Pin. ¡Oh cómo somos perdidos!
Art. Calla, bobo, que yo lo proveeré todo, como hecho de oro y de azul.
Pin. ¿Y tan presto vas?
Art. Hijo, hijo.
Filipo. ¿Qué mandas, señora?
Art. Aquí, callando, te entra en este aposento.
Fil. ¿Hay algo de nuevo?
Art. Hoy le ha venido á Serafina su costumbre más desordenada que otras veces; será gran bien que no la veas, y hay necesidad que ella no sepa que eres venido, porque con el demasiado gozo sentirá grande alteracion y podrá nacer de la demasiada alegría algun desastrado caso.
Fil. ¡Oh señora, cómo está bien proveido! pues cerrad la puerta tras vos.
Viol. El asno, con su alma de cántaro, áun sufrirla los cuernos á ojos vistas.