Por otra parte, las inflamaciones erisipelatosas, las erupciones urticarias, vesiculosas, pustulosas, petequiales, que aparecen en la piel, son tanto mas útiles para disminuir la afeccion interna, cuanto mas inmediatamente al principio de la fiebre se desarrollan: en este caso tienen un carácter mas activo, aunque siempre especial.

Cuando estas erupciones y fluxiones se presentan en el último período de la fiebre, son absolutamente pasivas, no tienen influencia alguna favorable en los fenómenos internos, pudiendo considerarlas, por el contrario, como un signo de putridez y una síntoma de gravedad mas que agregar á los demás del cuadro.

Estas erupciones, así como las verrugas, los rágades y la afeccion de las aponeurosis, de los ligamentos y de las articulaciones confirman la accion particular del zumaque sobre el dérmis y los tejidos blancos.

Estas erupciones, verrugas, rágades y la afeccion de las aponeurosis, de los ligamentos, de los tejidos blancos, prueban además que el rhus tiene una accion igualmente importante sobre el sistema linfático y los vasos blancos.

Los éstasis sanguíneos, algunas erupciones lívidas, las petequias, las erisipelas, el carácter de la inflamacion de las mucosas, los flujos mucosos y serosos, manifiestan tambien la accion del zumaque en los vasos capilares, en el sistema venoso y en las membranas mucosas.

Las neuralgias, en fin, y los dolores que ya indicarémos, así como los fenómenos nerviosos generales de que nos vamos á ocupar, espresan la accion del rhus en el sistema nervioso, y todos estos fenómenos juntos demuestran en este medicamento una tendencia asténica, pútrida, que se eleva basta la parálisis, á la descomposicion de los líquidos, y de la sangre especialmente.

Hé aquí, pues, la esfera de accion y la electividad del zumaque venenoso. Por ellas puede apreciarse que sus propiedades no son estensas como algunos pretenden, ni tampoco limitadas á la simple hipostenia sanguínea y nerviosa.

En las aplicaciones clínicas en que vamos á entrar, señalarémos los síntomas esenciales de su indicacion en las diversas afecciones á que está llamado á curar.

§ III.—Efectos terapéuticos.

A. Fiebres. Flegmasías.—Las fiebres tifoídeas, el tifus, y mas generalmente las fiebres nerviosas graves, son del dominio de este medicamento. El orgasmo sanguíneo carece de turgencia nerviosa ó vital y tiende á la estancacion de sangre en las cavidades, á su degeneracion pútrida, á la diminucion de la plasticidad y debilitacion de la inervacion, á la parálisis muscular, al coma, á la inercia intelectual. Es raro que estas fiebres estén exentas de la versatilidad y de los síntomas atáxicos.