[Nota a: Praefat. in Exercit. Paradox. oper. tom. 3. pag. 99.]

[Nota b: Véase Morhof. Polyhist. tom. 2. lib. 1. cap. 12. pag. 67.]

[Nota c: Acroas. I. pag. 6. & Acroas. II. pag. 138.]

[Nota d: In Praefatione citata, página 99.]

[Nota e: Gassend. Logic. lib. 2. cap. 6. pag. 88.]

[14] NICOLAS MALLEBRANCHE poco despues de Gasendo empezó á darse á conocer como uno de los mas esclarecidos modernos. Fué Presbítero del Oratorio en Francia: escribió varias Obras, entre las quales la mas notable es la Inquisicion de la verdad. Trata en ella al principio de los sentidos y imaginacion: despues del entendimiento puro: de allí pasa al método, y concluye con ilustraciones de las materias de estos tratados, y respondiendo á las objeciones que se le habian hecho. Los entretenimientos metafísicos vienen á coincidir con esta Obra. Mallebranche fué Cartesiano puro, y en el entusiasmo filosófico, y la ficcion excedió á Cartesio. Con su mucha meditacion propuso algunas máxîmas que pueden ser útiles á un Filósofo Ecléctico, y por ellas se ve, que si Mallebranche sin atarse á sistema ninguno, leida la antigüedad, quitada la preocupacion, que la tuvo muy grande, contra Aristóteles, y la que mantuvo á favor de Cartesio, se hubiera dedicado á la Filosofía, acaso habria adelantado en ella con aprovechamiento del público. Mas ahora lo que ha sucedido es, que de la extravagancia de sus sistemas han tomado motivo algunos modernos para errar en la Filosofía y en la Religion; porque si bien se mira, los sectarios del tiempo presente son una casta de Eclécticos de mala condicion, pues andan tomando de todos los modernos, y de los antiguos, que coinciden con ellos, quanto les hace al caso para hacer una junta de errores; al reves de los buenos Eclécticos, que entresacando las doctrinas de todos los Filósofos, procuran hacer una junta de verdades. Mallebranche apocó la verdad, que se puede alcanzar con los sentidos, tanto, que persigue á los que se valen de la experiencia[a], en lo qual hizo mucho perjuicio á la Física, abriendo el camino para que cada uno se formase un sistema intelectual á su gusto para entender la naturaleza; bien que el desprecio que hace de los sistemas y la pintura de los sistemáticos, y sus preocupaciones, son dignas de leerse. Estas desigualdades, que se notan en Mallebranche y otros tales, vienen de que son vagos en la Filosofía, y á veces es la razon la que gobierna la pluma, y por lo comun es el entusiasmo. Quiso probar que nosotros vemos las cosas externas en Dios[c], porque estamos unidos muy estrechamente con él: pensamiento extravagante, que traxo mucha turbacion entre los literatos, y dió motivo á que tomase cuerpo el vanísimo sistema de aquellos que no admiten verdadera existencia de los cuerpos [d], cosa que he propuesto, é impugnado en mi Física [e]. Ni en estas, ni en otro ningun entusiasmo de los muchos que trae Mallebranche dixo cosa nueva, porque todo se halla en la antigüedad con mas, ó menos expresion, como lo ha demostrado poco ha el anónimo Ingles, Autor de las Inquisiciones del origen de los descubrimientos atribuidos á los modernos, Obra muy á propósito para conocer que es muy poco lo que han adelantado los modernos sobre lo que habian establecido los antiguos. Tambien promovió Mallebranche el sistema Cartesiano de las causas ocasionales, en que á todas las criaturas se les quita la virtud de causas eficientes, dexando la eficacia de obrar solo en Dios[f]. En mi Física he impugnado este sistema, porque es asidero á varias suertes de Sectarios para mantener sus errores contra la Religion. LEIBNITZ confiesa[g], que hay pocos pasos que dar del sistema de las causas ocasionales de Mallebranche á su Harmonía praestabilita, la qual es otra extravagancia, que he impugnado extensamente en mi Filosofía Moral. De Lógica no ha escrito nada Mallebranche; y con suma impropiedad los últimos Escritores de Lógicas trasladan á ellas sus máxîmas que pertenecen todas á la Metafísica, Animástica, y Teología: vicio que resplandece mucho en el Genuense que tiene por Lógica la Obra de Mallebranche de que aquí tratamos[h]. Entre los mismos modernos ha tenido muchos y fuertes impugnadores, de modo que ya hoy entre los verdaderos Filósofos no hallan apoyo los entusiasmos de Mallebranche.

[Nota a: Recherc. de la verité, tom. 1. lìb. 2. part. 2. chap. 8. pag. 434. edic. de París de 1735.]

[Nota b: Loco citato, cap. 7. pag. 426.]

[Nota c: Tom. 2. lib. 3. part. 2. cap. 6. pag. 95. y sig.]

[Nota d: Tom. 3. lib. 6. p. 2. c. 6. pag. 222.]