En doblando las dos puntas que forman la entrada, la corriente disminuye sensiblemente, y mas adentro hay muy poca ó ninguna.
Toda la bahia tiene generalmente mucho fondo: en algunas partes se hallan 18 á 20 brazas de agua, hasta muy cerca de la costa.
En toda la extension de la bahia se puede fondear, porque hay buen fondo; pero las ensenadas de la parte del S ofrecen mas abrigo contra los vientos del SE, que son muy violentos.
Bajè en tierra en varias partes, y anduve en cada direccion legua y media à dos leguas, al fin de descubrir la mayor parte de la penìnsula: subí tambien en las lomas mas elevadas, y todo sin ver una cabeza de ganado. A la verdad ví muchos rastros, pero parecen de algun tiempo, lo que me ha hecho creer que los ganados que se han visto en San Josè, aparecen solamente en ciertas estaciones del año, en tiempo de lluvias, ò que los indios los habrán llevado mas al S.
Estuve en la poblacion que los indios arruinaron: no queda mas señales de ella, que un horno medio caido; y por cierto no me puedo figurar cuales fueron los motivos que dieron lugar à la formacion de aquel establecimiento; pues toda la península presenta el aspecto de la mayor esterilidad, à lo menos en lo que se vè cerca de la costa. La agua tambien es muy escasa, de modo que la pesca es la ùnica razon que puede hacer apreciar esta bahia.
El 23 salí para ir al Saco de San Antonio, pero en la noche sobrevino un temporal furioso. Tuvimos la felicidad de apartarnos de la costa, y quedamos tres dias en la situacion la mas apurada. En fin, el dia 26 pudimos entrar en la boca del Rio Negro, donde encontramos los restos de la embarcacion de D. Antonio Leloir, que pereciò el primer dia del uracan, con cinco hombres de tripulacion.
El reconocimiento de San Josè fué mi última operacion. Ignoro si he llenado las órdenes que recibí; si no lo he hecho, V. E. puede estar seguro de que no habrá sido por falta de deseos de cumplir con las intenciones del Gobierno.
AMBROSIO CRAMER.
A S. E. el Sr. Ministro de Guerra y Marina.