[Nota a: De Augm. scient. lib. 5. cap. 2. p. 124. edic. de Lipsia de 1694.]

[Nota b: Véase Morhof. Polyhist. lib. 2 part. 2. capit. 23. tom. 2. pagin. 381. & capit. 20. tom. 2. pagin. 364.]

[Nota c: Véase Bruckero Hist. Philos. period. 3. part. 2. lib. 1. cap. 4. tom. 5. pag. 105.]

[Nota d: De Augm. scient. lib. 3. cap. 4. pag. 79.]

[Nota e: De Augm. scient. lib. 5. cap. 4. pag. 139 Novum organum, aphor. 52. y sig. pag. 286.]

[Nota f: De Augm. scient. lib. 3. cap. 4. pag. 79.]

[Nota g: Novum organum, lib.. 116.]

[Nota h: Theat. Critic. tom. 4. disc. 7. §. 14.]

[11] Poco tiempo despues de Verulamio empezó á florecer CARTESIO, que es sin disputa el que traxo mayor mudanza que otro ninguno á las cosas de la Filosofía. Era Cartesio Soldado de profesion, su ingenio agudo, penetrante, la imaginacion fecundísima, el ánimo sumamente libre é inclinado á las cosas filosóficas. Si á todas estas dotes hubiera añadido un buen juicio, y una constante aplicacion en instruirse con el estudio, hubiera podido igualarse con los mas aventajados Filósofos de la antigüedad. Sus escritos principales son: las Meditaciones, la disertacion del Método, el tratado de las Pasiones, y los Principios de la Filosofía. Como tuvo varios contradictores respondió á algunas objeciones que le hicieron, y escribió Cartas á hombres doctos, en que declaró algunas cosas de las que habia escrito en estos tratados. Como mi instituto aquí no es tratar de propósito de la vida y escritos de los hombres de letras, sino solo poner lo que ha contribuido á las mayores mutaciones que se han hecho en la Lógica, por eso brevemente insinuaré las mudanzas que Cartesio ocasionó en ella y en algunas otras partes de la Filosofía, sacándolo de lo que él mismo dice en sus propias Obras. Es preciso advertir aquí, que no se puede dar un paso seguro en el juicio que se hace de los Autores, si no se tiene presente el caracter del siglo en que vivieron, porque es tanta la influencia que este tiene en los hombres de letras, que arrastra á sus estilos los mayores ingenios. Con dificultad se encuentran hombres tan amantes de la verdad, que por ella desprecien su propia gloria, su estimacion y sus conveniencias; y como estas cosas en cada siglo dependen de cierto rumbo, estilo, y dominacion de estudios que hacen su caracter, de ahí nace que allá se vayan no solo el vulgo de los literatos, sino tambien muchos de los que pueden levantarse en su modo de filosofar mas allá que el comun de ellos. Nuestros Españoles, entre los quales son muy señalados LUIS VIVES, PEDRO CIRUELO, y GASPAR CARDILLO DE VILLALPANDO, mucho antes que VERULAMIO escribieron contra la Filosofía de las Escuelas, mostrando su insubsistencia y poca solidéz. Despues hizo lo mismo Verulamio, cuya doctrina, aunque derivada de nuestras gentes, es la que conmovió los ánimos para desamparar la Filosofía Escolástica, y por varios caminos hallar otra nueva con la regla de no ir á buscarla en los antiguos, los quales por lo comun tenian en gran desprecio. Confundíase entonces la Filosofía de las Escuelas, llamada Aristotélica, con la verdadera doctrina de Aristóteles, por donde envolvian las dos cosas en igual desprecio, y dieron los Escritores mas famosos en hablar mal de Aristóteles, creyendo que ese era el modo de acabar con la Filosofía Escolástica. A los principios del siglo décimoseptimo, en que los escritos de Verulamio estaban ya bien esparcidos, no habia hombre de buen ingenio que no se picase de fundar por sí una Filosofía, y se entregaron con tanta licencia á introducir cosas nuevas, que no hay monstruosidad ni extravagancia, que con título de Inventos y nuevos sistemas no se haya publicado y recibido.

