[Nota e: Trat. 2. cap. 4. num. 51. y sig.]
[Nota f: Tom. 3. lib. 6. part. 2. cap. 3. pag. 111. y sig.]
[Nota g: Oper. tom. 5. pag. 13. edic. de Ginebra de 1768.]
[Nota h: Art. Logic. proleg. §. 41. pag. 17. edic. de 1766.]
[15] Es preciso aquí dar razon del exámen del entendimiento humano de LOCK, aunque esta no es obra de Lógica, sino Animástica y Metafísica; y estan equivocados los que quieren reducir á Lógica los escritos que tratan de propósito de las operaciones del entendimiento, de las quales solo el raciocinio es objeto de esta Arte. Los demas actos intelectuales todos pertenecen á la Animástica, haciendo parte de esta Ciencia; bien que por razon de los objetos en que se emplean se traslada algunos á la Metafísica. El confundir entre sí estas cosas hace al poco adelantamiento que hoy reyna en estas partes tan principales de la Filosofía. Tan lejos está esta Obra de Lock de pertenecer á la Lógica, que parece haberse escrito contra ella; porque no habiendo propuesto mas que un capítulo del raciocinio, casi todo él se emplea en hacer desprecio de los sylogismos y de su uso[a]. Es reparable en este capítulo lo que trae Lock acerca de Aristóteles, porque despues de haberle satirizado habla así: "No digo yo esto para disminuir en manera ninguna la autoridad de Aristóteles, á quien tengo por uno de los hombres mas grandes de la antigüedad, y con quien pocos se han igualado en extension, sutileza, y penetracion de entendimiento, y en la solidez de juicio: asimismo, con haber inventado el pequeño sistema de las formas de argüir, por donde se puede ver que la conclusion de un sylogismo es recta y bien fundada, ha hecho un gran servicio á los sabios contra aquellos que no tenian vergüenza de negarlo todo; y convengo sin dificultad que todos los buenos razonamientos se pueden reducir á las formas sylogísticas." Es cierto que hay en esta Obra de Lock muchas cosas buenas mezcladas con otras que no lo son, de suerte que se puede comparar á una Oficina donde se despachan al igual el veneno y la triaca. Débese alabar la frente que hizo á los Cartesianos, á sus ideas innatas, y á sus cavilaciones mentales, renovando el principio de las Escuelas tomado de Aristóteles: Nihil est in intellectu, quod prius non fuerit in sensu. Tambien debe estimarse el otro ramo de conocimiento fuera del que se toma de los sentidos, el qual consiste en la reflexîon; pues estas cosas bien entendidas, que son el fundamento de toda la doctrina de Lock, ilustran mucho una materia tan obscura, como es la de las operaciones del entendimiento. En la explicacion de estas máxîmas trae este Autor reflexîones profundas, bellas, y útiles á quien sepa hacer de ellas buen uso; pero mezcla otras, que no pueden adoptarse sin faltar á la Filosofía y á la Religion. De esto ha nacido el que Lock tuviese muchos contradictores, entre los quales es muy señalado Leibnitz, que gustaba de algunas cosas de esta Obra, y le desagradaban muchas: es verdad que se convenian en algunas opiniones, y se oponian en otras. El Padre GERDIL BARNABITA escribió un tomo para probar la inmaterialidad del alma contra Lock; y si no hubiera adoptado para esto el sistema Cartesiano, ni hecho el empeño de defender á Mallebranche, su Obra fuera digna de mayor estimacion. Algunos han querido que Lock fuese Autor original, como que lo que hay en su Obra del entendimiento humano no se halla en otra parte[c]; pero el Anónimo Ingles, que antes hemos citado, demuestra que los fundamentos principales de la doctrina de Lock están en los Filósofos antiguos, especialmente en Aristóteles y en los Estoicos[d]. Como quiera que sea, el que esté bien versado en la antigüedad, no hallará novedades en la doctrina de Lock, sí solo mayor ilustracion en algunos puntos, y por eso es recomendable su letura, con tal que se procuren evitar los errores que pueden nacer de ella. De la pesadez de estilo, de las molestas repeticiones de una cosa misma, de lo difuso en cosas claras, de la falta de exemplos en las obscuras, y otros defectos á este modo, que se notan en la Obra de Lock, no hablamos aquí, porque no pertenecen á nuestro asunto: solo advertimos que en materias de Religion, y en lo que se toca de la inmaterialidad del alma ha escrito segun su preocupacion, no segun los principios de una buena Animástica.
