Que la eficacia del fósforo en las vegetaciones dependa ó no de su accion especial en el tipo nutritivo ó en el dérmis, en el corion ó la célula orgánica, es un hecho que está recomendado para el glaucoma, la catarata y formacion de los tubérculos, así como en la fiebre héctica que acompaña á la tuberculizacion. Es tambien muy eficaz en diversas fiebres hécticas, con calor seco por la tarde en la palma de las manos, rubicundez circunscripta de las mejillas, orinas blanquecinas ó que se descomponen fácilmente, marasmo, debilidad é irritabilidad estremada ó abatimiento físico y moral, flujo colicuativo, sudores nocturnos, diarrea, lientería, opresion.
Es de una importancia real en los padecimientos de los niños y de los jóvenes que crecen mucho y rápidamente; en las convalecencias difíciles con diarrea, sudor, alopecia, descamacion del epidérmis; en el marasmo senil cuya diarrea rebelde cede tambien con centeno cornezuelo; en las caquexias procedentes de pérdidas seminales y de escesos venéreos, de emociones enervantes, y de una grande actividad moral unida á las vigilias ó desvelos.
Dósis.—La facilidad con que la nueva posologia varía las dósis y las atenuaciones, escluye todo accidente y permite administrar las sustancias mas tóxicas, así como las mas activas, y que desgraciadamente habian caido en desuso. El fósforo obra perfectamente á la primera, segunda y aun tercera atenuacion, á la dósis de 2 á 5 gotas en agua. Pero cuanto mas análogo es el medicamento con la enfermedad, tanto mas importa recurrir á menores dósis desde la duodécima hasta la trigésima atenuacion. A estos grados de division no es alterable el fósforo por el contacto del aire, como quizá lo es á la primera, conviniendo al efecto prescribirle en jarabe simple ó por gotas sobre un pequeño terron de azúcar.
PLUMBUM (Plomo).
§ I.—Historia.
De las sales de plomo, el acetato es la mas conocida. A esta, pues, y al plomo es nuestro objeto aplicar lo que vamos á esponer, dejando al porvenir el determinar el género y grado de utilidad de las diversas combinaciones del plomo con el oxígeno, el cloro, el azufre, el fósforo, el tanino, el yodo..... Aun cuando carecemos de esperiencias directas para afirmar positivamente que el plomo no difiere en sus efectos del acetato de plomo, los hechos clínicos y tóxicos, sin embargo, parecen afirmarlo, y nada hay que contrarie la analogía de accion de las dos sustancias. Los antiguos se circunscribieron casi completamente al uso del plomo al esterior.
La utilidad de este medicamento empleado esteriormente en láminas sobre las úlceras rebeldes, en lociones y pomadas sobre las rubicundeces y escoriaciones con dolores, á consecuencia del decúbito prolongado y de la frotacion en las inflamaciones erisipelatosas de los piés, despues de largas marchas, y en las contusiones inflamadas, no está desmentida por el uso interno de este medicamento; pues tomado de esta manera, no es menos eficaz en estas afecciones que en los flujos atónicos de las membranas mucosas.
Pero ni en estos casos, ni por otros varios, puede clasificarse al plomo de astringente. Obra tan solo, ó calmando el eretismo local y cambiando las condiciones vitales de los tejidos, ó restableciendo en la piel y membranas mucosas el estado normal. Las preparaciones del plomo como tópico no pueden tener una accion astringente mas que sobre la epidérmis y el humor sebáceo ya segregado, y sobre el epitelio y el humor de los folículos ó criptas mucosas igualmente segregado: estas preparaciones espesan, coloran y endurecen los productos segregados, como si obrasen sobre cuerpos inertes ó privados de vida. Es necesario recurrir á la accion dinámica del plomo para esplicar sus efectos sedativos y curativos en los eritemas, los éstasis sanguíneos y las hipersecreciones.
Los terapeutistas alemanes é italianos son mas exactos y veraces que la mayor parte de los médicos franceses que limitan las propiedades del plomo á los efectos astringentes puramente químicos. Tambien los primeros han avanzado mas en el uso terapéutico de este medicamento, puesto que le han administrado en neumonías, fiebres, hemorragias activas, hidrofobia, melancolía, epilepsia, neuralgias y la tisis pulmonal. Algunas de estas aplicaciones están aceptadas en Francia, como lo prueba el uso del acetato de plomo en los sudores nocturnos, la diarrea de los tísicos, la leucorrea y la gonorrea crónicas.
§ II.—Efectos fisiológicos.