Podemos, pues, reunir en un mismo capítulo el fósforo y el ácido fosfórico, por mas que algunos autores los hayan tratado separadamente; pues este proceder se funda al parecer, mas bien en consideraciones teóricas que en observaciones positivas. En último resultado, los síntomas atribuidos al fósforo son con corta diferencia los mismos que los del ácido fosfórico; pues los autores de sus patogenesias solamente han variado los términos de su espresion. Así pues, si para el fósforo se dice dolor quemante en los miembros, en el ácido fosfórico se consigna dolores osteócopos quemantes; mientras que al primero se le atribuye tension, calambre, al segundo se le dan dolores calambróides presivos: en la patogenesia del fósforo se halla ardor de la sangre y congestiones; en la del ácido fosfórico hay fuerte hervor de aquella con grande agitacion; allí, debilidad y chasquido en las articulaciones, y aquí, chasquido en los miembros y las articulaciones: al fósforo puro se le da el que los síntomas se manifiesten por la mañana y por la tarde en la cama, y al ácido se atribuye el que los dolores se agraven con el reposo; en el primero hay hormigueo en la piel, fungus hematodes, erupciones urticarias, marasmo y consuncion, y en el segundo, hormigueo subcutáneo, condiloma, vesículas sarnosas, erupciones granulares con dolor quemante, enflaquecimiento con aspecto enfermizo y hundimiento de los ojos, etc.

Esto no obstante, puesto que la clínica no ha sancionado aun los síntomas que tienden á diferenciar su accion, establecerémos algunas variaciones entre uno y otro, al consignar los efectos fisiológicos y terapéuticos.

Desde el descubrimiento del fósforo, á fines del siglo XVII, ha sido empleado con algun éxito en ciertas locuras, convulsiones y fiebres nerviosas graves. Desde el siglo XVIII hasta nuestros dias, se ha manifestado útil en muchas fiebres adinámicas, tifoídeas, biliosas, intermitentes, en algunas neumonías y pleuresías, en casos de reumatismo, de gota, oftalmía, apoplejía, hidrocéfalo, de cefalalgia, de convulsiones epileptiformes, de parálisis, de clorosis, de amenorrea, de consuncion senil, de tisis pulmonal, de hemorragia pasiva, de sudores, costras serpiginosas de los niños, angina de pecho, de cáries y de raquitismo. Siempre la indicacion culminante del fósforo radica en la estremada debilitacion de la vitalidad dependiente, ya de un ataque directo á la vida, ya de una alteracion de la sangre en el curso de una afeccion febril, ó ya de un flujo ó una erupcion que las fuerzas del organismo no pueden desarrollar.

La esperiencia ha confirmado, propagado y precisado los datos legados por el empirismo; y nos admirarémos que un dia llegue el fósforo á realizar respecto al aniquilamiento de la inervacion lo que el hierro en una especie de cloro-anemia. El fósforo es hoy ya, como el hierro, un alimento, un medicamento reconstitutivo; los cuerpos grasos fosforados, estraidos de la pulpa cérebro-espinal de los animales, llaman la atencion con el nombre de fosfoleina y se les emplea como alimentos. Pero la esperiencia no ha confirmado aun esta especie de medicacion.

§ II.—Efectos fisiológicos.

Este es otro de los medicamentos escitantes en su primera manifestacion, como se ve por los síntomas siguientes: sensacion de bienestar, de fuerza, de agilidad; sensibilidad escesiva de todos los órganos, de la vista, del oido, del olfato, del estómago, de los órganos génito-urinarios; pulso acelerado y duro, agitacion de la sangre, congestiones en la cabeza, en el pecho; hambre despues de comer, bulimia, sed, deseo de cosas frescas; inflamacion de las mucosas de los ojos, de los oidos, de la nariz, del estómago.

