[Nota a: Dissert. de Meth. pag. 11. edic. de Amsterd. de 1656.]

[Nota b: Cartes. loc. cit. pag. 12.]

[Nota c: Princip. Philos, p. 1. pag. 2.]

[Nota d: Princip. Philos. p. 2. pag. 25.]

[Nota e: Princip. Philos. p. 1. pagin. 5. & respons. ad object. secundam pagin. 85.]

[Nota f: Theat. Critic. disc. 12. §. 4. numer. 11.]

[Nota g: Dissert. de Meth. pagin. 35. y siguient.]

[Nota h: Princ. Philos. p. 1. n. 66. pag. 23..]

[Nota i: Dissert. de Meth. pag. 5..]

[13] Al mismo tiempo que Cartesio, vivía PEDRO GASENDO, que en algunas cosas discordaban, y se escribieron algunas cartas principalmente sobre las meditaciones Cartesianas, que no agradaban en todo á Gasendo. Fué este tambien Frances, Eclesiástico, y Canónigo de la Iglesia de Diñe en Provenza. Escribió muchas Obras y todas muy eruditas, porque era incomparablemente superior á Verulamio y á Cartesio en el conocimiento de la antigüedad y en la erudicion. Hablarémos de dos solamense que hacen á nuestro propósito. La una tiene este título: Exercitationes paradoxicae adversus Aristoteleos. El designio de esta Obra es mostrar primero la insuficiencia, liviandad, y poca subsistencia de la Filosofía Aristotélica de las Escuelas, despues cargar contra Aristóteles, contra sus Escritos, y contra su doctrina. Escribió estas Exercitaciones hallándose descontento de la Filosofía, y cobrando ánimo con lo que leyó en Luis Vives, en Charron, en Ramo, y Pico Mirandulano, segun él mismo lo refiere [a]; bien que yo añadiría á Verulamio aunque no le nombra, porque veo que en su Lógica trata de él con extension, y alaba mucho sus maneras de pensar, las quales, como hemos visto, tiraban á destruir la Filosofía Aristotélica, y introducir la libertad filosófica. La fuerza del siglo, que estaba en su vigor, arrebató á Gasendo, que era mozo quando escribió estas Exercitaciones, y le hizo prorrumpir en expresiones, que desaprobaba despues quando era viejo . Esta Obra de Gasendo no añade casi nada á lo que habian dicho los que tomó por maestros: solo se distingue en que la escribió en tiempo mas libre, y en que ya se habia perdido el miedo á los Aristotélicos. En el Libro primero, Exercitacion tercera, trae á la larga el lugar de Luis Vives sobre la mala traduccion que Averroes hizo del texto de Aristóteles, y quien haya leido atentamente lo de corrupta Dialéctica de Luis Vives, poco hallará que aprender en esta Obra de Gasendo, en la qual añadió innumerables cavilaciones, ya reprehendiendo el método Aristotélico, ya buscando con ansia contradicciones: cosa que qualquiera puede hacer con los Escritores mas acreditados del mundo. Ha tenido varios impugnadores de este tratado, entre los quales es digno de verse FACCIOLATO, que con su acostumbrada moderacion manifiesta algunas equivocaciones de Gasendo [c]. Hizo este profesion de Scéptico y Pyrrhónico, no queriendo que lo tuviesen por Dogmático [d]. En aquel tiempo sucedió á muchos hombres de buen ingenio lo mismo que á una tropa de gentes, que en una noche obscura se convienen en dexar un camino, porque todos le tienen por poco á propósito para llevarlos adonde van; pero ignorando por donde han de ir, cada uno toma el suyo, y todos se apartan igualmente de la senda que los conduciria al término deseado. Ya Gasendo en edad mas madura resolvió dexar el scepticismo y tomar partido; y no pudiéndolo hacer en Aristóteles, ni en Cartesio, porque al uno le habia impugnado fuertemente, y del otro no gustaba, echó por el medio y se acogió á EPICURO, á quien tomó por Xefe de su doctrina, sucediéndole lo que á otros muchos que han hallado gran facilidad en derribar las Artes, y poco acierto en reedificarlas. ¿Quién hay que no sepa los enormísimos errores de Epicuro, así en lo Físico como en lo Moral? Quiso Gasendo enmendarlos, como algunos dicen, christianizándolos; pero es tan imposible componer el epicurismo con la Religion Christiana como juntar la luz con las tinieblas. Lo que ha logrado Gasendo con sus trabajos es abrir el camino á los Deistas y Naturalistas de estos tiempos, que sin nombrarle no siguen otras máxîmas que las impiedades de Epicuro. Gasendo estuvo muy lejos de pensar esto, porque fué piísimo, de gran candor, y defensor acérrimo de la Religion Christiana; pero el deseo de gloria, el amor á la novedad en un tiempo en que no se tenia por hombre de provecho el que no inventase alguna cosa nueva, fué motivo de su extravío y extravagante resolucion de promover la Filosofía de Epicuro. Lo menos disonante que trabajó fué la Lógica. Antes de tratar de esta Arte pone reducidas á compendio las Lógicas de Zenon, de Euclides, de Platon, de Aristóteles, de los Estoicos, de Epicuro, de Raymundo Lulio, de Pedro Ramo, de Verulamio, y de Cartesio: explica el origen de la Lógica, trata de la verdad, de su criterio: esto es, del juicio que se ha de hacer de ella, del modo con que la han impugnado los Scépticos y la han defendido los Dogmáticos; con otras advertencias, propuesto todo con buen estilo y erudicion exquisita, de modo que este es el manantial donde han bebido las Lógicas mas modernas, copiando la erudicion, como que sus Autores se muestran inteligentes en las Lógicas de los antiguos, sin haberse tomado el trabajo de leerlas en sus fuentes. Poco ha de costar á los curiosos hacer el cotejo de lo que traen Corsini, el Genuense, y Vernei acerca de esto en los preliminares de sus Lógicas. Quando llega el caso de establecer Gasendo sus Instituciones Lógicas, las divide en quatro partes, es á saber: de la simple imaginacion, proposicion sylogismo, y método. Trata de cada una de ellas sentando ciertos cánones como reglas fixas, á los quales añade explicaciones para su inteligencia. No desamparó del todo aquí el Epicurismo, aunque se extendió mucho mas que Epicuro, á quien los mismos antiguos no tuvieron por Lógico. Algunas cosas buenas hay en esta Lógica de Gasendo: pero por la misma novedad que quiso darle, confundió los asuntos de manera, que atribuye á la imaginacion algunas operaciones del ingenio, y confunde lo que es de la Metafísica (este es vicio general de los modernos), y otras Ciencias con la Lógica. Es digno de notarse lo que dice de Aristóteles y su Lógica: "No puede negarse que el método de bien ordenar los pensamientos se debe á Aristóteles: justicia que se le debe hacer por haber inventado y publicado el Arte de, los sylogismos. Ninguno antes habia observado ni enseñado, que la necesidad de la conclusion depende de la union de los extremos de las premisas con el medio, quando es afirmativa, ó en la desunion si es negativa::: Así que Aristóteles fué el único, que sucediendo á Platon y á otros, tomó á su cargo la diligencia, digna de su saber, de separar las cosas que propiamente perteneciesen á la Lógica, y con ciertas reglas y Fórmulas reducirlas á Arte [e]."