[Nota a: Lib. 4. cap. 17. pag. 557. edic. de Amsterd. de 1742.]
[Nota b: Lock loc. citat. pag. 560.]
[Nota c: Bruckero Hist. Philos. tom. 5. pag. 609.]
[Nota d: Tom 1. cap. 1. pag. 18. y sig.]
[16] Aunque todos estos fundadores de la Filosofía moderna hablaron de la Lógica, convenidos en vituperar la de las Escuelas, con todo ninguno de ellos (salvo lo poco que hay en Gasendo) escribió Lógica de propósito. Mr. ARNAUD, ya fuese solo, ó ayudado de sus compañeros de Puerto-Real, poco mas de la mitad del siglo pasado, publicó una Lógica con el título: Arte de pensar, que como halló los ánimos dispuestos á despreciar la antigüedad y á recibir qualesquiera novedades por una parte, y por otra este libro les alhagaba el gusto, fué generalmente recibido con grande aceptacion, tanto que en breve se hicieron muchas ediciones, se trasladó á la lengua Latina, y los que escribieron Cursos Filosóficos no pusieron en ellos otra Lógica que esta, con solas algunas mutaciones, que mas sirven de adorno que de alterar la sustancia. Como esta Lógica está tambien traducida en Castellano, y todo el mundo tiene noticia de ella, no hay necesidad que yo explique por menor lo que contiene; solo sí juzgo conveniente poner algunas advertencias sobre ella, para que nadie se entregue á su letura sin el debido discernimiento. El Arte de pensar es una Lógica puramente Cartesiana, mas Metafísica que Lógica, llena de exemplos de Moral, Física, Teología y otras Ciencias; de manera, que es menester primero entender á estas que leer este libro, porque si no es de este modo, los exemplos que se toman de estas Artes se tuercen al Cartesianismo con perjuicio de la verdad. Síguese de esto otro inconveniente, que aquí se hacen las demas Ciencias servir á la Lógica, quando esta Arte se ha establecido para servir á las otras, y por eso es transcendental á todas las Artes y Ciencias. Los continuos defectos que con estudio procura descubrir en Aristóteles, aunque no siempre lo hace con toda exâctitud, producen dos malos efectos: el uno retraer á los Lectores de la lectura de este Filósofo, sin la qual no puede haber perfecta Lógica: el otro atraher los ánimos á la Filosofía Cartesiana, que en todas sus partes, así en lo físico, como en lo intelectual, es sistemática y poco apreciable. El desprecio que hace de las categorías Aristotélicas[a]: el poner la esencia del cuerpo en la extension: el tener por obscuras las nociones de las qualidades sensibles, como calor, frio, &c.[c]: el ponerse como inventor del modo de conocer la bondad de todos los sylogismos[d], y otras muchas cosas á este modo, no solo son agenas de la verdad, sino perjudiciales á las ciencias respectivas á que pertenecen, como lo conocerán los que estén debidamente instruidos en estas cosas, y fuera facil mostrarlo si correspondiese á nuestro asunto. El Autor del Arte de pensar ha puesto al principio de su libro dos Discursos: el uno para manifestar que la extension de noticias de su Lógica es necesaria para que esta Arte no sea esteril, como era hasta aquí, y dexar el entendimiento ilustrado con ellas. Pero estos fines generales no se han de lograr con la Lógica, cuyo destino no es ese, sino con el estudio bien fundado de las Ciencias. El otro Discurso es para responder á las objeciones, y en especial á la que se le hizo del mal uso de los exemplos. En la realidad no satisface á este reparo el Autor de esta Lógica, ni ha podido estorbar que despues de sus respuestas continuasen en impugnarla algunos Escritores inteligentes[e]. Solo resta poner lo que dice en favor de Aristóteles en este Discurso[f] despues de haberle hollado extremadamente en su Lógica: "Es cierto (dice) que Aristóteles en la realidad es de un entendimiento muy vasto y muy extendido, que descubre en los asuntos que trata un gran número de conexîones y conseqüencias … y sin embargo de la confusion que se halla en sus Analíticos, debemos confesar, que casi todo quanto sabemos de reglas de Lógica es tomado de allí." Esta confesion es legítima, porque lo que hay en el Arte de pensar, que pertenezca verdaderamente á la Lógica, todo está en Aristóteles: lo demas que se lleva la mayor parte, y pudiera haberse excusado, es de Cartesio, y de algunos sectarios suyos.