[27] Faltan á la lengua universal, y por consiguiente á la buena Lógica, los que sin motivo introducen en las lenguas provinciales vocablos de otras lenguas; pues fuera de que no cumplen con el fin de la locucion, puesto que los demas no están enterados como ellos de lo que significan, corrompen una de las cosas mas preciosas de cada nacion, y debieran considerar, que el que entrega su lengua entrega sus pensamientos, y el que domina sobre el idioma, llega tambien á dominar sobre los entendimientos de los que le usan. Entre los Romanos, que fueron los Maestros de la policía, se tuvo gran cuidado en esto para no dexarse dominar de las demas Naciones; y, es harto comun la noticia, que Tiberio Cesar pidió licencia al Senado para usar de la voz nueva Monopolium[a]: tanta era la atencion con que mantenian su lenguage, como que lo consideraban preciso para mantener su autoridad. He dicho sin motivo, porque quando le hay es preciso introducir nuevas voces, y entonces ha de hacerse esto con moderacion, y mostrando qué nocion es la que se quiere manifestar con la voz nueva. Los preceptos que sobre esto dá Horacio en su Arte Poética[c] son admirables. Si una cosa es nueva para las gentes, tambien lo es la imagen que de ella se forma en la fantasía, y debe serlo la voz con que esta se ha de manifestar. Si la formacion de la voz nueva se puede derivar de voces ya conocidas y usadas, será mas facil su inteligencia. Las voces antiquadas no han de usarse, porque por no valerse de ellas, ya nadie las entiende, y se faltaria á la perspicuidad; mas no se ha de extender esto á las antiguas, de las quales queda el uso en los mejores Escritores que andan en manos de todos. Por eso las voces que usó SANTA TERESA DE JESUS, á quien ninguno ha excedido en la perfeccion de la lengua Española, las que usó FR. LUIS DE GRANADA, CERVANTES, SAAVEDRA y otros pocos Maestros de nuestro idioma, por antiguas no deben desecharse, antes por el contrario deben retenerse como las mas expresivas. La diferencia que hay entre las voces antiguas y antiquadas la hemos puesto en otra parte. Faltan tambien á la regla universal de bien hablar los que quieren enseñar una lengua desconocida con las mismas palabras de ella, que son las que se van á aprender; porque si todavía se ignora su significado, es explicar una cosa obscura por otra que lo es tanto. Es de admirar que este estilo tan ageno de la buena razon se mantenga en las Escuelas de Gramática, haciendo que los niños aprendan la lengua Latina con preceptos dados en la misma lengua. Este abuso le impugnó con evidentes pruebas el BROCENSE[d], y de él tomaron el exemplo los Franceses, Autores de la Gramática de Puerto-Real, para evitarle. Todavía es mas intolerable abuso que este el de introducir en el idioma comun voces puramente latinas, dándoles distinta significacion de la que en sí tienen, como si usásemos de la voz invertir, que significa trastornar, trastrocar, queriendo que significase lo contrario, que es aplicar y convertir las cosas á sus fines. Tambien pecan contra la lengua universal los que Usan de metáforas sin medida. La nocion significada con la voz metafórica siempre es algo distinta de la que corresponde á la realidad de lo que se quiere manifestar, porque la traslacion que hace la metáfora por la semejanza, muestra que no es lo mismo lo que ella significa, que lo que se intenta descubrir. Síguese de esto, que para explicar con claridad y distincion las nociones mentales, se han de evitar las metáforas, y en su lugar se han de usar las voces, que con propiedad directamente muestran lo que se quiere significar; y solo en falta de estas tienen lugar las metáforas, de las quales aun en ese caso nos debemos valer con mucha precaucion, usando con preferencia de las que tengan algun uso. Los que las usan á menudo, dán á entender que quieren ganar á los oyentes, no enseñarles: los que se satisfacen de ellas, muestran que su entendimiento todo es oidos y imaginacion; pues estas dos cosas se llenan con la multitud de símiles metafóricos. Esto mismo que hemos dicho, nos lleva al conocimiento de que debemos usar de metáforas en la manifestacion de cosas horrendas y feas, que excitan el ánimo á horror y desabrimiento. Ya hemos mostrado, que junto con nuestras nociones mentales andan siempre inseparables los afectos del ánimo. Las cosas deshonestas, sucias y asquerosas, y todas las que oyéndose ofenden los oidos, y desazonan por lo que tienen de feo y de inhonesto, si se explican con sus términos propios se entienden bien, pero irritan y conmueven mucho; porque junto con la nocion que los vocablos representan, se excita en el ánimo el disgusto y aversion molesta, con que se miran tales cosas: por donde es mejor entonces valerse de voces metafóricas, que con rodeos é imágenes mas agradables hagan entender lo que se quiere decir, sin agitacion ni molestia del que oye. Así que no es aceptable la máxîma de algunos, que teniendo á las voces por meros sonidos, incapaces de suyo de ser buenos ni malos, dicen que todos los vocablos de cosas obscenas se pueden permitir en el trato y en los libros.

