Dol. Así es que en eso son apropiadas.
Esc. Pues, madre, perdónanos nuestro atrevimiento; tu, Risdeño, negocia con la madre, que nosotros nos entramos en otra pieza.
Risd. Ántes os quiero decir á todos unas buenas nuevas.
Esc. ¿Qué son?
Risd. Que están concertados los desposorios de Flerinardo y Rosiana; por tanto, concluid presto, que seréis en la posada necesarios.
Esc. ¡Oh, Dios te dé buenas nuevas, que así será como decis! Ea, compañeros, cada uno á su albergue con su huéspeda, que quien tiempo tiene y tiempo atiende, tiempo viene que se arrepiente.
Risd. Señora Dolosina, mi señor te envia muchas saludes de su parte, y esta pieza de raja que te mandó ayer en pago de la sortija.
Dol. Mi hijo, á tu señor dirás de mi parte que le beso las manos mil veces por las mercedes que cada dia me hace, y si tú de mí has menester alguna cosa, aparejada estoy.
Risd. De la misma manera me puedes mandar, madre; mas agora me da licencia, que me he detenido.
Dol. Tú, hijo, la tienes.