De no la perder se puso en dolor:
Obtuvo ser siervo de grande señor,
Doliéndose della no fuese perdida,
En tanto que puso como hombre la vida
En muerte, quiriendo ser su redemptor.
De donde parece que todos debemos
Abrir nuestros ojos, huyendo los vicios,
Dexando los torpes y malos indicios,
Do siempre metidos y puestos nos vemos:
En ellos, pues cierta la muerte tenemos,