"El papel cayó al suelo y yo quedé frío, mudo é inmóvil, sentado llorando en un sillón."

"Cuando me recobré ya era de noche."

"Estaba sufriendo esa opresión de espíritu que desconcierta el pensamiento y rompe el corazón."

"No obstante, el hombre es tan débil que no puede ser largo tiempo desgraciado; aun en medio de las más grandes congojas se consuela á sí mismo y se engaña con pintarse horizontes de lejana ventura."

"Por esa funesta condición de la humanidad, veía yo en mis sueños dolorosos á María Luisa, tan amada y tan amable, como único afecto que me quedaba en el mundo; estaría sin duda esperándome para consolarme con su ternura incomparable; su amor sería el último asilo de mi corazón."

XXXVII.

"Al recoger la carta fatal, ví otra que llegó adjunta y de la que no me había apercibido cuando también cayó al suelo."

"Era de Carolina, que con su genial dulzura me daba detalles relativos á la enfermedad de mi madre prodigándome consuelos y despidiéndose de mí porque se iba para Guadalajara donde permanecería por algún tiempo en un colegio; mas en postdata escrita con letra que denunciaba no ser la suya, me decía con frío laconismo:—Te participo que, contagiada con la enfermedad de tu mamá, también murió María Luisa."

"Entonces creí que mis sufrimientos habían llegado al límite del dolor humano."