Posee la pulsatila una accion muy estensa que la pone en relacion con el sistema circulatorio y especialmente el venoso, con el nervioso ganglionar y de relacion, con los vasos capilares y con el sistema linfático. Se la dan efectos piréticos muy marcados, grande influencia sobre la sensibilidad y las funciones digestivas. Todo esto es exacto; pero importa determinar la filiacion de estos efectos, coordinar sus relaciones de analogía y referirlos á una accion electiva mas general y dominadora.

Esta tarea es mas fácil en este medicamento que en cualquier otro, ya por los numerosos efectos fisiológicos recogidos con esmero de las multiplicadas esperimentaciones, ya por la multitud de casos clínicos en los que la pulsatila ha manifestado las propiedades mas importantes en afecciones bien caracterizadas.

Procediendo por el método esclusivo, vemos que el elemento inflamatorio no está francamente espresado en los síntomas febriles y flogísticos de la pulsatila. El frio y los calofríos mas violentos no tienen fijeza; son muchas veces parciales, mezclados de calor y sudor igualmente parciales. Se unen náuseas, vómitos, opresion, dolores congestivos en la cabeza. Se desarrolla el calor por influjo y con tumefaccion de las venas y de los capilares: esta tumefaccion venosa tiene un color rojo oscuro, es á veces general y lleva consigo la ansiedad, el delirio, la desesperacion, la sensacion de ardor quemante, pero sin sed ó tan solo en la agudeza del calor; los calofríos se reproducen fácilmente, aun por poco que se destape el enfermo. El pulso es generalmente acelerado y pequeño, ó lleno y lento, y muchas veces lleno y como impedido, aunque frecuente. El orgasmo es venoso y no arterial, el sudor es fácil ó se declara prontamente, ó bien hay vómitos hasta biliosos, diarrea, espectoracion abundante. La fiebre es mas intensa por la tarde, los sudores son nocturnos ó mas abundantes por la mañana, con remision de los síntomas febriles.

En las flegmasías locales se observa un carácter venoso, la tumefaccion de las venas, inflamaciones rojas azuladas con adinamia ó adormecimiento y sensacion de frio; ó algunos calofríos que se reproducen con frecuencia, pulsaciones con calor quemante pasajero, enardecimientos de la sangre, hemorragias con aspecto negruzco de la misma, necesidad de reposo y de permanecer acostado. Las flegmasías de la pulsatila, ya de la piel, de las mucosas, ó de los órganos parenquimatosos, se manifiestan por una congestion que no eleva inmediatamente el calor de la parte, sino que relaja los tejidos comprometidos, los cuales se congestionan altamente de sangre reaccionando fácilmente y resultando que la fluxion se disipa por resolucion, por metástasis y sobre todo por flujos biliosos, gástricos, mucosos, segun el sitio de la fluxion; que si esta llega hasta la inflamacion, rara vez termina por supuracion y nunca por un absceso completo y por induracion.

Las afecciones neurálgicas tampoco espresan la inflamacion; pues dependen de una congestion del útero ó de las hemorróides, del cerebro, del estómago; la sensacion de frio las acompaña generalmente, así como la debilidad y la inercia de la parte. A los dolores se unen calofríos y opresion; los calofríos son tanto mas sensibles, cuanto mas vivo es el dolor. Los dolores son lancinantes ó tirantes, ó como golpes violentos y de una grande y rápida tension del nervio; en las neuralgias hay sensacion de ardor quemante; se presentan en diferentes puntos como por lancinaciones, ó con sensacion de escoriacion que se manifiesta mas principalmente cuando se toca el punto dolorido.

Por otra parte, el estado crónico que la pulsatila desarrolla, no consiste tanto en alteraciones de los tejidos como en lesiones profundas de la inervacion. Así como la inflamacion no llega á la destruccion de los tejidos y al trabajo piogénico, del mismo modo los efectos de la pulsatila en la esfera nutritiva no producen la descomposicion de los humores, sino tan solo el empobrecimiento de la sangre que se aproxima á la anemia, pero que nada de comun ofrece con las caquexias serosa, escrofulosa....., y menos aun con el estado pútrido de las fiebres nerviosas graves. La plasticidad, pues, no está tan alterada como parece deducirse de las observaciones de los antiguos. Esto no obstante, los síntomas siguientes deben tenerse muy presentes: hinchazones asténicas, hipersecreciones de las mucosas, manchas rojas en la piel, forúnculos y orzuelos, tumefacciones rojas, azuladas y varicosas, sabañones, úlceras de naturaleza varicosa caracterizadas por una inflamacion roja lustrosa en sus bordes y por exhalacion sanguínea en su superficie, endurecimiento de algunas partes del ojo, opacidad de uno de sus humores ó del cristalino, engrosamiento de las membranas mucosas, infartos de los gánglios y de algunas glándulas, como la próstata. En todos sus efectos descuella el carácter venoso, comprobado además por las observaciones clínicas.

