Con sus angustias ya huye;
Y las tan descomunales
Ánsias ya van de vencida,
En saber que están ya tales,
Que sus cuitas desiguales
No amenacen á la vida.
Viol. ¡Oh, válame la pasion del hijo de Dios, y qué alta y qué maravillosa cancion! ¡oh cómo los versos de aquel gran mantuano Maron en la inflacion y pesadumbre, no se les igualan, y por qué sotil y maravilloso estilo ha ensalzado la gloria de que al presente su espíritu está triunfando!
Pin. Mas parece que se entienden á coplas.
Viol. Pues no seas tan pesado, que áun te pueden sentir de dentro; ea, ya, ten alguna vergüenza, mira quál estoy, ni te ha de abastar la cama ni poyos ni paredes.
Pin. Pues ya, señora mia, ya es hecho, y pues tanto te quexas, quiero ir acá adentro, aunque sea el agua de por Sant Juan, y esparciré todos estos ñublados, que hora es que diésemos parte al dia.