personas irascibles, vivas, muy irritables, de fibra seca y tirante.

El acónito, la brionia y el árnica son medios convenientes para calmar la irritabilidad exasperada por la nuez vómica, ya presente un carácter mas sanguíneo que nervioso, ó vice-versa, ó ya que se estienda á la contractilidad. La manzanilla y la brionia templan la irritacion que la nux produce en los órganos digestivos; el café y el alcohol, la del cerebro; el arsénico y la brionia, la del aparato respiratorio; la estafisagria y la manzanilla modifican la morosidad y la irascibilidad; la coca de Levante y el árnica, los accidentes paralíticos.

OPIUM

§ I.—Historia[14].

Esta sustancia es el jugo seco de las cabezas verdes de la amapola somnífera de la familia de la papaveráceas, Juss.—De la poliandria monogínea, Linn.—El opio, en las obras de terapéutica moderna, tiene un capítulo de sus efectos fisiológicos, pero que casi únicamente se refieren á los tóxicos, perturbadores, eliminadores, y no á los realmente fisiológicos y especiales, que se estienden á todos los aparatos, á todo el organismo por una continuidad de efectos tranquilos, que, desde la primera impresion en la economía, se eleva hasta la plenitud de su accion, á la cronicidad y la discrasia. Ya hemos consignado varias veces los débiles resultados de estos estudios incompletos, por lo cual no insistirémos, permitiéndonos tan solo manifestar que el opio es uno de los medicamentos menos conocido, ó mas incompletamente estudiado, lo cual confesará todo hombre instruido, si conoce las estrañas divergencias en las opiniones que los autores han emitido sobre este medicamento.

El opio á dósis grandes calma ciertos dolores, estingue el sentimiento de otros, y algunas veces alivia el insomnio; muchos prácticos se han concretado á esto, y como el dolor y el insomnio son síntomas comunes á la mayor parte de las enfermedades, el opio ha sido empleado en casi todas ellas. Se le da en la tisis para calmar la tos; en el período prodrómico de las fiebres eruptivas, para producir el sueño, y en otros muchos casos agudos en los que solo puede conseguirse con su uso la agravacion del malestar, el aumento de la fiebre, del eretismo y el peligro.

Se le ha administrado sucesivamente con mas ó menos éxito, en las neuralgias, neuroses, epilepsia y otras varias afecciones convulsivas, en el asma, la corea, el delirium tremens, el tétanos, la demencia, la diarrea, la disentería, las hemorragias uterinas..... No debemos pasar en silencio la incalificable práctica de dar el opio mezclado con otros medicamentos en la creencia de hacer tolerables las dósis fuertes y administrar este enemigo de todo movimiento espansivo en las fiebres eruptivas y otras enfermedades indicadas anteriormente.