[Nota a: Sueton. in Tiber. cap. 71. tom. I. pag. 596 edic. de Amsterd. de 1736.]

[Nota b: Sobre esto es digno de leerse D. Bernardo Alderete en sus
Orígenes de la Lengua Castellana, l. I. c. 9. y sig
.]

[Nota c: Desde el verso 46, hasta el 72.]

[Nota d: Franc. Sanch. Brocens. Arte para saber Latin, Oper. tom. 1. pagin. 229. edicion de Ginebra de 1766.]

[28] En el lenguage de las Ciencias se han de guardar todas las reglas que hemos puesto para las lenguas comunes en quanto conducen á la perspicuidad, y á declarar con las voces las nociones mentales, de modo que se evite toda confusion. Para señalar sus defectos conviene distinguir los vocablos que cada Autor ha querido introducir como suyos propios, y los que son recibidos por el comun de los que profesan las Artes. PARACELSO, hombre fantástico, introduxo vocablos, no solo desusados, sino incomprehensibles[a]. Siguió su exemplo HELMONCIO, Escritor extravagante. CARAMUEL al fin de sus dias publicó una Obra intitulada Subtilissimus, que es una nueva Dialéctica Metafísica, en la que pretende aclarar las cosas obscuras de los Metafísicos y Teólogos con nuevos vocablos y participios, como amaveruns, amaveruntis: amaveratus, ti: amavissens, entis: amavissetus, ti, y otros á este modo. Quien conozca á este Escritor verá que el Autor del Anti-Caramuel tiene razon en decir, que Caramuel tuvo ocho grados de ingenio, cinco de eloqüencia, dos de juicio. Facil es conocer los términos inventados por Autores para sus usos particulares, los quales se deben desechar, como que sirven para ellos solos; y su conducta se debe enteramente evitar por opuesta á la buena Lógica. Quando las voces son aceptadas del comun de los Profesores de las Artes, unas son de retener, otras no. Hace una especie de Pueblo literario el comun de los Estudiosos, y tiene su uso formado en ciertos vocablos, los quales aunque sean bárbaros, son de retener siempre que sean introducidos para la necesaria declaracion de los conceptos mentales. Así que en la Filosofía de las Escuelas conviene mantener muchos vocablos particulares, sin los quales no entenderíamos algunos Escritores de los siglos medios. Sugeto, predicado, cópula, predicables, predicamentos, universales, particulares, singulares: categoremático, que es lo que por sí solo significa una cosa: sincategoremático, que solo significa junto con otro, como todo, alguno, &c: categórico que declara la cosa determinada: vago, que significa la incierta, como esencia, verdad, orden, &c: synónimo, que declara la cosa que baxo un mismo concepto conviene á muchos, como hombre á Pedro, Francisco, &c: homónimo, que baxo una significacion comprehende cosas diversas como hombre, aplicado al pintado y al vivo: análogo, el que manifiesta muchas cosas con alguna variacion, como cabeza, que se atribuye á los animales y á los montes: sanidad, que se aplica al hombre y á la medicina, &c: finito, que significa cosa determinada: infinito, que expresa la cosa sin determinacion, y se hace poniendo la partícula negativa non antes del nombre. Estos, y otros muchos vocablos de este género no se pueden ya escusar en el estudio de la Dialéctica, como algunos modernos lo conocen, en especial WOLFIO[c], contra el dictamen de otros, que sin distincion, solo por ser de las Escuelas, los desechan y satirizan sin fundamento. NOLTENIO[d] ha puesto muy buenas reglas en defensa de los vocablos filosóficos antiguos, y de otras profesiones. Yo quisiera que alguno bien instruido compusiese un Diccionario Filosófico medii aevi, donde al modo del Glosario de DuCange se explicasen todas las voces que se han usado y se mantienen en la Filosofía Escolástica; pues que así se conservaria la memoria de un ramo considerable de la Historia Literaria, y veríamos las que se deben mantener y se pueden desechar.

[Nota a: Ens pagoicum, cagastricum, relolleum, cherionium, trarames, &c. Véase Sennert. de Consens. & Dissens. Chymicor. cum Galenic. cap. 5. tom. 1. pagin. 195. edicion de Leon de 1656.]

[Nota b: Vease Baillet Jugem. tom. 2. pag. 579.]

[Nota c: Logic. discurs. prael. §. 147. p. 51.]

[Nota d: Noltenio Lex. antib. p. 656. y sig.]