En fin, el ritmo de los síntomas y la naturaleza de las circunstancias que tienen sobre ellos una influencia real, prueban que la accion de la pulsatila en el sistema arterial y nervioso de relacion, así como en el cerebro, es secundaria, que procede directamente de los nervios ganglionares y de sus relaciones con los vasos capilares, y que tiende á la astenia, aun en sus efectos hiperesténicos.

Debemos considerar, en primer lugar: el carácter variable y movible de los síntomas; que el calofrío ó el calor, la rubicundez ó el dolor, son parciales y cambian rápidamente de sitio; que las fluxiones reumáticas mas inflamatorias desaparecen con una increible facilidad; que el eretismo, la sequedad de las superficies y la sed no acompañan por mucho tiempo ó constantemente á la fiebre ó á las flegmasías, que, á pesar del orgasmo de la periferia ó de algunos órganos, presentan relajacion en diversos puntos, ciertos flujos, sudor, diarrea, vómitos, esputos. El pulso podrá ser lleno, pero no duro; es mas bien fácil de deprimir, que tirante, siquiera sea acelerado, lento ó pequeño. Este carácter del pulso distingue eminentemente la pulsatila del acónito, de la belladona y otros medicamentos piréticos, cuya accion electiva se dirige mas especialmente á los sistemas sanguíneo y cérebro-espinal.

Se observa en segundo lugar la coexistencia ó mezcla de los calofríos ó sensibilidad al frio con los fenómenos febriles ó flegmásicos; que los dolores parece dan orígen á la sensacion de frio ó calofrío y á cierto temblor de los miembros estando sentado; que la sensacion de ardor quemante que acompaña á las congestiones y dolores no es constante; pues con frecuencia se la ve interrumpida por la sensacion de frio, y que aun la misma sensacion quemante que en ciertos casos acompaña á las neuralgias, ó que existe en las fluxiones flegmásicas, ni tiene la fijeza y la profundidad de la quemazon del carbon vegetal, ni la del arsénico, careciendo además la pulsatila de las ansiedades y los síntomas nerviosos graves; que la variabilidad de los síntomas de este medicamento afecta asimismo las deposiciones induciendo en ellas cambios de color y consistencia.

Es propio, en tercer lugar, de este medicamento: la agravacion por la tarde ó por la noche en la cama, y por la aplicacion del calor; la mejoría por el movimiento, si bien de un modo menos pronunciado que en el zumaque; la necesidad de estar acostado ó sentado; el esceso de sensibilidad de los ojos á la luz, el oscurecimiento con mas frecuencia, ó la alternacion de estos dos efectos, así como tambien del gusto amargo, ó del ácido y de los eructos con gusto á los alimentos generalmente; la sensacion de sequedad que abre la marcha en las afecciones catarrales, y que depende del estado flegmásico de las glándulas y criptas mucosas cuya secrecion está impedida por la tumefaccion; la sed viva con lengua húmeda, la repugnancia á los alimentos ó una hambre prontamente satisfecha; la rubicundez de las partes doloridas ó afectadas, y cuyo calor apenas escede del natural; la agitacion sanguínea, el calor seco, la grande inquietud, la pesadilla, cuatro síntomas que tienen lugar por la noche; la opresion, el atascamiento de las vías aéreas, la pesadez de los miembros, las palpitaciones tumultuosas ó irregulares del corazon que dificultan la circulacion, hacen refluir la sangre venosa y producen pulsaciones sensibles de las arterias al contacto de la mano en el estómago, en la cabeza y en todo el cuerpo. La influencia de la pulsatila en la hematosis se debe á estas circunstancias; la hematosis es incompleta bajo el doble aspecto de la oxigenacion de la sangre y de su elaboracion en los vasos, á consecuencia de la estancacion y de la astenia de la circulacion capilar.