[12] Refiere Cartesio sus estudios, viages, y el modo que tuvo en fundar su Filosofía con mucha extension al principio de su Disertacion del Método; y dando por inútiles los conocimientos que adquirió en sus peregrinaciones, y quanto le podian sugerir los Autores de qualquiera clase que fuesen, se resolvió á ser Autor original de la Filosofía, estableciendo la máxîma, que mejor lo puede hacer eso un hombre solo de buenas luces que muchos juntos. Con esto formó dos famosos sistemas: uno físico para explicar las obras de la naturaleza corporea: otro intelectual para mostrar las del entendimiento. El sistema físico, aunque por la corriente del siglo fué primero aceptado y defendido de la mayor parte de los Filósofos, tuvo despues tales impugnadores, que junto esto con su insubsistencia, le han dexado caer del todo. En el sistema intelectual ha sucedido al contrario; porque sin embargo de que Cartesio, poco instruido en la Filosofía antigua, confundió las nociones mentales pertenecientes á la Metafísica con las de la Animástica, y estas con las de la Lógica, la mayor parte de los Escritores de Lógica en estos tiempos guardan la misma confusion, mezclando indiferentemente los principios de las Artes, y queriendo que á título de Lógica se sepan todas, sin cuidar despues de instruirse de cada una de ellas. De la Lógica no escribió de propósito, solo sí hablando de la de las Escuelas dixo: "Que las formas de los sylogismos y casi todos sus preceptos, no tanto aprovechan para averiguar las cosas que ignoramos, como para exponer á los demas las que ya sabemos, ó, como lo hace la Arte de Lulio, para hablar mucho y sin tino lo que no sabemos[a]." Para suplir la muchedumbre de preceptos, de que suponia llena la Lógica, determinó establecer quatro reglas como suficientes para gobernar su entendimiento con el firme propósito de no desampararlas en toda la vida. La primera regla es: No tener jamas por verdadero sino lo que llegase á conocer que lo era con toda certeza y evidencia. La segunda: Que las dudas que se ofreciese exáminar habia de dividirlas en tantas partes quantas juzgase convenientes para resolverlas con mas comodidad. La tercera: Colocar los pensamientos con orden para la averiguacion de la verdad, empezando por las cosas mas simples y mas fáciles de entender, para caminar como por grados al conocimiento de las mas difíciles y mas compuestas. La última: En el exámen de los medios para alcanzar la verdad, y en la averiguacion de las partes de las dificultades señalar perfectamente cada una de las cosas, poner la mira en todas, de manera que pudiera estar cierto de no haber omitido nada_ . A estas reglas se reduce toda la Lógica de Cartesio, las quales sin duda ninguna fueron propuestas por Aristóteles, no todas en la Lógica, porque no todas pertenecen á ella, sino parte en los Analíticos postreros, quando trata de la demostracion, parte en la Metafísica, y alguna vez en la Física. Añadió Cartesio á estas reglas de su Lógica otras máxîmas notables, como que antes de filosofar de una cosa, aunque sea la mas cierta y evidente, debe el entendimiento empezar dudando de ella, de modo que pide se dude por un poco de tiempo de la exîstencia de Dios, y de uno mismo, para buscar con estas dudas un principio fixo, que es este: Yo pienso: luego exîsto [c]. Dexo las innumerables impugnaciones que esto ha tenido, y solo advierto, que esta máxîma ha renovado en nuestros dias un scepticismo peligrosísimo. Era otra máxîma Cartesiana la ninguna fé que se ha de dar á los sentidos con el título de que estos pueden engañarnos [d]. De esta han nacido tantos sistemas de Física tan extravagantes y ridículos, de que estamos hoy oprimidos, porque abandonada la observacion, y entregados los hombres á lo que se les presenta en su entendimiento, han tomado por obras de la naturaleza los desórdenes de su fantasía. Fué Cartesio el que introduxo las Ideas para significar las nociones mentales, con tal variedad en la significacion de la voz Idea, que unas veces la toma por solo las representaciones de la imaginativa, otras veces por toda especie de conocimiento [e]. De este estilo Cartesiano ha nacido la ruidosa é impertinente qüestion de las ideas innatas; y como Cartesio escribió en Frances, y sus Obras al principio fueron generalmente recibidas, la universal introduccion de la lengua Francesa ha hecho que con suma confusion de los actos mentales se expliquen todas las operaciones del entendimiento por la voz Ideas. Se ha seguido tambien el inconveniente de trastornar la comunicacion filosófica de los modernos con los antiguos, porque estos para explicar las cosas intelectuales no se valieron de la voz Ideas. Las ideas de Platon sobre ser confusísimas no tienen conexîon ninguna con las Cartesianas. FEYJOÓ lo ha dicho muy bien en estas palabras: "Otros muchos robos literarios (dice) imputaron á Descartes algunos enemigos suyos, entre los quales se cuenta, que todo lo que dixo de las ideas lo tomó de Platon. Pero valga la verdad: no hay ni aun rastro de semejanza entre lo que el antiguo Griego y el moderno Frances escribieron sobre esta materia[f]." Tambien fué máxîma Cartesiana el que los brutos son puras máquinas, lo que dixo tambien del hombre, aunque admitia alma racional puro espíritu. El daño que esta máxîma ha traido á la Religion, renovando el Materialismo, y á la Física, pretendiendo que las operaciones del cuerpo humano todas se pueden hacer por las afecciones mecánicas[g], es increible, como lo he mostrado en el Discurso del Mecanismo. El exceso (el buen uso le alabaré siempre) con que se aplican hoy las Matemáticas á las Ciencias, tambien ha venido de Cartesio. Tuvo este mucha inclinacion á la Geometría, embebecido de sus demostraciones: colocó la esencia de la materia en la extension; y siendo la quantidad el objeto de las Matemáticas, le fué facil trasladarlas á toda la Física, pues en toda la naturaleza no admitia mas que materia y afecciones mecánicas. Así que, el aplicar las Matemáticas á las cosas quando se tiene por objeto la quantidad de ellas, es del caso: el usar de estas Ciencias, queriéndolas trasladar á las innumerables cosas de la naturaleza, que ni dependen, ni estan necesariamente conexâs con la quantidad, es desquiciarlas, apartándolas de su instituto: cosa que tambien he tratado en el citado Discurso del Mecanismo. De lo dicho se deduce, que pocos literatos se cobijan hoy con el nombre de Cartesio, pero que los mas no siguen otra Lógica que la suya. ¡Oxalá, que como se le sujetan en lo que pudieran omitir sin hacerles falta, lo hicieran tambien en la piedad con que se subordinó á las verdades reveladas! "Hemos de fixar en nuestra memoria (dice) como regla inviolable, que las cosas que Dios nos ha revelado se han de creer como las mas ciertas; y aunque la luz de la razon, aun la mas clara y evidente, pareciese sugerirnos cosa distinta, debemos sujetar nuestra creencia á sola la autoridad divina mas que á nuestro propio juicio[h]::: y teniendo por cosa averiguada, que las verdades que Dios ha revelado exceden la capacidad del ingenio humano, temiera caer en el crimen de temerario, si intentase llevarlas al exámen de mi flaca razon."