Risd. Pues quédate con Dios, señora.

Dol. Él vaya en tu compañía.

Val. Comadre, muchos años nos holguemos juntas, y mirad si me mandais algo, porque voy á la posada de Isabela.

Dol. No más sino que le deis mis besamanos, y que le tengo en merced la sortija.

Val. Así lo haré, comadre, quedá en buen hora.

Dol. La madre de Dios te guie, comadre Valera.


CENA SEGUNDA DEL QUINTO ACTO.

En que Polibio habla con su mujer Senesta, en que será bien dar compañía á su única hija Isabela. Senesta despues de razones viene en ello; conciértanse que le vendrá bien Selvago; queda en que por un primo del mesmo Polibio se le hable. Introdúcense:

POLIBIO. — SENESTA.