"¡Cuántas veces me sorprendió la noche vagando mudo y errante por aquel misterioso paraíso!"
"Sentado con la frente sobre la mano, veía la luna tender su manto de plata sobre aquellas espléndidas ruinas."
"Sentía una dulce tristeza y abandonándome á la esperanza de mejores días, pensaba en mi patria, en mi madre y creo que mucho más en María Luisa."
"El aura suave como el eco de profunda queja me repetía su nombre y yo acariciaba su imagen que veía en los lánguidos rayos de la luna mientras mi pecho exhalaba el ay del desterrado."
"En una de las ocasiones que visité aquellos fantásticos parajes, subiendo la colina donde se alza la Alhambra, miré pasar junto á mí una hermosa gitana que llevaba el mismo rumbo."
"Esbelta y ligera, vestía enagua roja y corpiño blanco; sus cabellos negros y rizados sobre la frente, caían hacia atrás recogidos por una cinta carmesí."
"El hechizo de sus formas peregrinas y su ligereza que la hacía nadar en el aire como mariposa, luego llevaron á mi mente la imagen de la mujer que amaba; cuando volvió su rostro para verme con ademán gracioso, pude advertir que entre una y otra existía increíble semejanza."
"Iba tan rápida que parecía no tocar el suelo con los piés."
"Yo la seguí á cierta distancia y observé que desapareció en una casa cuya puerta no pude distinguir porque llegando á la mitad de la calle encontré varias otras iguales."
"Proponiéndome ir otra vez por aquel lugar para ver si se repetía tan agradable aparición, quise tomar nota de la calle y luego advertí que me hallaba en un barrio muy apartado del centro de la ciudad, entre casas ruinosas y senderos estrechos."