7.—La mentira, lo que no es nada más que en apariencia, ha hecho al progreso, como lo que no hay de toro salvaje en el buey, hace los surcos.

8.—Los más hermosos tipos humanos sólo son sombras, sólo son agentes, sólo son mastines que no fueron lobos nada más que muy pocas veces.

9.—Más, muchísimo más ha realizado el hombre con su segunda naturaleza que con su naturaleza misma.

10.—Los prejuicios no son sino juicios definitivos cristalizados en la mente, a lo largo del tiempo, acumulaciones de humanidad; y, muchos de ellos, sentimientos tan necesarios a la conservación del individuo y a su equilibrio dentro de la sociedad, como los propios órganos físicos de relación.

11.—De manera que suprimirlos sin substituirlos, es tan estúpido como arrojar al fuego todas nuestras ropas, cuando no tenemos otras de repuesto.

12.—Arroja tus muletas cuando ya no las necesites, como lo hizo Sixto V.

¡VADE RETRO!

I

Tú eres joven, como un lirio de los valles
Que recién abre su cáliz
Que recién
Los cendales candorosos de sus pétalos de seda
Suelta al viento de la aurora...
¡Yo soy trágico laurel!
¡Yo soy viejo, carcomido, lamentable,
Como un roble centenario
Que cayó!
¡Que cayó para ineternum, para nunca más alzarse
Por los siglos de los siglos,
Bajo el látigo de Dios!