XIV.
"¡Había encontrado á mi amo y no fué mentira lo que me contaron! ¡Era desdichado y por eso se ocultaba de todos, hasta de los pobres limosneros!"
"Sintiendo nuevamente grandes deseos de vengarlo, en esa misma noche me fuí para México."
"Luego que llegué ví á Josefa, quien me aseguró lo que antes había dicho; hablé también con el jardinero y el criado de D. Carlos; ambos me contaron cosas horribles."
"Así como el que quiere casarse pasa frecuentemente por la casa de su novia, yo hacía otro tanto con la de María Luisa."
"Ella vivía en una casa de altos muy bonita y cuando me vió pasar no pudo ó no quiso reconocerme."
"Desde luego procuré informarme de su vida, medí la altura de sus balcones y entablé amistad con sus criados, los cuales me dijeron que permanecía encerrada y tenía relaciones con el hijo del panadero dueño de la casa de enfrente."
"Pocas veces la veía y me alejaba de ella no tanto por temor de que me conociera, como por la repugnancia que me causaba."
"Siempre iba vestida de negro y cada vez la encontraba más pálida y enferma."