Las aguas de la mar suben por el Arroyo del Indio, y forman la Isla de San Blas, en la cual se encuentran dos aguadas, la una cerca de los ranchos, y la otra inedia legua mas al N. Esta última es la mejor: los terrenos del N de la isla parecen muy buenos, y están cubiertos de un hermoso pasto. El arroyo al bajamar queda en seco por la parte del S; al N se encuentran hasta tres ó cuatro brazas de agua á la entrada, pero hay un bajo que no deja penetrar adentro, hasta que suba la marea. Mas arriba hay partes de mucha agua, y con la misma creciente alcancé á remontar cerca de tres leguas: es á decir, que lleguè en frente de unas salinas, que pocos dias antes reconocí por tierra, las que podrán quedar á dos leguas y media del arroyo.

Haciendo un reconocimiento formal del camino que conduce del arroyo á las Salinas, estoy persuadido que la sal podria cargarse por la bahia, lo que ofreceria muchas ventajas: pues ya sabemos que, por causa de la barra del Rio Negro, los buques destinados á ese comercio no deben calar arriba de diez á doce pies, mientras que en la bahia podrian cargar buques de todo porte.

De la Babia de Todos Santos pasé á la de la Union. Las canales que conducen de una y otra tienen poco fondo: las chalupas no mas pueden atravesar. Reconocí al pasar la Isla Larga, y la de Borda, pero una y otra ofrecen muy pocos recursos.

La Bahia de la Union, á mas de prometer las mismas ventajas que la de Todos Santos para la pesca, tiene tambien mejores fondeaderos: la canal para entrar es bastante ancha, con cinco brazas de agua en bajamar.

El Rio Colorado desemboca en esta bahia por dos canales: la una canal chica y la otra canal grande. A la pleamar las chalupas pueden pasar por la canal chica. La grande tiene tres brazas de agua, casi en toda su extension: de modo que los buques pueden fondear en este brazo del Colorado con la mayor seguridad.

Creo que en toda la costa no hay un punto que ofresca las ventajas de esta bahia: porque, á mas de ser bastante bien abrigada, á pesar de su grande extension, ese puerto tambien es el único paso para pasar al Colorado; porque las bocas de afuera de este rio están casi siempre impracticables, aun para las chalupas mas chicas.

Entré en el Colorado por la canal chica: este rio se divide en una porcion de brazos, que forman otras tantas islas, pero todas anegadizas y pantanosas. La corriente baja con mucha fuerza, y trae arena que se tapan las canales. Al salir del rio, para seguir la costa hácia al N, encontramos tan poca agua, que varamos con una canoa chica.

Como á nueve leguas del Colorado encontré la Bahia de Brettman: para entrar hay una sola canal que corre SE y NO. Ella es regularmente ancha, y tiene dos brazas de agua al bajamar, en el punto mas bajo. Adentro hay varios fondeaderos muy buenos, pero el mejor se halla en la parte del S. Esta bahia es navegable hasta cinco ó seis leguas adentro: mas arriba hay poca agua y muchos pantanos.

Los terrenos parecen buenos á la entrada, pero hácia adentro hay montes muy espesos de chañales y espinillos. A la costa del S ví algunos caballos marcados.

El 15 de Febrero salì del Rio Negro, en una goleta de 18 toneladas, con destino à San Josè. El 18 lleguè á la bahia del mismo nombre. La entrada tiene cerca de una legua de ancho: continuamente hay una marejada mas fuerte, que podria hacer creer que la canal està llena de bajos, pero en todas partes se encuentran mas de 50 á 60 brazas de aguas. La rapidez de la corriente es causa de tanta marejada.