14.—Procede como la naturaleza, que es como procede Dios; persistiendo en el hecho silenciosamente.
15.—La sociedad es como los sordomudos, que más entienden los gestos que las palabras: no oye, ve.
16.—Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
17.—Cuando te sientas fatigado bajo la carga de tus dolores, aplástate sobre ti mismo; pero no te cojas del brazo de ninguno.
18.—El dolor humano deja de ser augusto desde el momento que encuentra su consolador; la excelsitud de las lágrimas se trasmite toda entera a las manos que las enjugan.
19.—La naturaleza parece más hermosa desde los ventanales de un hospital que desde los lujosos balconajes de un amigo.
20.—No seas carga nunca, que es la condición más miserable a que puede llegar un hombre.
21.—Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
22.—Nada más cómico que una viuda; porque solloza para que la consuelen.