"Mostraba tal melancolía en su frente y tanto dolor en su mirada, que me causó inmensa compasión y no queriendo que me viera estremecerme de pesar, retrocedí buscando un apoyo en la pared."
"¡En qué estado y en qué lugar encontré á la mujer que había sido el hechizo y la adoración de mi vida!"
"Cuando partí á Europa dejé una flor sin mancha, una virgen cándida y pura como ángel del cielo y aquel día contemplaba llorando á mis piés, una mujer perdida para siempre, un vaso de ignominia sacado á subasta en el albañal del vicio."
"Por la turbación de mis sentidos no sabía cómo concluir aquella escena terrible."
"Tuve miedo, vergüenza, horror...... y permanecía mudo también."
"Ella rompió el silencio y en breves palabras me refirió cómo después de la muerte de mi madre se enfermó gravemente y apenas restablecida, mi tío quiso seducirla persuadiéndola de que yo estaba casado en España y no volvería; ofendido por su resistencia la despidió de la casa, lo mismo que á Sebastián, única persona que le daba buen trato en memoria mía."
XLVII.
"Enferma y abandonada, se refugió en la guardilla de unas mujeres pobres y vivió algún tiempo á expensas de la caridad; luego fué á servir á una casa de donde salió también acosada por pretensiones infames; después vivió sola trabajando en el Estanco de tabacos y más tarde, abatida y desesperada, se fué con un militar que la llevó á diversos pueblos donde servía; pero habiendo sufrido mucho con aquel hombre grosero y ebrio, lo abandonó el día que supo sus relaciones con otra mujer; al fin, rodando de precipicio en precipicio, fué á parar en ese mercado vil de los placeres, que en los centros de población es siempre censurado, pero nunca suprimido, aunque derrame la gangrena en las arterias de la sociedad."
"Por entonces supo que había yo venido de Europa y que no estaba casado."