15.—Y bien puede comenzarse por suprimir esa gran injusticia que han venido cometiendo los hombres; porque nadie absolutamente nadie tiene derecho de ser juzgado con el criterio elástico del amor, si los demás han de ser medidos con la vara inflexible de lo verdadero, de lo justo y hasta de lo conveniente.

16.—Suprime hoy mismo todos tus amigos, así en seco, como quien derriba una planta de cicuta a un golpe de hacha... ¡y ya verás cómo te sientes más justo, más útil a los demás y hasta más misericordioso y tolerante con los errores ajenos!

17.—Pero sobre todo, vuelvo a insistir: no elijas tus amistades entre aquéllos que pueden decir alguna vez que los avergüenzas en público.


1.—El hombre es un animal doméstico: civilizarse es domesticarse.

2.—El perro está organizado lo mismo que cualquier lobo, para devorar a las ovejas: cuando las repunta, las vigila y las defiende de su hermano el lobo, hace como el hombre; esto es: realiza una serie de actos contra natura.

3.—Cada acción humana tiene una historia interesantísima: es el resultado de una lucha incipiente entre la bestia que quiere ser bestia, porque es bestia, y la bestia que no quiere serlo.

4.—Durante los sesenta años de una existencia regular, es posible que no se haya sido hombre, verdaderamente hombre, absolutamente hombre, nada más que diez minutos.

5.—Vivir vida humana, en el sentido estricto de la palabra, es vivir una vida harto dolorosa; porque es vivir una vida de negación de los instintos fundamentales, de teatro constante, de referencia perpetua a un ideal que parece que está en nosotros; pero que no está en nosotros como los propósitos del jinete no están en su cabalgadura.

6.—Como sabe Novelli que él no es ni Hamlet ni Otelo, así sabemos todos que no somos lo que somos... ¡qué realidad tan espantosa!