—Creo que exageras, Petrona.

—Bueno; si no fué con su sangre, porque tuvo la suerte de no caer herido, contribuyó con sus tiros al éxito de ahora. Y esto, unido a su talento y a lo mucho que sabe, son títulos suficientes para... en fin, hija, por algo le señala todo el mundo para Agricultura.

—Todo el mundo tiene siempre razón, Petrona.

—Es lo que digo yo.

—Y todo el mundo...

—Pero no se sabe nada. No hay forma de saber nada. Y lo que más me alarma es que los muchachos, mis yernos, se queden en la calle...

—¿Tú crées?...

—¿Y cómo no?...

—¿No están seguros?...

—¡Qué esperanza!... Se dice que en las reformas va a caer medio mundo. ¡Figúrate! ¿Qué va a ser de las muchachas?