[Nota a: Part. 1. cap. 3. pág. 59. edic. de la Haya de 1700.]

[Nota b: Cap. 7. pág. 76.]

[Nota c: Cap. 9. pág. 93.]

[Nota d: Part. 3. cap. 10. pág. 308.]

[Nota e: Véase Amort Philos. Polling. pág. 546. y siguient. edic. de
Augus. de 1730.
Bruckero tom. 5. pág. 588.]

[Nota f: Pág. 31. y 32.]

[17] Como el Arte de pensar agradó tanto á los Filósofos, los que despues han escrito Cursos de Filosofía, por la mayor parte no han hecho otra cosa que copiarle, sin otra diferencia que mudar en algunos puntos el orden, algunos exemplos, y los adornos del estilo, erudicion, y otros tales, que cada uno los ha puesto segun su estudio é inteligencia. Este es el juicio que ha de hacerse de la Lógica de PURCHOT, CORSINI, BRIXIA, y otras muchas de que estamos hoy inundados, de las quales, dado que se puede tomar alguna cosa, se ha de considerar como original el Arte de pensar. De la Lógica de HEINECCIO no hago mencion, pues por su nimia brevedad, demasiada division de asuntos, extravío á materias que no son de Lógica, poco fundamento para radicarse en los principios, y no añadir cosa ninguna á los Escritores propuestos, no debe mirarse como á propósito para la instruccion, sino como un compendio de noticias literarias, que le importe á uno volverlas á la memoria despues que las ha sabido. ¿Quién creyera que CLERICO (Le-Clerc) no habia de hacer otra cosa en su Lógica que copiar en lo principal el Arte de pensar, y añadir algunas cosas de Mallebranche y de Cartesio? Lo que se debe notar en la Lógica de Clerico es, que los mas de los exemplos los toma de la Teología, y como era sectario de los Socinianos, con mucha maña procura introducir con título de Lógica los errores de su secta, de los quales está llena, y es bien lo adviertan los lectores para no dexarse sorprender de estos engaños. Gloríase de ser el único que ha hallado el modo de conocer la bondad de los sylogismos sin las reglas, que comunmente se trahen para eso[a]. La novedad que intenta introducir se reduce á aclarar bien los vocablos, y á entender lo que contienen las premisas y la conclusion. Lo de los vocablos lo trató Aristóteles con tanta extension, que en la enumeracion de los sofismas puso una buena parte de ellos en las voces, ponderando la necesidad que hay de aclararlas, para que se sepa el sentido en que se toman en qualquiera argumento. El entender las verdades que encierran las proposiciones de un silogismo no toca á la Lógica, sino á las demas Ciencias, á quienes pertenece el asunto respectivo de cada proposicion. Así que por la Lógica no sabemos si hemos de negar ó conceder las proposiciones del sylogismo, porque ese conocimiento nos viene de otras Artes; le toca solo ver si la formacion del sylogismo es conforme á las reglas que muestran su buena constitucion, no debiéndose confundir la ciencia con el modo de saber. Fué Clérico contencioso, satisfecho, despreciador de los hombres mas grandes, sin reparar en atribuirles lo que no dixeron, ó torcerlo á sus designios, como lo hizo con San Agustin y San Gerónimo, y se echa de ver en las contiendas que tuvo con GUILLERMO CAVE, PEDRO BAYLE, y otros Filósofos de su tiempo. Como este Escritor fué erudito, harto versado en la antigüedad, y no poco instruido en las cosas de los modernos, ha dado á sus escritos unos adornos que atraen á los que se paran en la superficie de las cosas sin sondearlas.

[Nota a: Ratio vero solvendorum sine regulis syllogismorum, ea simplicissima licet atque ex ratiocinationis natura petita, à nemine, qualis hic describitur, quem equidem norim, tradita fuerat. Cleric. Oper. Philos. tom. 1. praefat. edic. de Amst. de 1722.]

[Nota b: Logic, part. 4. c. 5. t. 1. pág. 215.]

[18] Con dificultad se hallará obra de Lógica mas extensa que la de WOLFIO. Este Escritor, siempre prolixo, ha hecho con título de Lógica un volumen que encierra innumerables cosas, porque trata en el Discurso Preliminar de la Filosofía y todas sus partes: despues en lo interior de la obra, ademas de lo que puede tocar á la Lógica, trata con extension muchísimos puntos de Metafísica, Animástica, y mixtos de estas Ciencias con la Etica y Teología. Algunas cosas buenas hay en esta obra, que no tanto pertenecen á la Lógica como á otras Artes; y con haberse propuesto el designio de exponer en el Discurso Preliminar el fin que se proponia en su obra, para eso solo ha empleado ciento y sesenta y ocho párrafos, sin contar los escolios que van al pie de ellos. De esto se puede inferir qué será lo demas. El método que usa es el geométrico, que no tiene lugar en todas las partes de la Filosofía por los inconvenientes que explicamos en esta obra, hablando del método. Pero como veo que hoy se hace gala de aplicar el método geométrico á todas las cosas, entre las quales hay muchas que no le admiten bien, no puedo escusar de proponer aquí las palabras de Mr. ALEMBERG, cuya autoridad los aficionados á lo moderno no dexarán de recibir con aprobacion. "Sería, dice, el mayor de los errores el imaginar que la esencia de las demonstraciones consista en la forma geométrica (que solo es accesoria y como la corteza) con una lista de difiniciones, axîomas, proposiciones, y corolarios. Esta forma es tan poco esencial á la prueba de las verdades Matemáticas, que muchos Geómetras modernos la han abandonado como inutil. Con todo eso, hallando algunos Filósofos este aparato como á propósito para engañar (sin duda porque los habia engañado á ellos mismos), le han aplicado indiferentemente á todas suertes de asuntos: han creido que raciocinar de esta forma era ajustado; pero han mostrado por sus errores, que en las manos de un espíritu falso, ó de mala fé, esta exterioridad matemática no es otra cosa que un medio de engañarse mas facilmente á sí mismo y á los otros. Se han llegado á poner figuras de Geometría en los tratados del alma: se ha reducido á teoremas el inexplicable enigma de la accion de Dios sobre las criaturas: se ha profanado el nombre de demonstracion en un asunto donde aun los términos de conjetura y de verosimilitud serían casi temerarios. Así que no es menester mas que echar los ojos sobre proposiciones tan orgullosamente calificadas para descubrir engaño tan grosero, para quitar la máscara al Sofista revestido de Geómetra, y para convencerse, que los títulos son señal tan equívoca del mérito de las obras como del mérito de los hombres[a]". Para mayor desengaño del abuso que se hace hoy del método geométrico, aplicándolo á las Ciencias en que no conviene, es menester oír al mismo Wolfio, que es uno de los que le han seguido con extremado teson en todas materias. "Por lo que pertenece á SPINOSA (dice) la que llama Ethica suya la dispuso segun el método recibido de los Geómetras con difiniciones, axîomas, proposiciones, y demonstraciones; pero no se sigue de esto que haya procedido con método filosófico, explicando suficientemente los términos de cada difinicion, y no usando en las demonstraciones de otros principios que los que estuviesen bastantemente probados, y guardando la forma genuina de las demonstraciones, como era necesario para filosofar con buen método". Este lugar de Wolfio sirve á un mismo tiempo para conocer el engañoso modo que tuvo Spinosa de propalar su atheismo, y para desengañarnos de que los escritos filosóficos que llevan los aparatos de los Geómetras no han de ser recibidos sin exâmen, puesto que la verdad no se sujeta á estas apariencias.