Y la muy gran crüeldad,
Que de angustia temerosa
Me fornece,
Incline tu voluntad
A mi vida dolorosa,
Que padece.
»Por qu’el sentido me priva
El sentir que estais airada,
Mi señora;
Y con pena tanto esquiva,
Y la muy gran crüeldad,
Que de angustia temerosa
Me fornece,
Incline tu voluntad
A mi vida dolorosa,
Que padece.
»Por qu’el sentido me priva
El sentir que estais airada,
Mi señora;
Y con pena tanto esquiva,