¡Así perdimos nosotros nuestra madre, y nuestra pequeña comarca su providencia, su santidad y su gracia!

¡Conservemos para nosotros aquella memoria! Por eso he copiado su manuscrito. Nosotros desapareceremos de la tierra uno a uno, acaso no tardando mucho, y llevaremos con nosotros el recuerdo de tanta ternura y tanto dolor.

Conservarán por algún tiempo estas páginas las huellas de la familia; pero después, también se trocarán en ceniza como nosotros. A esto queda reducido el libro; a esto queda reducida una generación.

FIN