El carácter de estos síntomas de escitacion, aunque escasos en número, manifiestan ya una accion asténica en el sistema nervioso cérebro-espinal y en los nervios ganglionares, en los sistemas sanguíneo y linfático y en la vida nutritiva, porque el fósforo tiene una esfera de accion inmensa. Los dolores tienen todos el mismo carácter asténico; son dislacerantes ó por punzadas, acompañados de rubicundeces, de tumefacciones inflamatorias, pero mas especialmente de palidez, de temblores, de sensibilidad escesiva, de ardores quemantes, de pulsaciones, de angustia, de tension y de presion, de rigidez y debilidad. Los calambres, espasmos y tiranteces son seguidos de adormecimiento y de sensacion de dislaceracion ó rotura. Hay tambien grande debilidad, hormigueo, parálisis, desvanecimiento, imposibilidad de permanecer al aire, en el que, sin embargo, se alivian los dolores de cabeza debidos á la escitacion; agravacion de los dolores en la cama, despues de comer, alivio por el movimiento y aun por la presion algunas veces, facilidad á acatarrarse, terminacion de las inflamaciones por supuracion, y de las irritaciones catarrales por secrecion mucosa abundante, hemorragia fácil de las heridas, de las úlceras, hemorragias pasivas de las membranas mucosas, ambliopia, debilidad de la vista, zumbido, sordera, anosmia; exaltacion del apetito venéreo con erecciones violentas, que produce grande abatimiento, padecimientos febriles y nerviosos; poluciones frecuentes, eyaculaciones sin energía y muy prontas en el cóito; las deposiciones parece que agotan las fuerzas; falta el gusto y el apetito; abatimiento, en fin, despues de comer, acedías, desarrollo de gases, calofríos, horripilaciones, frio de las estremidades, calofríos seguidos de calor y de sudor, calor seco, sobre todo en la palma de la mano, etc.

A los síntomas referidos agregamos los siguientes: enflaquecimiento estremado, aspecto enfermizo, erupciones, manchas, vesículas, granos, forúnculos, sabañones, con sensacion quemante á veces; rubicundez de los ojos, lagrimeo, hinchazon de los mismos y secrecion de legañas; otorrea amarillenta; tumefaccion de la nariz y flujo de mucosidades amarillas y verdosas; hinchazon de la cara y aspecto pálido y térreo de la misma; labios agrietados, ulceraciones y erupciones en los labios y en sus comisuras, tumefaccion y exhalacion sanguínea en las encías, vacilacion y aflojamiento de los dientes, escoriaciones y vesículas en la boca, flujo de saliva y mucosidades, vómitos de materias mucosas, ácidas, sanguinolentas y de sangre pura, deposiciones mucosas, biliosas, lientéricas, laxitud prolongada del vientre, orina abundante, frecuente, clara y mas generalmente blanquecina y sedimentosa; leucorrea corrosiva, espectoracion mucosa, purulenta, de sangre; erupciones herpéticas variadas, infarto de los gánglios linfáticos.....

El fósforo presenta mas que el ácido fosfórico la accion escitante inicial. En el ácido fosfórico está á veces hasta oscurecida por la hipostenia que determina; pero presenta en contraposicion efectos mas notables en la vida vegetativa, principalmente en los tejidos cutáneo y óseo; el fósforo que obra con mas actividad en el tejido celular y en el de los órganos parenquimatosos por el sistema sanguíneo, no modifica quizá estos tejidos mas que el ácido fosfórico, pero tiene sobre ellos desde el principio una accion mas directa. Así, pues, el fósforo está en un término medio entre la pulsatila y el ácido fosfórico, por su electividad en los vasos capilares, ya en las inflamaciones venosas y en las de los órganos glandulares que gozan de grande actividad secretoria, como la glándula mamaria, ya en las flogosis pasivas, en las congestiones asténicas y en las hemorragias pútridas de las fiebres graves nerviosas, casos en los que el ácido clorhídrico es tan eficaz como el fosfórico cuyos caractéres distintivos son: diarrea, timpanitis, estado de inercia paralítica de los órganos abdominales, y la falta en el sueño comatoso de los gemidos del ácido clorhídrico.

La accion del fósforo y del ácido fosfórico predomina en los dos sistemas nerviosos de la vida de relacion y de la orgánica, en la misma sustancia nerviosa, en la nutricion intersticial, ó mas bien en las estremidades vasculares y la célula orgánica. Su carácter es la alteracion profunda de la vitalidad; y el último término de su accion es el aniquilamiento de las fuerzas radicales con parálisis de los esfínteres, relajacion de las bocas exhalantes y de los vasos secretorios, abolicion del processus plástico y del calor animal, éstasis venosos, hemorragias y flujos asténicos, espasmos, parálisis de los músculos de relacion, estado colicuativo, de atrofia muscular, de descomposicion de los líquidos y sólidos. La accion del fósforo conduce seguramente á esta descomposicion y se une á lesiones orgánicas, principalmente de los huesos de la cara, como lo prueban las observaciones hechas en el envenenamiento lento que determina en las personas espuestas á sus emanaciones.