Tan grande fuego y tal llama.
Pero los tristes sentidos
Que se abrasan,
Aunque están ya decaidos,
En verse tan encendidos
Bien os llaman,
Diciendo con gran clamor,
Ven, ven, señora, por quien
Padecemos,
Y aumentarás el dolor,
Tan grande fuego y tal llama.
Pero los tristes sentidos
Que se abrasan,
Aunque están ya decaidos,
En verse tan encendidos
Bien os llaman,
Diciendo con gran clamor,
Ven, ven, señora, por quien
Padecemos,
Y aumentarás el dolor,