Corresponde por último á este medicamento un estado moral perfectamente análogo á las disposiciones orgánicas, como se ve por los síntomas siguientes: carácter inconstante, amable, dulce y tranquilo; los enfermos lloran en lugar de irritarse, se resignan en vez de resistirse, hay mas bien volubilidad, inconstancia y la timidez de la juventud, que la tenacidad y la persistencia de la edad madura; mas bien la hipocondría y el mal humor del anciano, que la alegría y la indolencia del jóven; la delicadeza de los jóvenes, el temperamento linfático nervioso, que el vigor del adulto y el temperamento sanguíneo y bilioso; hay, por otra parte, mas bien aburrimiento, indecision y desaliento, que confianza en sí mismo y firmeza. De suerte que los temperamentos linfático y nervioso, los caractéres dulces é indecisos, las mujeres y los jóvenes, están en mejores condiciones para recibir la benéfica influencia de la pulsatila, que los hombres fuertes, que las personas coléricas é imperiosas, que los temperamentos sanguíneos y biliosos. Tambien los viejos apacibles que salivan mucho, y espectoran y arrojan mucosidades abundantes, se hallan en condiciones tan favorables á la accion de este medicamento, como los jóvenes y los temperamentos linfáticos, si no tanto por estas hipersecreciones, por la astenia general al menos, que se dirige mas particularmente á los nervios ganglionares de los que dependen estos órganos secretorios, y mas especialmente por el predominio de la sangre venosa.
De lo espuesto podemos, pues, deducir: 1.º que la accion electiva de la pulsatila afecta al sistema ganglionar, y por este, á los sistemas venoso y capilar de todo el organismo; 2.º que esta accion tiende á la astenia en su período sanguíneo y nervioso, y que es decididamente asténica en el crónico.
De aquí proceden los escelentes efectos de este medicamento, en las afecciones piréticas, neurálgicas, venosas, mucosas y flegmorrágicas de los jóvenes, de las mujeres, de las personas rubias de un carácter dulce y ligero, de un temperamento linfático ó linfático-nervioso. Pero se ha recomendado con mucho esclusivismo su uso en todos los casos y en las afecciones uterinas dismenorréicas y cloróticas de las jóvenes: este medicamento es igualmente eficaz en las afecciones de las membranas mucosas y en las fiebres de personas de temperamento distinto y cuyos órganos predominantes estén debilitados por congestiones habituales, ó por escitaciones que producen el orgasmo y disponen á la astenia local á la vez que disminuyen la fuerza de resistencia general y la actividad de la inervacion ganglionar en los tejidos y las vísceras, como sucede en los bebedores, y en las circunstancias siguientes: 1.ª en personas que habitan en puntos húmedos, frios, que las esponen á catarros frecuentes; 2.ª en los niños generalmente muy abrigados, ya que se acatarren fácilmente por el aumento de la susceptibilidad de la piel debilitada, ya porque el esceso de calor les predisponga á congestiones frecuentes; 3.ª en los jóvenes de ambos sexos que por miedo ó por imprudencia se esponen á movimientos congestivos en la cabeza, el corazon, el estómago; 4.ª en los ancianos habituados á los catarros; 5.ª en los glotones debilitados por los escesos y cuyos órganos digestivos se afectan frecuentemente de fluxiones venosas; 6.ª en los hemorroidarios. Es muy notable que todas estas personas lloran con facilidad.
Espuesta ya detalladamente su accion, resulta que la pulsatila tiene relaciones de analogía: 1.º con la manzanilla, por la somnolencia congestiva y gástrica, y por el insomnio con inquietud y afluencia de ideas por la tarde; por las fluxiones nerviosas y venosas que no terminan por supuracion, por la astenia nerviosa, y en particular por la debilidad muscular y la languidez de los órganos de los sentidos; 2.º con el café, por la agitacion angustiosa, la propension á llorar, la agudeza é inconstancia de los dolores; 3.º con la ignacia, por la versatilidad de los calofríos y del calor; 4.º con la nuez vómica, por la dispepsia; 5.º con esta misma, el carbonato de potasa, el de cal, el eléboro blanco, por el molimen menstrual; 6.º con el carbon vegetal, el aloes y el capsicum annuum, por los cólicos hemorroidales; 7.º con el arsénico y la nuez vómica, por el estado venoso y la astenia nerviosa análogas á las mismas disposiciones orgánicas de los borrachos; 8.º con el carbonato de potasa y la sepia, por el elemento fluxionario que parte del útero; 9.º con el zumaque y el mercurio, por el alivio de los padecimientos fuera de la cama; 10.º con el oro, la sal de nitro y otros, por su accion indirecta sobre el cerebro en la somnolencia y las congestiones locales con estancacion pletórica en el órgano afectado; 11.º con el rhux y la coca de Levante, por la aparicion de síntomas en un solo lado del cuerpo.
Los medicamentos que en general acabamos de citar, son, por su analogía con la pulsatila en circunstancias dadas, sus antídotos en las mismas, lo cual sucede en todos los medicamentos que se relacionan con el de que nos ocupamos, por algunos síntomas locales y por una accion electiva general. Supérfluo é impertinente hubiera sido el dedicar para cada medicamento un artículo á sus antídotos. Debemos, sin embargo, indicar, respecto á los de la pulsatila, que varios de ellos tienen, bajo otro punto de vista, efectos opuestos á los suyos, como por ejemplo, la manzanilla y la nuez vómica, los que, si no siempre, en cuanto al fondo, en la forma al menos, presentan, ya la astenia para la manzanilla, ya la diminucion de la contractilidad en la nuez vómica, efectos que en estos dos medicamentos, no carecen de cierto eretismo que falta á la pulsatila, si bien esta, en el principio de su accion, como en el período de evolucion completa, ofrece alguna irritabilidad nerviosa, que mas bien es un esceso de sensibilidad.
Antes de pasar mas adelante, volvemos á recomendar con mas interés que antes, que no olvide el lector las consideraciones precedentes, si quiere sacar partido de las indicaciones terapéuticas.
§ III.—Efectos terapéuticos.
A. Fiebres eruptivas, biliosas, mucosas.—La pulsatila, por sus prolongados calofríos, su alternacion con el calor y la irregularidad de estos dos fenómenos, está indicada en los prodromos de algunas afecciones febriles, máxime si se agrega pesadez, apatía, síntomas gástricos con náuseas ó vómitos, neuralgias aunque sean intensas; si los calofríos, los calores, las rubicundeces y los dolores afectan con preferencia un lado del cuerpo, el derecho generalmente, como para la brionia y el causticum.
Si la pulsatila es muy conveniente en el principio de una fiebre puerperal cuyos prodromos consisten en el predominio de los calofríos y de la sensacion de frio con ardores y rubicundeces parciales, en la debilidad de la enferma y del grado de resistencia vital, y en el empobrecimiento de la sangre con irregularidad, pero sin supresion de las secreciones; deja de serlo en la misma fiebre confirmada, escepto si hay flebitis; pues en este caso, además de estar indicada, puede asociársela muy bien con el mercurio.
Sus síntomas la hacen á propósito al principio de ciertas encefalitis en personas anémicas; su accion es en este caso análoga á la del zinc, que puede sucederle ventajosamente en el período de invasion.