"No obstante, huía de ella y ella de mí como si fuéramos criminales."
"María ocupaba en mi casa el puesto de una sirvienta, pero su carácter afable, su continuo trabajo y los cuidados que á mi madre prodigaba la hicieron tan necesaria, que no se volvió á tratar de darle colocación en otra parte."
"Solamente Carolina, cuando iba de visita, parecía disgustarse al encontrarla."
"Dos ó tres veces no más, me atreví á dirigir á la bella joven insinuaciones cariñosas, pero honradas."
"Ella entonces, palideciendo, se alejaba sin contestar, pero ante mi madre siempre me hablaba con tranquila familiaridad como cuando era chica."
"Mi tío administraba con gran provecho suyo las haciendas y explotaba la nobleza de los sentimientos de mi madre, inclinándola en algunos casos á tomar determinaciones que me parecían inconvenientes."
"Por entonces no comprendía yo que las tendencias del padre de Carolina consistían en realizar más ó menos tarde mi casamiento con ella; pero sí presumía que deseaba separarme de María Luisa."
"Como él, sin duda, no había conocido más que el amor grosero de la tierra, quería pactar un matrimonio que sólo significara la unión interesada de dos capitales."
"Una vez me propuso que fuéramos á viajar por Europa en compañía de su hija; pero yo me excusé manifestándole la necesidad que tenía de concluir mi carrera profesional."