23.—La caridad es una virtud; pero desecharla sincera y enérgicamente es otra virtud más grande, mucho más grande todavía.
24.—La dignidad en los que sufren es tan agradable a los ojos de Dios, como el sentimiento de la misericordia en aquéllos que todo lo tienen a manos llenas.
25.—La felicidad tiene sus deberes; pero el dolor tiene los suyos, sábelo bien. No hay situación humana sin obligaciones.
1.—No es prudente buscar las amistades en los tramos sociales más elevados que el que ocupamos: los seres superiores, en cualquier manera de superioridad, no fueron nunca seres amantes.
2.—La lealtad no es virtud fácil de ejercer con los humildes; porque toda virtud busca una recompensa positiva, y los humildes carecen de fondos para premiar a los que les son leales.
3.—Lo mismo que desde la canastilla de un mongolfier, no distinguiríamos de otra mujer cualquiera ni a nuestra misma madre, desde las alturas de la intelectualidad, del poder, de la fortuna, de la felicidad, se divisa a los hombres como a granos de arena y se les trata como a desconocidos.
4.—A todo aquél de tus iguales que quiera subir, considérale como a uno que te quiere dejar; y a todo aquél que haya subido, olvídale como a uno que hubiese muerto.
5.—La amistad de los que están mejor colocados que nosotros, es una especie de magnanimidad del lobo para con el cordero, que puede cesar cualquiera vez por la voluntad del lobo.