No sabemos el año en que murió; pero es indudable que alcanzó muy dilatada vida, supuesto que en 1602 firmó una aprobacion de El Poema de San José, compuesto por el maestro Valdivieso; y ademas la quinta parte de su Flos Sanctorum lleva la fecha de 1604. Tambien se le atribuyen por D. Nicolás Antonio Los Favores de la Vírgen, Valencia, 1635; y Soliloquios Divinos, Madrid, 1637; pero, como observa atinadamente el Sr. La Barrera, si estas obras pertenecen en efecto á nuestro autor, resulta que ó las citadas ediciones no son las primeras, ó debieron de publicarse póstumas, si bien no es absolutamente imposible que llegase á pasar de los cien años. En el Museo de Pinturas existe un cuadro del toledano Blas de Prado, que representa á la Vírgen con Jesus niño y varios santos, y en él está representado Alonso de Villegas[10].
En cuanto á la Comedia Serafina, que tambien incluimos en el presente volúmen, podemos asegurar que es un curioso libro, más raro todavía que la Selvagia. Á excepcion del ejemplar que se conserva en la biblioteca del Sr. D. Pedro Salvá, no sabemos que exista otro alguno en España. El argumento singularmente picaño y la disposicion y forma por extremo erótica en que están escritas algunas escenas de dicha Comedia, explican suficientemente su rareza, por más que en la época en que se publicó hubo de agradar bastante, cuando de ella se hicieron dos ediciones[11].
La obra fué dedicada al Duque de Gandía, que lo era entónces D. Juan de Borja y Llansol, padre de San Francisco; pero no nos ha sido posible averiguar el nombre del autor ni su patria. Por nuestra parte, estamos muy distantes de creer que la Serafina, ni la Thebaida, á que va unida, suministren datos bastantes para afirmar que el autor fuese andaluz, como lo hace Salvá, ó valenciano, como pretende D. Leandro Fernandez de Moratin.
Sólo nos resta añadir que para la impresion nos hemos valido de la excelente copia que de la mencionada produccion hizo de su puño y letra el Sr. Bohl de Faber, del ejemplar que se conserva en la Biblioteca Imperial de Viena, copia que hoy tambien existe en la Nacional de esta córte, y á la cual faltan algunos versos del Nunque, final de la obra; pero esta falta la hemos suplido fácilmente, teniendo á la vista este mismo Nunque, publicado íntegro en el tomo I del Ensayo de una Biblioteca Española de Libros raros y curiosos.
Excusamos decir que estamos firmemente persuadidos de que las obras contenidas en este volúmen son de suma importancia para la historia de la literatura y del arte patrio, que, lentamente y desde la carnalidad de las sensaciones, llega á elevarse hasta el más alto espiritualismo, y hasta la más pura y bella poesía.
F. del V. J. S. R.
NOTAS
[1] La comedia Salvaje de Cepeda está en verso y se publicó por primera vez en las Obras de Joaquin Romero de Cepeda, vecino de Badajoz.—Sevilla, por Andrea Pescioni, 1582, 4.º—La insertó tambien Don Eugenio de Ochoa en el Tesoro del Teatro Español desde su orígen hasta nuestros dias. París, Baudry, 1838. Conocemos del mismo autor las siguientes obras, que se han hecho ya bastante raras:
La antigua, memorable y sangrienta destruicion de Troya. Recopilada de diversos autores, por Joaquin Romero de Cepeda, vecino de Badajoz.—Toledo, Pero López de Haro, 1583, 8.º
Conserva espiritual, compuesta por Joaquin Romero de Cepeda, vecino de la ciudad de Badajoz.—Medina del Campo.—Francisco del Canto, 1588.